Manual de supervivencia en el ecosistema político más impredecible del planeta.
Cuando era chico, escuchaba a mi viejo soltar una frase que, en ese momento, me sonaba medio exagerada, como esas sentencias que los grandes repiten sin que uno entienda bien por qué: ‘Zárate no es chico, la locura es grande.’
Con los años, y sobre todo con la última ronda de alianzas políticas, entendí que no solo tenía razón. Se quedó corto.
Porque si hay un lugar donde los enemigos se abrazan, los aliados se apuñalan con sonrisa de Instagram y la coherencia se sacrifica como un lechón en campaña, ese lugar es Zárate.
El cierre de alianzas: una kermés sin globos, pero con muchas máscaras
El pasado martes, a las 0 horas, venció el plazo para presentar las alianzas ante la Junta Electoral bonaerense. Y lo que dejó ese cierre no fue un mapa político… sino un rompecabezas al que le faltan piezas, le sobran fichas repetidas y en donde nadie sabe qué dibujo debería formar.
Lo lógico, en otras ciudades, sería que cada fuerza se reacomode con sus aliados naturales, que los espacios reflejen ideas comunes, trayectorias compartidas o al menos… algo de sentido. Pero no. Esto es Zárate. Y en Zárate, la política no es un debate de ideas, es un juego de sillas en loop.
Nuevo Zárate: entre la melancolía y el oportunismo
Una de las grandes incógnitas fue Nuevo Zárate, ese espacio que durante años orbitó como satélite fiel del Partido Justicialista. Esta vez, no se subió al barco peronista. ¿Se bajó? ¿Lo empujaron? ¿Nunca lo invitaron?
Se habla de todo.
Se especula -porque en Zárate los rumores circulan más rápido que los patrulleros- con que será la ‘pata local’ de un nuevo espacio impulsado por el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, ese mismo que en 2023 sonreía al lado de Marcelo Matzkin como si fueran primos de la infancia.
Y como si fuera poco, en una reunión de la Unión de Fomentistas y Referentes Barriales -auspiciada por Rojana Seguros, que ya es como el “sponsor” oficial del sainete local-, Osvaldo Cáffaro tiró la bomba:
👉 Va a ser candidato a diputado nacional.
Así, sin aclarar por qué espacio ni para qué exactamente. Una candidatura sin sello, pero con nostalgia.
Primero Zárate: el arte de caer siempre bien parado
El que sí encontró lugar en una alianza -y qué alianza- fue Primero Zárate, esa agrupación cuya flexibilidad ideológica es tan notable como la de un contorsionista de circo.
De la mano de Daniel Vico, el espacio se subió a La Libertad Avanza, que más que una alianza parece una guía telefónica de partidos vecinalistas: 26 sellos, muchos desconocidos, varios inventados la semana pasada y todos unidos por un objetivo común: pescar algo ahora para ir por algo mayor en 2027.
Acá conviven desde ‘Compromiso Pringles’ hasta ‘Ahora Pilar’, pasando por ‘Vecinos Unidos’ y el inoxidable ‘Sociedad Activa’. ¿Ideología común? Escasa. ¿Proyecto de ciudad? Nulo. ¿Una lista de Excel compartida? Con suerte. Pero todos juntos bajo la misma carpa, como si la unidad por la ambición alcanzara para gobernar un kiosco.
No quieren compartir el queso.
El Concejo Deliberante: un teatro con elenco rotativo
El Concejo Deliberante de Zárate merece su propio capítulo en esta tragicomedia. Porque lo que debería ser un espacio de representación democrática se parece más a un elenco de revista, donde cada tanto cambian los trajes, pero los actores son los mismos de siempre.
Hoy, el bloque “oficialista” tiene:
- Concejales del PRO, fieles al intendente.
- Ediles de Primero Zárate, oficialistas también.
- Y afiliados a la Unión Cívica Radical, que aunque están con el intendente, en las elecciones participan con otra alianza.
Todo en la misma bancada.
Es decir: militan en alianzas que se enfrentan entre sí, pero se sientan juntos, cobran juntos, votan juntos… y hacen como que no pasa nada.
