Cuando en medio de la elección de autoridades del Concejo Deliberante el concejal Ariel Ríos planteó ‘la importancia de establecer un sistema de reconocimiento biométrico para poder medir la presencia de los concejales en el edificio del Departamento Legislativo.’, quedó en claro que lo hacía para ‘empiojar’ la discusión, puesto que no solo nada tenía que ver con la temática de la sesión sino que, además, planteaba una cuestión impracticable.
¿Por qué? Porque los concejales no tienen horario de trabajo y no solo trabajan en el edificio del Concejo Deliberante. De hecho en mi opinión los concejales trabajan, o deberían hacerlo, más fuera de él, codo a codo con los vecinos, escuchando sus reclamos y sus propuestas, para poder ser sus dignos representantes. ¿Cómo medir entonces cuántos trabajan?
Hay un código no escrito tiempo atrás que hace innecesario pensar cómo hacer dicha medición, porque el Concejo que era, debe ser y hace rato que ya no es Honorable. Y también eran honorables quienes lo integraban, pero mucho tiempo pasó desde entonces. De hecho, es cuestionable también si es Deliberante, ya que no delibera, e incluso si es Concejo, término que procede del latín concilium, porque ya ni siquiera concilia, solo se trata de imposiciones. Por eso el planteo de Ríos para muchos es pertinente, porque hay pocos honorables.
Veamos el caso del intendente Osvaldo Cáffaro, quien en lugar de estar gobernando en Zárate se fue a Viedma a ver a Zárate Basket. A tal punto no trabajó que ni siquiera hubo en Zárate celebración por el 25 de mayo. ¿Cobró por esos días no trabajados? Sí, sin dudas. No se tomó licencia por lo que cobrará sin trabajar.
Y el caso de Tania Caputo es aún peor.
El pasado fin de semana estuvo en Uruguay participando del XXXII Congreso del Partido Comunista del Uruguay. En realidad no solo el fin de semana porque el encuentro duró tres días, y eso le impidió a Mamá Concejo participar de la ‘histórica sesión’ desarrollada en la Central Nuclear de Atucha, y participar de las actividades del día lunes, donde había reunión de la Comisión de Género, que la concejal Caputo preside y a la que no concurrió.
Porque #taniacaputoconcejalcomunista pone por delante de los intereses de los zarateños que dice defender y para lo cual se presentó a elecciones, los intereses particulares de algunos uruguayos. Porque se enorgullece de la construcción de una ‘matria grande’… aunque avale y sea cómplice de la instalación de un Zárate Chico.
Por eso no le preocupó volver el lunes…
Porque le preocupa la cuestión de género… pero no tanto.
Porque en lugar de estar el lunes en la mañana en el Concejo Deliberante presidiendo la Comisión de Género ‘construyendo feminismo popular y con sororidad’ estaba volviendo de Uruguay… y cobrando.
Porque aunque no fue a trabajar ese día lo va a cobrar. Porque no pidió licencia. Porque no hizo las cosas como se deben hacer. Porque cuenta con el apoyo ilegal del oficialismo local para ocupar una banca que no le pertenece y que usurpa y cree que eso le da ‘chapa’ para hacer lo que quiere, incluso, cobrar sin trabajar. Y una oposición cómplice y complaciente a la hora de contravenir las normas.




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