La última semana hemos comenzado a compartir con los lectores diferentes documentos oficiales del Municipio que debieran ser públicos, estar publicados en el Boletín Oficial Municipal y sin embargo son vistos como un gran hallazgo porque no cumplen ninguna de las dos condiciones. Hemos dado en llamar CáffaroLeaks recurriendo al concepto anglosajón Leaks = fuga, que es como se conocen las filtraciones de información oficial.
Pero lo curioso del caso es que no se trata de información privada o reservada que hemos develado, sino que estamos cumpliendo el rol que debieran hacer nuestros gobernantes municipales, del Ejecutivo y el Deliberativo, del oficialismo y de la oposición, dando a conocer los actos de gobierno.
La realidad es que estos decretos que compartimos debieran estar al alcance de cada ciudadano en un Boletín Oficial Municipal, que es obligación del Estado confeccionar por la Ley Orgánica de Municipalidades y que incumplen todos los gobernantes locales, algunos por acción y otros por omisión.
Eso es lo que hace especial a esta serie de artículos, develar el misterio de qué ocurre en el poder, porque contamos lo que el poder no quiere que sepas y mostramos lo que el poder te esconde. Este tipo de artículos sería imposible si las cosas se hicieran bien, porque todo el mundo tendría la posibilidad de conocer qué ocurre.
Lo curioso del caso es la crítica recibida por la publicación de los artículos.
Por ejemplo ‘Justo, justo terminó su investigación de hechos ocurridos hace un año y 9 meses a tres días de las elecciones. Casi que no llegaba a tiempo.’ Como si se tratara de un tema electoral develar que se han estado riendo en nuestra cara.
No se cuestiona que los Decretos del año 2020 no se hayan hecho públicos. Como tampoco los de los años anteriores y el posterior, lo que molesta es que se muestre y demuestre que te ocultaron la verdad y te mintieron sistemáticamente.
No se critica que el primer candidato a concejal del Frente de Todos haya cometido el delito de firmar como Secretario de Infraestructura y Obras Públicas sin serlo.
El problema es que eso se haga público. Miran el dedo que señala el sol en lugar de ver el sol.
Como se dice habitualmente ‘matar al mensajero’. Mejor no enterarse que es lo que pasa.
Como dijéramos tiempo atrás, ‘Me parece curioso que sorprenda que denuncie tanto al gobierno municipal, pero lo más sorprendente aún es que a estos lectores no les cause sorpresa que nadie más lo haga. Si puedo acceder a la información, ¿Otra gente no puede hacerlo? Hay quienes no, hay quienes sí pueden acceder a la misma información y eligen no decirlo, hay quienes sí y no pueden decirlo y hay quienes sí y no los dejan decirlo, y algunos pocos que tienen la información y, como yo, lo dicen. En cualquier caso, los hechos son los hechos y no pueden modificarse, lo único que cabe es interpretarlos. Y yo los interpreto desde mi escala y mis valores.’
Tenemos malas noticias para quienes piensan así. Esto recién comienza.
Seguiremos mostrando la realidad que nos quieren esconder. Seguiremos exigiendo que se cumplan las ordenanzas municipales y la ley. Seguiremos persiguiendo la utopía de que hagan bien las cosas.
Por ejemplo ayer el Municipio informó dos nuevos fallecidos por COVID-19… fallecidos que por las estadísticas oficiales se conocían desde bastante tiempo atrás y que las autoridades locales negaban. Una de ellas del 13 de abril pasado. Curioso que la señora a la que tanto le indigna que publiquemos una investigación a tres días de las elecciones no le indigne que la Secretaría de Salud ‘le tire un muerto’ al gobierno local el día anterior a los comicios. Se ve que es de indignación selectiva.
Hoy votamos como cada dos años, y es uno de los momentos en que ‘más ciudadanos’ nos sentimos. Ojalá este sea el puntapié inicial de una ciudadanía responsable que se indigne por el contenido y no por las formas, que reclame por sus derechos, que cumpla sus obligaciones, que le exija a sus representantes que asuman sus responsabilidades y se hagan cargo de hacer lo que se debe hacer.
