Close Menu
    Facebook X (Twitter) Instagram
    Facebook X (Twitter) Instagram WhatsApp
    Príncipe del Manicomio
    viernes 17, abril 2026
    • Inicio
    • Artículos académicos
    • Artículos periodísticos
    • Libros

      Marcelo Matzkin Dixit (2da edición)

      19 marzo, 2026

      Marcelo Matzkin Dixit

      19 marzo, 2025

      Cáffaro lo dijo

      24 marzo, 2023

      Cáffaro lo dijo

      21 marzo, 2022

      Labor parlamentaria del Diputado Nacional Francisco Cúneo

      15 octubre, 2019
    • Contacto
    Príncipe del Manicomio
    Estas en: Home»Artículos periodísticos»Faltan ejemplos

    Faltan ejemplos

    0
    By principedelmanicomio on 23 septiembre, 2022 Artículos periodísticos

    Resulta que ahora todo lo que ocurre es producto de los discursos de odio y gran parte de lo que se dice es discurso de odio, y muchos parecen sorprenderse, pero ni es nuevo ni todo es discurso de odio.

    La negación del adversario, que es visto como un enemigo, es una constante de la historia argentina. Desde los unitarios y federales, que también zanjaban sus diferencias de manera violenta, a Juan Perón hablando del cinco por uno o la oposición pintando paredes vivando al cáncer.

    No es algo novedoso.

    De hecho en 1999 Carlos Ruckauf basó gran parte de su campaña electoral firmando que ‘hay que meter bala a los delincuentes’, afirmación al margen de la ley que acompañaron y militaron, incluso votando la candidatura de la UCeDe, muchos de quienes hoy se rasgan las vestiduras por lo que se dice y dicen ser nacionales y populares.

    Más acá en el tiempo, y poco tiempo antes de sufrir el atentado, la propia Cristina Fernández afirmó en referencia a Patricia Bullrich ‘No sé si era la hora de la tarde, y ya estaba medio… no sé…’, insinuando que podía estar borracha, algo que la propia presidente del PRO respondió ‘Parafraseando a Churchill: “yo puedo no tomar, pero usted no puede dejar de ser corrupta”’.

    El problema no es lo que se dice, el problema es lo que se hace.

    ¿Y qué se hace? Depende del momento, y quizás allí radiquen los principales problemas que enfrentamos los argentinos.

    En la falta de coherencia de sus dirigentes.

    Cuando uno ve la historia de muchos de ellos ve que lo que se defienden no son ideas, sino cómo explicar ciertas volteretas dadas en la vida que no son ideológicas sino acomodaticias, posicionamientos de ocasión para beneficio personal.

    Lejos estamos de tener ejemplos que sirvan de guía en el proceder republicano. Y cuando faltan ideas sobran palabras.

    Ejemplos como el de Elpidio González, vicepresidente de Marcelo Torcuato de Alvear, de quien se cuenta que, ‘a fines de los ’30, cuando un día llegó la orden de demolición de la pensión ubicada sobre la Diagonal Sur por la ampliación de la Avenida 9 de julio, el ex vicepresidente González, que vivía allí, salió a la calle para hablar con el capataz de la obra y le pidió contar con algunos días para que los pensionistas pudieran reubicarse en algún otro lugar.

    El director de la obra se sorprendió al enterarse de quién era la persona que había realizado el pedido de prórroga. La noticia corrió y llegó a los oídos del presidente general Agustín P. Justo.

    En la mañana del desalojo se hizo presente el secretario de la Presidencia de la Nación, quien entregó a don Elpidio un sobre cerrado de parte del general Justo, quien le envió además un saludo afectuoso. Al abrir el sobre comprobó que contenía una cantidad importante de billetes de mil pesos.

    Felizmente, aclaró posteriormente González: ‘Alcancé al señor y se los devolví, no lo quería recibir y tuve que ponerme firme y decirle que no iba a permitir que me ofendiera el presidente ni nadie por más buena voluntad que hubiera de por medio’.

