Los juegos de azar generan una dicotomía para el Estado, por un lado por los impuestos que recaen sobre ellos generan cuantiosos ingresos a sus arcas, como ejemplo baste decir que Zárate recibió transferencias del gobierno provincial en concepto de juegos de azar en 2023 por $ 56.299.179,44 y en los primeros tres meses de 2024 por $ 23.831.803,03, y por otro lado sabiendo las consecuencias que pueden acarrear estos juegos sobre la salud de la población el propio Estado encara campañas de prevención para evitar la ludopatía.
En cualquier caso, el Estado nunca fomentó los juegos de azar de manera abierta. En ningún caso ningún funcionario estatal estimuló que la ciudadanía participe de ellos.
Pero ya se sabe que Zárate tiene un gobierno que vino a romper con lo instituido y en una política revolucionaria Javier Velázquez, Director General de Desarrollo de Clubes de Barrio y Relación con la Comunidad, promueve que los vecinos de Zárate vayan a jugar a un comercio local de juegos de azar.
Evidentemente Velázquez no sabe, no se preparó o no tiene conciencia de qué puede hacer y qué no como funcionario público, muy probablemente porque no ejerza a diario como tal y su nombramiento sea una contraprestación por su rol decisivo durante la campaña electoral… ¿o acaso contó con el aval de sus empleadores, los formales y los reales? De hecho, uno puede toparse en las redes sociales con numerosos reclamos de diferentes clubes de barrios, que recurren a esta herramienta para buscar donaciones que los ayuden a paliar la situación que viven, y en ninguno de ellos aparece una interacción de las autoridades del área.
¿Velázquez funge efectivamente como Director General de Desarrollo de Clubes de Barrio y Relación con la Comunidad o, como en su momento ocurría con los miembros del plantel de Zárate Basket con contrato laboral en el Municipio, era una coartada para incrementar sus ingresos ya que ni siquiera cumplían horario? ¿Cómo hace Velázquez para cumplirlo cuando tiene que entrenar y jugar profesionalmente al futbol incluso dentro del horario laboral fijado por el Intendente?
Pero volviendo al spot filmado por Velazquez. ¿Pidió autorización para hacerlo? ¿Sabe que como funcionario público no puede hacer lo que quiera o por lo que le paguen? ¿Qué opina al respecto su Jefe Fernán Cejas, uno de los tantos campanenses llegados en el Caballo de Troya violeta?
Un funcionario no puede promover la participación en juegos de azar, mucho menos quien por sus antecedentes es visto por los jóvenes como un referente. Hoy en día el crecimiento de la ludopatía en adolescentes es un tópico que el Estado está comenzando a abordar sin saber muy bien qué hacer, pero sabiendo que algo hay que hacer porque el horizonte es funesto.
Velázquez no puede seguir ocupando el rol que ocupa en el Municipio, porque en seis meses de gobierno no hizo nada por los clubes de barrio y porque lo que hizo en la publicidad demuestra que los valores que promueve son valores equivocados, ojalá las autoridades lo entiendan… ¿o acaso avalan su accionar?, den marcha atrás y dejen de tener funcionarios que no funcionan y que en lugar de planificar y ejecutar acciones de gobierno se dedican a ser parte de negocios privados que, además, generan problemas en la ciudadanía.
La ludopatía no es un juego y así debe ser entendido.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