Ojalá este sea el comienzo de una nueva relación entre gobernantes y gobernados. La pandemia nos demostró que las nuevas herramientas posibilitan una interacción más fluida para el acceso a la información, el debate remoto y la discusión política.
Ojalá esto pueda llevarse a cabo y entonces no haya más filtraciones de información porque no sea necesario, porque todos tengamos acceso a lo que ocurre en cada momento.
Ojalá nadie esconda nada.
Ojalá no haya más CáffaroLeaks.
Lo que me guía son dos pensamientos de Alem que, más de cien años después de su pronunciamiento, tienen una actualidad tremenda.
Decía don Leandro ‘Nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡no se hace nada!’, y eso es lo que espero de los gobernantes, que hagan las cosas y que las hagan bien, al fin de cuentas para eso fueron elegidos. Y las diferencias ya no son por una cuestión de prioridades, si lo importante para la gestión Cáffaro es tener un equipo de básquet profesional y para mí que todos los vecinos tengan agua potable y cloacas en sus casas, acá la historia es otra, acá lo que está en juego es si nos basamos en la mentira o en la verdad, en la conveniencia o en la ética.
Quizás no tenga la mejor manera de decir las cosas, esta es la mía, porque como bien decía Leandro Alem que ‘Hay dos escuelas o dos sistemas para manifestar el pensamiento: uno que procede con circunloquios, con ambages y sonrisas, no obstante la expresión adversa y hasta hiriente que se rebela en la voz y en los labios del que habla, el otro es el que procede con franqueza, diciendo la verdad, llamando a las cosas por su nombre. Yo pertenezco a esta última escuela.’ Como él, yo también.
Llevo más de 1.000 artículos publicados, quien quiera puede trazar una línea de pensamiento, con la que se puede coincidir o no, pero de lo que no se va a poder dudar es de la honestidad con la que están escritos y basándome en documentación fehaciente no en dichos ni chismes de pasillo.
Para terminar, tomo las palabras finales del monólogo 2000 de Tato Bores.
Podría adaptarlo a la realidad local, pero creo que tal y como lo dijo Tato, sabiendo imaginar las particularidades del caso, bien puede adaptarse a la realidad zarateña y a nuestra forma de actuar.
‘Yo todavía tengo confianza, tengo confianza, por eso le digo a los políticos y a los funcionarios -no a todos los políticos ni a todos los funcionarios porque hay que preservar las instituciones- algunos políticos y algunos funcionarios que están ahí viéndome, si siguen haciendo las cosas que están haciendo yo voy a tratar de estar acá todo el tiempo posible para seguir jodiendo! Y para cuidarlos también… Y para preservarlos de la máquina de cortar boludos; porque si pusiéramos la máquina de cortar boludos dentro de la máquina del túnel del tiempo, y se pusiera a cortar boludos históricos con retroactividad… otra hubiera sido la historieta hoy! Historieta que como país, no creo que nos merezcamos -esto lo dice mi libretista Santiago Varela… yo… no estoy tan seguro! Un cacho de culpa tenemos también…!-.
Por eso les digo, mis queridos chichipíos, a seguir laburando, vermouth con papas fritas, y… GOOD SHOW!!!’
Estas son las notas publicadas hasta el momento:
CÁFFAROLEAKS: Cuando se quiere, se puede
https://principedelmanicomio.ar/2021/09/07/caffaroleaks-cuando-se-quiere-se-puede/
CÁFFAROLEAKS: Le hago algunas preguntas, señor Morino
https://principedelmanicomio.ar/2021/09/09/caffaroleaks-le-hago-algunas-preguntas-senor-morino/
CÁFFAROLEAKS: Embocados
https://principedelmanicomio.ar/2021/09/10/caffaroleaks-embocados/
CÁFFAROLEAKS: Cáffaro no es kirchnerista
https://principedelmanicomio.ar/2021/09/11/caffaroleaks-caffaro-no-es-kirchnerista/


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