Una vez más Micaela Morán defrauda a sus votantes y, en medio de un mandato como concejal, decide pedir licencia para ocupar otro puesto electivo, en este caso como Diputada Nacional tras la vacante generada por el nombramiento de Victoria Tolosa Paz como ministra en el gabinete nacional.
Vaya uno a saber cuáles son los méritos para haber ocupado el lugar que ocupó en la lista de candidatos del Frente de Todos, aunque cuesta encontrar algún otro que el llenado de un casillero con un nombre propio por parte del Frente Renovador, porque si hay algo que caracteriza la labor legislativa de Morán es la intrascendencia. Prueba de ello pueden dar los propios vecinos zarateños ya que en su tiempo como concejal no hizo absolutamente nada para mejorar su calidad de vida, es más, cuando su gestión legislativa coincidía con su labor en el Ministerio de Transporte, no dudaba en pedir licencia a su banca de concejal como en la última sesión del Concejo Deliberante. Es cierto que al menos esto es más honesto que faltar a la sesión, llegar tarde o abstener para no tener que asumir responsabilidades.
Interpretación curiosa la de Morán respecto a aquel adagio peronista de primero la Patria, después el Movimiento y por últimos los hombres, para ella lo que importa es el proyecto personal, a lo sumo familiar… ya que seguro lleve a papi de asesor.
¿Mantendrá su carguito en el Ministerio de Transporte y será Diputada ad honorem? ¿O es más importante dedicarse a ser Diputada que dedicarse a ser concejal? Queda claro que los tres cargos ya son demasiado para vivir del Estado.
¿Qué va a hacer en la Cámara de Diputados de la Nación más que sumarse como actriz de reparto a la obra teatral de otros? Fue lo que hizo durante su gestión como diputada provincial, época en la que sin representar a Zárate, no aportó nada para que el Distrito tuviera un salto de calidad. Cierto es reconocer que en estos menesteres no estuvo sola ya que hasta diciembre pasado hubo cinco legisladores provinciales, de distintas extracciones políticas, con domicilio en el Distrito, sin que esto se notara en ningún cambio importante o trascendental para el Distrito Zárate.
Pero esta es una buena noticia no solo para Morán, también lo es para Tania Caputo, la usurpadora optimista del voto, quien ahora solo tiene delante suyo nueve diputadas suplentes antes de poder acceder a una banca.
La clave para entender el accionar de Morán está en cómo entiende la política, si como algo colectivo y a largo plazo, o como algo cortoplacista y personal. De esta última forma es como lo entiende Morán… y muchos otros. Está claro que el Frente Renovador local es un grupo familiar con algunos amigos, y lejos está de constituir un partido político en serio, pero es el Frente creado por quien fuera Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y ahora Ministro de Economía, lo cual le da un poder de negociación desmedido en relación a sus fuerzas.
Algo similar ocurre, en chiquito, en la política local, a la que arribará como concejal Mariana Conturbi, imputada por usurpación de terrenos en la Costanera junto al Intendente Osvaldo Cáffaro, los concejales Aldo Morino, Ariel Ríos, y el reaparecido Pablo Giménez.
Apuntando a la construcción de un proyecto personal, en línea con la lógica de Morán, el Presidente del Concejo Deliberante salió del repollo del que nació a la política y sin ponerse colorado lanzó una nueva humorada, afirmó que ‘Son muchos años de darle la espalda a la gente. Merecemos vivir mejor’. Difícil vivir mejor que como él vive, cobrando lo que cobra por trabajar lo que trabaja, pero bueno, se creerá el marciano chupatierra que vivía de aspiraciones. Mucho tiempo viviendo de la política para darse cuenta que ‘merecemos vivir mejor’.
Es un buen paso la autocrítica, pero si ésta no va seguida de un cambio verdadero en las acciones, es pura pose de ocasión. No hablaba así Matilla hace menos de un año cuando hacía campaña con Osvaldo Cáffaro. No hablaba así Matilla hace menos de un año cuando aceptó ser parte de la lista de una agrupación que conduce el Municipio desde hace casi tres lustros. No hablaba así Matilla cuando no le convenía hablar así, porque Matilla le miente a los vecinos y hace su propio juego, el problema son aquellos que dicen ser diferentes y juegan el juego junto a Matilla.
¿Dónde estuvo Matilla estos 15 años? ¿Escondido debajo de qué piedra? ¿No era empleado municipal? ¿Le habían comido la lengua los ratones? Un impresentable con todas las letras.
Pero estos son los políticos locales. Ejemplos de la política franquicia, en la que una persona aparece como representante de un todo que en realidad no es más que una figuración, pero el dinero y las relaciones personales posibilitan lo que debiera ser el emergente de un proceso grupal de un partido político y no es más que un proyecto personal.
¿Qué puede ofrecer Morán como Diputada Nacional? Una mano alzada para hacer lo que Massa le diga que haga.
¿Qué puede ofrecer Matilla como Concejal? Lo mismo que hasta ahora, nada.
Estos son los dirigentes locales, esta es la política zarateña. Solo aprestos personales, solo proyectos personales.
Mientras tanto, los zarateños con los mismos problemas, pero peor.
Con la misma realidad, pero peor.
Y con algunos mesías que creen encontrar soluciones cuando en realidad son parte central del problema.



