Roma traditoribus non praemiat.
La batalla judicial de Fuerza Patria en Zárate: cuando la política se convierte en circo mediático
El Estado Provincial entra en escena: la apelación que complica el panorama
Continúa la saga en la interna de Fuerza Patria, en esta oportunidad con la respuesta estatal respecto al planteo judicial iniciado por Ana María Almirón, María Gabriela Moreyra, Natalia Desiree Ayala y Norma Carmen Pura.
Quien se presentó ayer a las 14:12 fue la abogada Ana Laura Mejeras, en representación del Fiscal de Estado de la Provincia de Buenos Aires, quien apeló la medida cautelar que ordenó incluir a las cuatro candidatas (Almirón, Moreyra, Ayala y Pura) en la lista de la Alianza Fuerza Patria en Zárate y solicitó que el recurso tenga efecto suspensivo por afectación al interés público.
Los argumentos técnicos: competencia, personería y plazos
La representante del Estado provincial planteó tres ejes centrales en su apelación:
- Incompetencia territorial del juzgado de Zárate-Campana (sostiene que debe intervenir La Plata)
- Falta de personería de las actoras para representar a la alianza
- Cumplimiento formal de los procedimientos por parte de la Junta Electoral
Argumenta Mejeras que la Junta Electoral actuó conforme a la normativa vigente y que las candidatas no presentaron en término la rectificación de la lista, incluso contando con prórroga. Es decir, repite los argumentos de la Junta Electoral y no entra a analizar lo planteado por Trupia, Cabeza, Medina y Leiva, puesto que no hay ninguna prueba del supuesto “problema técnico” en la carga de listas.
El núcleo de la disputa: legalidad vs. legitimidad política
La Fiscalía de Estado basa su argumentación en que permitir la inclusión extemporánea vulnera:
- La igualdad entre partidos
- La presunción de legitimidad de los actos de la Junta Electoral
- La seguridad jurídica del proceso electoral
En resumen: la Fiscalía de Estado apela la cautelar que favoreció a las candidatas de Fuerza Patria en Zárate, argumentando que la Junta Electoral actuó correctamente, que no hubo pruebas de fallas técnicas, que los plazos no se respetaron y que aceptar lo contrario pondría en riesgo la igualdad de los partidos, la seguridad jurídica y la legalidad del proceso electoral.
La respuesta judicial: traslados y suspensión
Hoy a las 12:13 quien se pronunció fue el Juez Luciano C. Savignano, quien corrió traslado a la parte actora y a las terceras coadyuvantes por 5 días y mantuvo el efecto suspensivo otorgado al recurso de las coadyuvantes.
Esta decisión judicial mantiene en vilo la situación y prolonga la incertidumbre electoral que atraviesa Fuerza Patria en Zárate.
Esta batalla judicial pone en evidencia las debilidades institucionales del peronismo para resolver sus conflictos internos de manera ordenada y transparente. Mientras otros espacios políticos logran presentar sus listas sin mayores sobresaltos, Fuerza Patria en Zárate se debate en un laberinto judicial que expone sus fracturas internas ante la ciudadanía.
El problema de fondo: transparencia y credibilidad
Continúa el show y la presentación de textos legales, involucrando a todos los bonaerenses en medio de una disputa que se resuelve de una manera sumamente sencilla: presentando públicamente la documentación que acredite lo que sostienen en las presentaciones judiciales.
Hay dos posibilidades y en ambos casos el dilema es binario y excluyente:
- Si se entregó la documentación en tiempo y forma, eso se demuestra exhibiendo el sello de recepción de la documentación
- Si se falsificaron las firmas, hay que mostrar el documento con dichas falsificaciones
Esta simplicidad técnica contrasta dramáticamente con la complejidad judicial que ha adquirido el conflicto, generando un desgaste político innecesario para una fuerza que debería estar concentrada en la competencia electoral contra otros espacios políticos.
Las consecuencias electorales: campaña en el limbo
Mientras tanto, Fuerza Patria solo hace campaña con el nombre de Leandro Matilla, ya que no está claro quiénes lo acompañan en la lista, algo vergonzoso a menos de tres semanas de la elección.
Esta situación genera:
- Confusión en el electorado que no sabe a quién vota realmente
- Debilitamiento de la propuesta política al no poder presentar un equipo completo
- Aprovechamiento de la oposición que capitaliza el desprolijo interno del peronismo local
- Deslegitimación del sistema político ante la ciudadanía que observa estas disputas con hartazgo
El daño colateral: cuando la política se convierte en espectáculo
La judicialización de este conflicto interno ha convertido lo que debería ser una disputa política normal en un espectáculo mediático que daña la credibilidad de todas las partes involucradas. Los ciudadanos zarateños, que esperan propuestas concretas para los desafíos locales, se encuentran con un peronismo enfrascado en disputas procedimentales que poco tienen que ver con sus necesidades cotidianas.
La política local zarateña, históricamente caracterizada por sus complejidades y disputas internas, encuentra en este episodio un nuevo capítulo que refuerza su imagen de inestabilidad institucional y falta de liderazgos unificadores.
Las preguntas sin respuesta
En este contexto, surgen interrogantes fundamentales:
- ¿Cómo es posible que a menos de tres semanas de una elección, un espacio político no tenga definida su lista de candidatos?
- ¿Qué mensaje transmite al electorado esta incapacidad para resolver internamente los conflictos?
- ¿Hasta qué punto la ciudadanía tolerará estos espectáculos que alejan la política de los problemas reales?
La política que necesitamos vs. la que tenemos
¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo? Estas preguntas, que titulan este análisis, resumen el hartazgo ciudadano ante una clase política que parece más interesada en sus disputas internas que en los desafíos que enfrenta la sociedad.
El caso de Fuerza Patria en Zárate es un ejemplo paradigmático de cómo NO se debe hacer política en una democracia madura. La transparencia, la institucionalidad y el respeto por los procedimientos no pueden estar subordinados a las ambiciones personales o las disputas de poder.
Mientras los políticos zarateños dirimen sus diferencias en los tribunales, los problemas reales del distrito quedan en segundo plano: el desarrollo económico, la seguridad ciudadana, la calidad de los servicios públicos y la generación de oportunidades para los jóvenes.
La democracia merece dirigentes capaces de anteponer el bien común a sus intereses particulares, y la ciudadanía zarateña merece una política a la altura de sus desafíos y expectativas.
En definitiva, este episodio judicial en Fuerza Patria Zárate no es solo una anécdota electoral más, sino un síntoma de una crisis más profunda en la forma de concebir y ejercer la representación política en nuestro país.
Dice Marcelo Matzkin que sigan nomás, qué más sencilla no se la pueden hacer.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS

1 comentario
Pingback: ¿Sigue el culebrón en Fuerza Patria? – Príncipe del Manicomio