Es decir, el oficialismo tiene entre sus filas a legisladores que harán campaña en contra del oficialismo junto a concejales que están en la oposición… todo ello entre muchas comillas ya que son discutibles los términos oficialismo, hacer campaña y oposición entre muchos otros.
Ahora bien, cuáles serán las ideas que defenderán en cada caso, ya que como dijera Borges, a la mayoría de ellos no los une el amor sino el espanto.
Oficialismo, oposición y esa zona gris que todo lo diluye
La pregunta inevitable es: ¿Quién es oficialismo y quién oposición en este cambalache? Spoiler: nadie lo sabe. Ni ellos.
👉 Hergert, que durante la campaña decía que Matzkin era lo peor que le podía pasar a Zárate, ahora posa con él en posteos libertarios, sonriente, como si hubieran compartido la adolescencia. Y promociona su alianza junto al Intendente, republicana y contra el populismo según posteara Smithers, desde un despacho gubernamental, confundiendo una vez más partido y gobierno… y sin siquiera poner yerba en el mate que sostiene.
👉 Morino, que no se cansa de criticar al radicalismo en cada sesión, hoy comparte espacio electoral con Gallea, presidente de la UCR, que a su vez compite contra el intendente… al que defiende con fervor religioso… porque es de suponer que los institucionalistas respeten las instituciones y acepten los mandatos mayoritarios y no busquen su propio provecho, algo que las autoridades locales de la UCR parecen comenzar a ancar de la mano de Maximiliano Abad.
Y en el medio, Matzkin, que mira todo desde la costanera, caña en mano, como si nada le tocara. Porque mientras todos se pelean por lugares en listas que probablemente pierdan, él sigue pescando: peces, votos, apoyos, impunidad.
El peronismo: cambia la camiseta, no el plantel
Por el lado peronista, la metamorfosis no se detiene. De Frente para la Victoria pasaron a Frente de Todos, luego a Unión por la Patria y ahora se presentan como Fuerza Patria. Un nuevo nombre para el mismo bingo.
Esta vez son 25 partidos, entre ellos el PJ, el Frente Renovador, Kolina, Nuevo Encuentro, Patria Grande, el Movimiento Libres del Sur (que supo ser socio del socialismo, de la Coalición Cívica y hasta del macrismo light de la UCR)… y así podríamos seguir.
La lógica es simple: si tu boleta no mide, sumate a la que te abra la puerta. Después discutimos qué defendemos. O no.
El Partido Demócrata: el último que apague la luz
Hasta el Partido Demócrata, que tiene representación parlamentaria local, va por su cuenta.
Lo hace con el MID, Proyecto Escobar y el Partido UNIR, ese mismo espacio donde militaron, en distintas épocas, Daniel Vico y Zulma De Ángelis. Hoy, cada uno está en una vereda diferente.
Pero en Zárate eso no es contradicción. Es currículum.
El 19 de julio: noche de cuchillos largos (y pocas listas)
Ahora se viene la segunda temporada del despelote: el cierre de listas del 19 de julio. Con tantos partidos y tan pocos cargos, va a ser una carnicería sin anestesia.
Se viene el desfile de:
- Traicionados profesionales.
- Arrepentidos de último minuto.
- Dirigentes que entran con candidaturas testimoniales para después bajarse con ‘dignidad’.
- Y los clásicos de siempre: los que negocian su lugar en silencio, a cambio de un puesto, un contrato o un viajecito a La Plata.
Para entonces quedará saber, además, qué partidos se presentan individualmente y qué candidatos llevan, por ejemplo el caso del otrora candidato libertario Marcelo Gómez.
Conclusión: no es una elección, es una remake de una mala obra
Lo dijimos al principio y lo repetimos ahora, con más pruebas que nunca: Zárate no es chico. La locura es grande.
Y en tiempos de elecciones, la hipocresía se vuelve patrimonio cultural.
A esta altura, ya no importa tanto quién gana o quién pierde. Lo que importa es cuántos entran en las listas, cuántos se quedan afuera sin hacer ruido, y cuántos siguen cobrando sin que se note.
Mientras tanto, los vecinos miran, dudan, se indignan o se resignan.
Y los de siempre, siguen jugando con las fichas del tablero, sin que nadie les pida rendir cuentas.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
