Hay presupuestos que anuncian su ambición desde la tapa. Otros, en cambio, parecen papeles administrativos pero esconden adentro una cirugía mayor del Estado municipal. El proyecto de presupuesto Año 2026 pertenece a esta segunda categoría: un documento que, bajo la apariencia inofensiva de números, reformula silenciosamente qué áreas crecen, cuáles se achican, cómo se reparte el poder y quién gana con la redistribución interna.
Y si lo comparamos con el presupuesto Año 2025, la diferencia no es un matiz: es un volantazo. Silencioso, sí, pero igual de ruidoso cuando se mira dónde caen los millones.
Pero antes de meternos en los números, hablemos una vez más del elefante que nadie quiere ver: este presupuesto se discute entre cuatro paredes, sin que el ciudadano tenga la más mínima posibilidad de revisar una sola planilla. Porque ni en la web del Ejecutivo, ni en la del Concejo Deliberante, aparece publicado el proyecto con sus planillas en formatos descargables. Nada de Excel, nada de PDF interactivos, nada de datos abiertos. Nada de nada.
Los que se la pasan hablando de transparencia y participación ciudadana prefieren, cuando llega la hora de la verdad, manejar las cosas en privado. Como en los tiempos de Cáffaro. Como si la democracia fuera un club exclusivo donde sólo entran los que tienen carnet de socio.
🚨 La Opacidad como Política de Estado: Cuando la Transparencia es Sólo Marketing
Mientras otras ciudades del país publican sus presupuestos en formatos abiertos, con planillas descargables, visualizadores interactivos y hasta versiones ‘ciudadanas’ que explican los números en lenguaje claro, Zárate sigue operando como si el Acceso a la Información Pública fuera una sugerencia.
¿Dónde está el proyecto completo? ¿Dónde están las planillas anexas? ¿Dónde están los cuadros detallados programa por programa, partida por partida? En algún cajón del Palacio Municipal, supongo. O en las computadoras de aquellos concejales que tienen el privilegio de verlas. Pero no en la web. No al alcance del ciudadano común. No donde debería estar en una democracia que se precie de ser tal.
Y lo más irritante: nadie parece plantearse ningún problema con esto. Ni el oficialismo, ni la oposición dialoguista, ni los medios de difusión locales que podrían hacer de esto un escándalo pero prefieren reproducir gacetillas a cambio de la pauta. Porque en Zárate, la transparencia se predica pero no se practica. Se cuelga en los discursos de apertura de sesiones del Concejo Deliberante pero desaparece cuando hay que mostrar los números.
Otros municipios -hasta más chicos que Zárate- publican sus presupuestos en formatos CSV, XLSX, con visualizadores que te permiten navegar por cada peso gastado. Pero acá, en la tierra de los campeones de la ‘gestión moderna’ y la ‘participación ciudadana’, el presupuesto es un secreto de Estado que se revela sólo a los elegidos.
¿Tendrán el culo sucio? ¿Será que tienen algo que ocultar? ¿O simplemente piensan que el vecino común no tiene derecho a meterse en ‘esas cosas’? Cualquiera sea la respuesta, el mensaje es claro: ustedes votan, nosotros decidimos. Y los números, mejor que no los vean.
📊 1. El Elefante en la Sala: $7.255 millones más para la misma municipalidad
El primer dato es brutal. El gasto total en personal pasa de $15.462 millones en 2025 a $22.718 millones en 2026. Un salto del 46,9%, cerca del doble de la inflación interanual proyectada, que apenas ronda el 28%.
Este salto no se explica por un crecimiento de la planta: en números absolutos, solo se incorporan 26 cargos. Es decir: casi todo el aumento es salario, y no cualquier salario: el salario político, el funcionario, el de los cargos estratégicos. Un Estado que se agranda, sí… pero no por donde imaginábamos.
Mientras el vecino zarateño hace malabares para que su dinero le alcance hasta fin de mes, la casta municipal se aumenta muy por encima de la inflación. Y sin ningún rubor. Porque acá, en la República Fallida de Zárate, los que más hablan de austeridad son los que menos la practican.
🔥 2. Secretarías que se Convierten en Supernovas Presupuestarias
🔺 Protección Ciudadana: la nueva niña mimada (o el nuevo agujero negro fiscal)
Pasa de $1.878 millones a $2.869 millones (+52,7%). Pero el verdadero dato está adentro: ‘Políticas de Seguridad’ se dispara a $2.146 millones.
Es decir: Zárate no declara la guerra al delito, sino al Excel. Se duplica el presupuesto sin mencionar por qué. No hay nuevas fuerzas, no hay drones israelíes ni tecnología de punta. Solo hay un bache entre lo que se dice y lo que se presupuesta.
¿A dónde va toda esa plata? ¿Más camionetas para los funcionarios? ¿Más horas extra para custodiar eventos? ¿O simplemente más cargos políticos disfrazados de ‘coordinadores de seguridad’? Porque con esos números, uno esperaría ver a Zárate convertida en Singapur. Pero la realidad es que seguimos siendo… bueno, Zárate.
