En realidad no es que no lo veamos sino que pretenden esconderlo, pero la realidad es que tarde o temprano todo se sabe… y los casos de COVID-19 también, aunque Cáffaro y Scafati hayan decretado su fin.
Desde el 9 de junio en que el Municipio informó que ya no reportaría diariamente los casos de COVID-19 y pasaría a informarlos de manera semanal, promesa que por supuesto incumplió, Zárate acumuló 849 nuevos casos de COVID positivo con una tasa de positividad sumamente elevada, que en el último mes se ubicó en el 58,9%… cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda que este índice, cuando se hacen la cantidad de tests adecuados, debe ubicarse por debajo del 10%.
Para decirlo claro, en Zárate, una vez más, no hay más casos de COVID-19 porque no se realizan la cantidad de testeos adecuados.
Pero para peor, la última semana arrojó resultados preocupantes, en Zárate hubo un alza del 22% de casos positivos de COVID-19 frente a la semana anterior, el mayor alza desde mayo pasado y con indicadores de positividad que no se veían desde principios de año, cuando fue la ola de enero.
Sin embargo las autoridades niegan la existencia de COVID-19 creyendo que su ocultamiento lo hace desaparecer.
La Secretaria de Salud, Fiorella Scafati, la única aparición pública que tuvo desde su nombramiento, fue para sacarse una foto con una banderita en el anfiteatro Homero Expósito, pero de salud, nada de nada.
Los casos positivos de COVID-19 están creciendo en Zárate y lo hacen en un contexto de altos índices de positividad. ¿Qué va a hacer el Municipio al respecto?
¿Seguir esperando decisiones de otros ámbitos para no hacerse responsable de hacer lo que debe hacer?
Lamentablemente esta inacción en el ámbito de COVID-19 no es más que otra muestra de la inacción en la que está sumida el área de Salud municipal que, por ejemplo, no logra contar con plantel profesional acorde a las necesidades de la ciudad de Lima, al punto que días atrás numerosas docentes se pusieron al frente del reclamo por una mayor y mejor prestación de salud para la localidad.
Medina se fue, aunque siguieron utilizando su sello, y desde su partida no hay voz oficial de lo que ocurre con la salud en Zárate.
¿Volvieron a abrir las salas que prometieron reabrir?
¿Arreglaron las cámaras de conservación de las vacunas?
¿Regularizaron la situación del personal de salud que no tiene estabilidad?
Javier Vulich, tras su salida como responsable de la Unidad Sanitaria de Lima tuvo un ataque de lucidez repentino que incluyó la denuncia de muchas de estas situaciones… situaciones que calló y ocultó mientras fue funcionario municipal. Es decir actuó de acuerdo al molde del gobierno caffarista.
¿Tendremos que esperar que los funcionarios dejen de serlo para enterarnos de la realidad’
Al COVID-19 lo quieren esconder pero no pueden, ¿Qué otras cosas estarán escondiendo y nos enteraremos en tiempos venideros?

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