Mucho se habla cuando se critica el proceder del Ejecutivo municipal, se sostiene que es avalado en cada elección lo cual es una verdad a medias, puesto que de hecho el caffarismo, en sus variadas versiones, perdió todas las elecciones de medio término con la única excepción de 2009, en la que para ganar apeló a la misma fórmula utilizada dos años antes en la que presentó más de una boleta con los mismos candidatos, y luego con la complicidad de la Junta Electoral, se los sumaba y resultaban ganadores. Era una práctica que en Zárate había inaugurado el peronismo, cuando no, y fue lo que le posibilitó derrotar a Aldo Arrighi tras tres mandatos del socialista al frente de la comuna.
Se dice entonces que tan mal no hará las cosas porque la gente acompaña con su voto al Intendente, lo cual es cierto a medias, y no solamente porque es derrotado en las elecciones de medio término sino que, además, es porque no aparecen opciones alternativas que despierten interés en la ciudadanía para que decida cambiar.
Podemos decir entonces que Cáffaro gana por mérito propio ayudado por demérito ajeno. Y este demérito no se circunscribe tan solo a la oferta electoral que ofrecen cada cuatro años sino, fundamentalmente, en el proceder cotidiano de los partidos políticos que se dicen de oposición, que lejos están de mostrar una mejor vía de acción para el futuro de los vecinos.
Un ejemplo de ello es el accionar del peronismo local que, bajo la presidencia de Leandro Matilla, está lanzado a instalar a Matilla como dirigente de fuste para erigirse como alternativa frente al actual jefe comunal, y hasta hay quienes lo ubican como candidato seccional fruto de un acuerdo de Abel Furlán en el seno del Frente de Todos. En cualquiera de los casos, en cualquiera de los casos el puesto le quedaría enorme porque ya grande le queda el puesto de concejal y no acepta ayuda para tratar de mejorar.
Es así que el sabelotodo de Matilla presentó, el último día del mes pasado, un proyecto para ‘aportar herramientas legislativas que contribuyan a mejorar las condiciones de seguridad del Partido de Zarate, así como una colaboración efectiva con las fuerzas de seguridad y autoridades judiciales en el esclarecimiento de ilícitos y siniestros’. Rápidamente se encargaron de difundir su idea a través de gacetillas repartidas por doquier en la que ellos mismos se auto halagan afirmando que se trata de ‘una interesante propuesta del Partido Justicialista de Zárate’, pero por la enorme cantidad de falencias que posee el texto muy lejos está de ser interesante.
No queda en claro si es porque ni Matilla ni Olga Cerato ni Mónica Cabeza saben ser concejales o si hay otros que se arrogan dicha tarea y ellos firman sin leer, pero lo que queda en claro es que si esta es la presentación para hacer las cosas de otra manera, habrá Cáffaro para rato.
Afirman los concejales peronistas que ‘el Municipio de Zárate, desde el año 2010, ha suscripto convenios con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, referente al sistema de monitoreo del Partido a través de cámaras de vigilancia, el que se ha implementado y que se lleva a cabo por la Dirección de Prevención Urbana, Centro de operaciones DPU.’ Queda claro que no tienen ni idea de lo que hablan, pero en el caso de Cerato con un agravante, ella fue una de los concejales que votó el nuevo organigrama municipal en el que no hay ninguna dependencia llamada Dirección de Prevención Urbana. Cerato es ignorante, Matilla y Cabeza dos vagos que ni siquiera investigan para hablar con conocimiento de causa. Lo llamativo del caso es que ni siquiera leen las notas que les compartimos.
Dijimos el 14 de mayo pasado ‘Hasta aquí hemos mencionados las estructuras existentes, pero hay una que dejó de existir y nadie, absolutamente nadie dijo nada. Zárate ya no tiene una Dirección de Prevención Urbana. Ahora tiene una Dirección de Prevención y Convivencia, que semánticamente reduce la importancia de la misma porque lo minimiza a la convivencia y ya no a la prevención del delito. El Secretario del área no dirá nada al respecto… porque no hay Secretario del área, ¿El subsecretario opinará al respecto o quizás esté orando o viendo básquet?’ Cerato quizás aquel día estaba celebrando los 33 años del triunfo de Carlos Menem y por eso no leyó la nota, Matilla y Cabeza quizás recordaban el lamento que les produjo la derrota de Eduardo Angeloz, candidato al que apoyaban entonces.