🔺 Cultura: la cenicienta con zapatitos de cristal (¿y con orquesta propia?)
De $424 millones a $734 millones (+72,9%). Un aumento imposible de explicar en un país donde Cultura siempre ocupa el asiento de atrás en el auto del presupuesto…
No me malinterpreten: la cultura es fundamental. Pero ¿72,9% de aumento? En serio, ¿alguien cree que esto tiene que ver con política cultural y no con política a secas? ¿Alguien duda que está sobrepresupuestado para después redireccionar el dinero a otras áreas? Porque una cosa es fomentar la cultura y otra muy distinta es usar el presupuesto cultural como caja pagadora de lealtades.
🔺 Educación y Deporte: el matrimonio inesperado (y sus gastos de boda)
De $246 millones a $482 millones (+96,1%). Casi se duplica. Cuando dos secretarías se fusionan, puede salir un monstruo administrativo… o un monstruo presupuestario. Acá pasó lo segundo.
La jugada política es transparente como el agua turbia del Paraná: la educación es una bandera, el deporte es territorio, juntos son votos. Y el Excel es su escribano público.
Pero nadie explica qué se va a hacer con casi $500 millones. ¿Nuevas escuelas municipales? ¿Más polideportivos? ¿O simplemente más ‘coordinadores’ y ‘referentes barriales’ que casualmente militan para el oficialismo? Porque en Zárate, como bien sabemos, todo programa social tiene doble función: ayudar y reclutar.
Sin embargo en el rubro de Juegos Bonaerenses solo presupuestaron $50 millones. ¿Será otro error o, como dijera un encumbrado funcionario local, ‘apuestan a que nadie de Zárate pase de las fases iniciales’?
🔺 HCD: la república independiente del aumento (donde la austeridad es para otros)
$903 millones → $1.283 millones (+42,1%).
Los concejales, siempre preocupados por la austeridad del Estado… salvo la parte del Estado donde ellos cobran. Una tradición democrática, podríamos decir. Tan argentina como el dulce de leche y la inflación.
Porque acá los discursos sobre ‘achicamiento del Estado’ y ‘gasto responsable’ duran exactamente hasta que llega el momento de votar el presupuesto del Concejo. Y luego pasar por Caja. Es por la institucionalidad, dicen. Es por la democracia, repiten.
Mentira. Es por el bolsillo. Y todos lo saben.
📉 3. Secretarías que se achican, migran o se reconvierten
🔻 Desarrollo Humano: la gran perdedora (o la gran estafada)
Cae de $1.786 millones a $1.635 millones (-8,5%). En un país donde la crisis económica es política social permanente, recortar Desarrollo Humano es una declaración ideológica, no presupuestaria.
Pero acá hay trampa: no se recorta, se desplaza. Varios programas se mudan a la nueva Secretaría de Hábitat, Familia y Juventud. Lo que parece un recorte es un acto de magia administrativa: te saco de acá, te pongo allá, y te digo que no perdí nada.
Es el truco más viejo del manual político: cambiar las cosas de lugar para que parezca que hacés algo. Como cuando tu mamá te obligaba a ordenar la pieza y vos solo movías todo de lugar pero seguía siendo el mismo desastre. Pero con millones de pesos y gente que necesita asistencia de por medio.
🆕 4. La Nueva Joya del Gabinete: Hábitat, Familia y Juventud (el Ministerio Frankenstein)
Nace de la nada, pero no viene sola: trae una maleta llena de programas históricos. Absorbe:
- Abordaje Territorial y Economía Social: $397 millones
- Adultos Mayores: $236 millones
- Género: $170 millones
- Derechos Humanos: $16,5 millones
No es una secretaría: es un Ministerio de Desarrollo Humano en el exilio. Es la reconfiguración política más grande del presupuesto: no crea gasto nuevo, crea poder nuevo.
Y acá está el verdadero juego: quien controla esta nueva secretaría controla el territorio. Controla los programas sociales, controla la llegada a los barrios, controla la caja que después se debería traducir en votos. Porque no nos engañemos: en la Argentina del siglo XXI, el que maneja lo social maneja lo electoral.
Esta secretaría no es un capricho administrativo. Es una pieza clave del tablero político. Y el hecho de que haya nacido sin debate público, sin explicación clara y sin que nadie pregunte demasiado, dice mucho sobre cómo se hacen las cosas en Zárate: a puertas cerradas, entre pocos, y que el vecino se entere después de los hechos consumados.
¿Por qué se separa de Desarrollo Humano entonces? ¿Para darle el gusto a Olivera de poder ocupar un cargo para el cual no le da el piné?
☢️ 5. La perlita atómica: el ‘nuclearismo municipal’
Pasamos de la ‘Agenda Nuclear Zárate’ (2024), que prometía mucho en el discurso y fue la nada misma en los hechos, a una Dirección de Desarrollo y Promoción de la Energía Nuclear con un presupuesto inicial de $47,6 millones.
