Dicen que dijo el Zabeca de Banfield (Luis D’Elia dixit) que ‘El peronismo tiene un Día de la Lealtad y 364 días de traiciones’, y más allá de la certeza del autor de la cita, la misma dice mucho sobre el Movimiento político que marcó el pulso, para bien y para mal, de la Argentina de los últimos, al menos, 80 años.
Y pese a que Perón dijera frente a un periodista español consultado por la elección de 1973 ‘Mire, en Argentina hay un 30% de radicales, lo que ustedes entienden por liberales; un 30% de conservadores y otro tanto de socialistas’. Y entonces, ¿Dónde están los peronistas?, inquirió el informador. ¡Ah, no, peronistas somos todos!’, yo no me cuento entre ellos por lo que más que realizar aseveraciones respecto al 17 de octubre, haremos preguntas sobre lo que se celebra hoy, para ver si logramos entender un poco más, o un poco al menos, de peronismo.
Cuando los peronistas celebran el día de la lealtad, ¿La lealtad a qué celebran?
¿Es la lealtad al rol del Estado haciéndose cargo de los ferrocarriles como durante el gobierno de Perón o destruyéndolo como durante el gobierno de Menem?
¿Es la lealtad de la patria socialista de Montoneros o la patria peronista de la Triple A?
¿Es la lealtad de la juventud maravillosa o de las organizaciones sindicales que se han mantenido inconmovibles durante años?
¿Es la lealtad a la autoamnistía de los genocidas de la última dictadura militar o la de hacerse los paladines de los derechos humanos?
¿Es la lealtad a no integrar la CONADEP y oponerse a la realización del Juicio a las Juntas o a bajar un cuadrito de la pared?
¿Es la lealtad a hacer plata a costa de las medidas dispuestas por la dictadura militar o desde esa posición económica acomodada decir milicos malos?
¿Es la lealtad a las políticas conservadoras de Carlos Menem o a las moderadamente progresistas de Néstor Kirchner?
¿Es la lealtad al quedate en casa o al venite a festejar un cumple a la residencia?
¿Es la lealtad a combatir al Fondo Monetario Internacional o a acordar con él e ir a abrazarse con sus responsables?
Como dice el dicho popular, no se puede estar en misa y repicando, porque como dijera el cura de Fuentespreadas, uno termina mezclando Roma con Santiago. Entonces uno tiene que definir dónde se para. Por ello estoy convencido que Duhalde estaba equivocado, el peronismo no tiene un Día de la Lealtad y 364 días de traiciones, el peronismo tiene 365 días de traiciones, el tema es que no las viven como tales porque para evitar hablar de lealtades y traiciones prefieren enmascararlo, prefieren hablar de la amplitud del Movimiento, en el que la ‘lealtad’ es a Perón, a su figura, ni siquiera a su pensamiento y mucho menos a su acción, que tenía poco de lealtades y mucho de traiciones.
Entonces en ese Movimiento amplio no importan los medios sino los fines, y por esos fines valen todos los medios… y hasta los enteros.
Porque el fin último es la detentación del poder, ya no para cambiar la realidad de los más humildes, como diría el vademécum peronista tradicional, que poco tuvo de vigencia durante los gobiernos de Carlos Menem o el gobierno de Alberto Fernández, sino por el poder en sí mismo y el beneficio personal de quiénes lo ejercen.
Y para detentar (y retener) el poder vale todo.
Por eso Duhalde se equivocó. Por eso hoy no el día de la lealtad. Porque si hoy un peronista tiene que traicionar a otro para mantener su cuota de poder lo hace.
Feliz día de la traición enmascarado en día de la lealtad, que es la mejor forma de traicionar, haciéndolo de manera desprendida en favor de otros.
Peronismo puro.
Sobran ejemplos en la historia que así lo prueban.