Aunque esto no es tan grave como lo mencionado en el párrafo siguiente. Afirman los concejales peronistas que ‘resultan a todas luces insuficientes las cámaras de vigilancia instaladas por el Municipio de Zárate’ aunque nada hayan hecho al respecto durante los sucesivos períodos legislativos, y agregan que ‘existen cámaras de video vigilancia instaladas en la vía pública por particulares, sean domicilios privados o comercios de todo tipo’, lo cual estimamos es un error dada la ignorancia de los firmantes del texto. ¿Cómo es posible que un particular instale un sistema de vigilancia privado en la vía pública y el Estado no haga nada al respecto? ¿Cómo es posible que un particular instale un sistema de vigilancia privado en la vía pública y los funcionarios no lo hayan denunciado a la justicia? ¿Será que en realidad están instalados en propiedades privadas y toman imágenes de la vía pública? No es lo mismo ni es igual, y los legisladores, si quieren realizar bien su tarea, deben hablar con propiedad y conocimiento sobre la temática.
En el articulado afirman que ‘Las cámaras de video vigilancia privadas, existentes y las que se instalen con posterioridad a la sanción de la presente, cuyo registro de visión apunte a la vía pública serán declaradas a la autoridad competente, quien dispondrá de una ficha que consigne detalles técnicos, ubicación, orientación, contactos y toda aquella información que se considere pertinente.’ ¿Quién sería la autoridad competente? ¿La Secretaría de Seguridad, que permanece en un interinato desde hace más de un año? ¿La Subsecretaría de Seguridad que tiene como titular a una persona que no está capacitada para ocupar el cargo que ocupa? ¿A esas personas esperan que los vecinos le cuenten como cuidan sus bienes porque el Gobierno municipal, del que ellos mismos son parte, no se los protege? ¿En serio plantean eso? ¿No se detuvieron a pensar si estaba bien el proyecto que estaban presentando? No es cuestión de cantidad, es cuestión de calidad… aunque en este caso es poca cantidad y mala calidad.
Y como era de esperar todo se reduce a una cuestión económica. Los concejales peronistas pretenden comprar la información que no son capaces de generar, por eso ‘La registración por parte de los vecinos que están alcanzados por lo dispuesto en esta Ordenanza, será de carácter voluntario, y quienes consideren declararlas contaran con un beneficio en el pago de la Tasa de alumbrado e Higiene Urbana.’ Ya imagino al Ejecutivo vetando la Ordenanza porque carece ‘de elementos mínimos para ser por si una norma de carácter operativo, es decir, que resulta una ordenanza cuyo contenido normativo adolece de insuficiencia de regulación que torna necesario emitir reglamentaciones que la hagan operativa desde punto de vista jurídico, ya que a más de establecer sobre qué tributos recae el efecto desgravatorio, deberá especificar aspectos sustanciales, tales como hasta cuando es procedente solicitar la eximición tributaria, cuestión esta que no podría ser objeto de regulación por vía reglamentaria por pertenecer ello a la esfera de los aspectos sustanciales y no meramente instrumentales de la normativa’. Son tan burros que chocan una y otra vez con la misma piedra.
Finalmente la frutilla del postre, en su afán de copiar y pegar sin siquiera analizar lo que están haciendo enumeran dos artículos como si fueran consecutivos en una temática que no lo es.
¿Cómo puede enunciar el artículo 6 que ‘El beneficio que se establece en el artículo precedente, será la exención en el pago de Prevención y Control’ si el artículo precedente, el 5, no establece ningún beneficio? Son burros… y quieren seguir siéndolo. Le ofrecen ayuda y la desechan.
Cáffaro gana por mérito propio ayudado por demérito ajeno. Y este demérito no se circunscribe tan solo a la oferta electoral que ofrecen cada cuatro años sino, fundamentalmente, en el proceder cotidiano de los partidos políticos que se dicen de oposición, que lejos están de mostrar una mejor vía de acción para el futuro de los vecinos. He aquí un ejemplo claro de ello.
Matilla y el peronismo local trabajan, una vez más, para que Osvaldo Cáffaro siga siendo intendente a partir de 2023, en cualquier momento se calza el bombo el Presidente del PJ local y comienza a cantar… Borombombón, borombombon, para Osvaldo, la reelección.
Con concejales como Matilla, Cabeza o Cerato, hay Cáffaro Intendente para rato.




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