La pregunta es obvia: ¿Cuál es el objetivo, la razón de ser, de esta Direción? Porque con $47 millones no hacés mucho sobre energía nuclear. ¿El dinero será para imprimir folletos brillantes y organizar un par de charlas con powerpoints llenos de átomos animados… o para justificar la privatización de NASA?
El municipalismo atómico zarateño es, por ahora, más aspiracional que real. Más discurso que sustancia. Más promesa que programa. Pero hey, tiene partida presupuestaria, y en Zárate eso ya es medio camino andado hacia la inmortalidad política.
Mientras tanto, el vecino sigue esperando que le arreglen el bache de la esquina. Pero tranquilo, que cuando tengamos el reactor nuclear municipal, vamos a poder iluminar los pozos para que los veas mejor antes de caer en ellos.
💸 6. El Estado se agranda… pero no para el ciudadano
La planta de personal crece apenas de 1.597 a 1.623 cargos. Pero:
- El Intendente pasa de $90,3 millones a $118,9 millones (+31,7%)
- Los concejales, de $507,8 millones a $668,9 millones (+31,7%)
Los aumentos son muy superiores al IPC estimado del 13,84%. Muy, muy superiores. Como tres veces superiores. Pero bueno, ellos tienen gastos, entiéndalo señor contribuyente. Dicen acompañar y avalar el proyecto del Presidente Javier Milei, pero en la práctica dicen que Milei miente y que la inflación real casi triplicará a la proyectada… o ¿será que habrá aumentos por encima de la inflación? Esto, que podría ser un acto de redistricuón de ingresos, también sería un acto de auto financiamiento, puesto que el sueldo de los Secretarios y del propio Intendente están ‘atados’ a los aumentos que el propio Intendente otorga a la plantilla municipal.
El Estado crece, sí. Pero crece para adentro. Crece en sueldos, no en servicios. Crece en estructura política, no en infraestructura pública.
Es el Estado del revés: el que más cobra es el que menos hace. Y el que más hace es el que menos cobra. Bienvenidos a Zárate, donde el mérito se mide en cercanía política y no en capacidad técnica.
🔍 7. El saldo final: un municipio más grande, más caro y más complejo (y más opaco)
El presupuesto 2026 es la foto de un Estado municipal que decide expandirse sin pedir permiso. El dinero fluye hacia seguridad, cultura, educación y el HCD. Se reorganiza Desarrollo Humano y emerge una secretaría nueva que concentra poder social. Aparece una aventura nuclear y se multiplican los sueldos políticos.
Lo que no aparece es una sola línea que explique cómo esta expansión mejorará:
- La salud municipal (ese Hospital Intermedio que siempre está ‘por mejorar’)
- El transporte (¿alguien dijo colectivos?)
- La obra pública (calles, cloacas, veredas… lo básico)
- El empleo (el real, no el municipal)
- O la vida cotidiana del zarateño promedio, ese que no va a dirigir ninguna secretaría
Y lo que definitivamente no aparece es el proyecto publicado en la web para que cualquier vecino pueda analizarlo. Porque la transparencia, en Zárate, es como el Yeti: todo el mundo habla de transparencia pero nadie la ve.
🎭 Conclusión: un Estado que no se achica ni se sinceriza, solo cambia de forma
El presupuesto 2026 no es un ajuste ni un shock expansivo. Es una operación estética: redistribuye, infla, maquilla y reacomoda. Como esos programas de cirugía plástica donde te cambian todo pero el resultado final es… cuestionable.
El resultado es un Estado más grande, pero no necesariamente más eficiente. Un Estado más caro, pero no más presente. Un Estado más politizado, pero no más transparente. Un Estado más opaco, pero no más honesto.
Y lo más grave: un Estado que se discute a espaldas de la ciudadanía, en reuniones cerradas, sin publicar el proyecto completo, sin formatos abiertos, sin ninguna intención real de que el vecino pueda entender a dónde va su plata. Porque acá, la democracia participativa es para los folletos electorales, no para la gestión cotidiana.
La única forma de saber si este cambio servirá para algo será revisar y controlar la ejecución real. Y ahí, como siempre, los números dejan de hablar tan claro. Porque una cosa son las planillas Excel de noviembre y otra muy distinta es lo que termina pasando en marzo, junio, septiembre…
Hasta entonces, el presupuesto 2026 queda como lo que es: una metamorfosis silenciosa de un Estado que crece por dentro, se justifica por fuera, y se oculta de la ciudadanía. Un Estado que, como en el gobierno anterior, habla de transparencia pero practica la opacidad. Que predica la austeridad pero se aumentan los sueldos sin pudor. Que dice gobernar para el pueblo pero decide hacerlo sin el pueblo.
Bienvenidos al presupuesto 2026. El Estado se agranda, el ciudadano se achica, y el Excel… bueno, el Excel se esconde.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
