Ayer asumió Marcelo Matzkin la Intendencia Municipal de Zárate, en un largo y detallado discurso dio cuenta de lo que serán los ejes de su gestión. Con grandes lineamientos y sin entrar en detalles concretos, dejó en claro que habrá un giro copernicano en el Estado municipal, a partir de ayer el Municipio está al servicio de los vecinos y no son los funcionarios municipales quienes se sirven de los vecinos.
Entre los temas que planteó hizo mucho énfasis en lo referido a transparencia y control ciudadano de los actos de gobierno.
En su opinión, y en la nuestra, el acceso a la información es fundamental en la construcción de ciudadanía porque permite evaluar el proceder de los gobernantes y poder obrar en consecuencia. Casos como el de la Municipalidad de Zárate en donde durante muchísimo tiempo todo se manejó en las sombras y a escondidas, son los que, cuando queda expuesta la verdad, dan razones a quienes creen que todos son lo mismo, algunos por ignorancia, otros por comodidad, otros por necesidad, y mucho otros por complicidad.
Sin embargo tarde o temprano todo sale a la luz y deja expuesto quien es quien.
En cualquier charla, en cualquier encuesta, queda expuesto que la principal preocupación de los zarateños es la inseguridad, y esto no es un dato nuevo, muy por el contrario lo conocemos desde hace bastante tiempo, y al respecto las autoridades municipales no han hecho NADA.
Primero argumentaron que no era su responsabilidad, después que hacían lo que estaba a su alcance, después que era producto de una realidad que se vive en América Latina, pero nunca se hicieron cargo del tema, y quienes lo utilizaron políticamente fueron cómplice de esta realidad.
Pero ya se sabe que el tiempo termina por ubicar a cada uno en su lugar.
Días atrás se conoció, fue publicado en la página web que el equipo de Marcelo Matzkin creó (https://transicionabiertazarate.com.ar/), que la flota vehicular de la Municipalidad de Zárate consta de 58 vehículos, de los cuales más del 15% no está operativo, y donde el 34,5% se concentra en dos dependencias, la inexistente Dirección de Prevención Urbana, de hecho en la misma web se puede consultar el organigrama vigente y allí queda expuesto una vez más que la DPU no existe, y Conducción Superior, es decir burocracia estatal, el Intendente y sus amiguitos.
Lo curioso del caso es que mientras el Intendente tiene a disposición ocho vehículos, la ‘DPU’ tiene doce, de los cuales cuatro no están operativos, y de los ocho restantes uno es una grúa y otro una plancha, por lo que la realidad es que el Intendente tiene ocho vehículos y la seguridad zarateña seis.
Para trabajar en la prioridad del Estado municipal hay seis vehículos, 1 cada 23.003 habitantes, 1 cada más de 200 kilómetros cuadrados…
¿Cómo se puede sostener que se trabaja por la prevención en estas condiciones?
Hay dinero para Zárate Basket, hay dinero para Mora Godoy… pero no hay dinero para la seguridad de los vecinos.
Hay vehículos varios para que el Intendente pasee alternativamente, una Nissan Frontier o en un Toyota Camry… y en Seguridad hay algunos Toyota Etios.
Matzkin dijo que esto se termina.
Al respecto el Intendente fue contundente, los vehículos dejarán de estar al servicio de los funcionarios y estarán al servicio de los vecinos.
Hechos, no palabras.
Datos, no relato.
Y los hechos y los datos son abrumadores.
A los funcionarios salientes no les interesaron ni les interesan los zarateños, les interesa su propio bienestar y sus negocios.
Zárate eligió un cambio.
Zárate tiene que cambiar.
¿Lo hará?
Parte de ese cambio tiene que ver con la reconstrucción del Estado, que fue saqueado por la gestión encabezada por Osvaldo Cáffaro.
Al respecto el discurso de Matzkin tuvo una falencia notoria. El novel intendente no habló de la herencia recibida, pero no como una excusa para justificar ciertas realidades, sino como el punto de partida de lo que está por hacerse.
Cáffaro mencionó que ‘el traspaso de gobierno, [fue un] proceso abierto y transparente’ y mintió.
Matzkin habló de transición ordenada y él sabe que no es cierto, que eso no responde a la realidad, el traspaso no fue ordenado. Vaya uno a saber por qué eligió agradecerle al Intendente Cáffaro algo que Cáffaro no hizo y que, muy por el contrario, procuró evitar a toda costa. Basta ver la propia página del equipo de Matzkin para ver que no hubo una transición ordenada, que no hubo acceso a la totalidad de la información y que hubo palos puestos en el camino.
Pero Matzkin olvidó, ¿olvidó?, algo más grave de la herencia recibida.
Habló, y muy bien, de la transparencia que guiará su acción y su gobierno, pero nada dijo acerca de la investigación urgente e imprescindible de la gestión saliente. Hay claras sospechas de corrupción, de malversación de fondos, de incumplimiento de los deberes del funcionario público, algunas que hemos denunciado y otras que denunciaremos en los próximos días, que salen a la luz a la vista de la documentación que se compartió. ¿Por qué con su silencio Matzkin convalida ese accionar?
¿Por qué no anunció la constitución de una comisión investigadora acerca de lo actuado por el gobierno de Osvaldo Cáffaro durante sus 16 años de gobierno? ¿Espera que lo haga la oficina anticorrupción cuyo titular será designado por los secuaces de Cáffaro? ¿Por qué no tomar el toro por las astas y hacer lo que se debe hacer?
Fue muy claro y muy contundente en lo que se viene, pero no se puede reconstruir una casa si no se comienza desde los cimientos.
Hay que recordar a Havel, quien dijera respecto a su República Checa ‘Éramos conscientes de que la casa heredada se encontraba en mal estado: su enlucido iba cayéndose, el tejado tenía un aspecto bastante sospechoso, nos preocupaba también el estado de otras muchas cosas. Al cabo de un año de trabajos de exploración y reconocimiento, hemos averiguado, sobrecogidos, que todas las tuberías están cubiertas de herrumbre, las vigas podridas, la electricidad en estado ruinoso, y que las obras de rehabilitación que habíamos programado y que tanto anhelábamos durarían y costarían bastante más de lo que pensábamos en un principio. En definitiva, nos hemos dado cuenta de que lo que hace un año nos parecía solamente una casa descuidada era, en realidad, una ruina.’
Hay que aprender de la experiencia ajena y no esperar que pase el tiempo para darse cuenta que no se hizo lo que se debía hacer. No hay que perder más tiempo.
Hay que reconstruir la casa y hacerlo desde los cimientos. A partir de unos cimientos podridos como los que deja la gestión anterior no se puede reconstruir nada.
Hay que investigar el accionar de Osvaldo Cáffaro y su club de amigos, y hay que hacerlo ya.
El Intendente Matzkin, en honor a su palabra y su interés por la transparencia en los actos de gobierno, debe ponerse al frente de dicha tarea. Si no lo hace hoy, pagará las consecuencias en el futuro. La inacción le pasará factura.
Hay que poner manos a la obra.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS

3 comentarios
Pingback: Matzkin no lo hizo – Príncipe del Manicomio
F*ckin’ amazing issues here. I’m very happy to peer your post. Thank you so much and i’m taking a look ahead to contact you. Will you please drop me a mail?
I?¦ve recently started a web site, the information you provide on this site has helped me greatly. Thanks for all of your time & work.