    Como consecuencia de este hecho, por una ley, se estableció una pensión vitalicia para los presidentes y ex vicepresidentes de la Nación.

    Al tomar conocimiento de que se le había asignado una pensión ¡de dos mil pesos mensuales! don Elpidio respondió ofuscado: ‘No, ¡yo no puedo aceptar eso! No, no”. Y siguió repitiendo como si acabaran de proponerle un negocio deshonesto diciendo: “que mientras tuviera dos manos para trabajar, no necesitaba limosnas’.

    Para que no quedaran dudas de su actitud, le envió una carta al presidente de la Nación en la que le manifiesta entre otras cosas: ‘Confío en que Dios mediante he de poder sobrellevar la vida con mi trabajo, sin acogerme a la ayuda de la República, por cuya grandeza he luchado, y si alguna vez he recogido amarguras y sinsabores me siento reconfortado con creces por la fortuna de haberlo dado todo por la felicidad de mi Patria’.

    González también era duro en sus palabras, pero demostraba en sus hechos que no buscaba el odio sino el servicio a la Patria.

    Muy lejos estamos de ello hoy.

    Faltan ejemplos…

    Agustín P. Justo Carlos Ruckauf Cristina Fernández Elpidio González Juan Perón Patricia Bullrich PRO UCeDe Winston Churchill
    Share. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
    principedelmanicomio
    • Website
    • Facebook
    • X (Twitter)
    • Instagram

    RELACIONADOS

    Adorni no se tiene que ir, a Adorni lo tienen que echar

    La precarización laboral como política de Estado

    La paz de los bravucones: cómo Estados Unidos llama “victoria” a una retirada

    Leave A Reply Cancel Reply

    Buscar
    Categorías
    • Artículos académicos
    • Artículos periodísticos
    • Libros
    Etiquetas
    Agustina Propato Alberto Fernández Aldo Morino Ariel Ríos Axel Kicillof Boletín Oficial Coronavirus COVID-19 Cristina Fernández Departamento Ejecutivo Municipal Diario 16 Diario El Debate Diario La Reforma Frente de Todos Honorable Concejo Deliberante Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro Inseguridad Javier Milei Juan Manuel Arroquigaray Juntos Juntos por el Cambio La Libertad Avanza Leandro Matilla Ley Orgánica de Municipalidades Lima Marcelo Matzkin Marcelo Schiavoni María Elena Gallea Mauricio Macri Municipalidad de Zárate Norberto Toncovich Nuevo Zárate Osvaldo Cáffaro Pandemia PASO Presupuesto Raúl Alfonsín Rendición de Cuentas Rosana Núñez Secretaría de Salud Tania Caputo Unión Cívica Radical Walter Unrein Zárate Zárate Basket
    PRINCIPE DEL MANICOMIO

    Soy Eduardo Rivas, 50 años, casado, 2 hijos.
    Estoy convencido que los mejores proyectos son los colectivos y a largo plazo, y de todos los posibles, el de tratar de construir un mundo mejor, para todos, que merezca ser vivido, es el fundamental.
    En esta página comparto algunas ideas para intentar entenderlo, que es el paso previo para cambiarlo.
    • Inicio
    • Artículos académicos
    • Artículos periodísticos
    • Libros
    • Contacto
    • Facebook
    • Twitter
    • Instagram
    Copyright © 2026 Príncipe del Manicomio. Desarrollado por Codnet.
    • Inicio
    • Artículos académicos
    • Artículos periodísticos
    • Libros

      Marcelo Matzkin Dixit (2da edición)

      19 marzo, 2026

      Marcelo Matzkin Dixit

      19 marzo, 2025

      Cáffaro lo dijo

      24 marzo, 2023

      Cáffaro lo dijo

      21 marzo, 2022

      Labor parlamentaria del Diputado Nacional Francisco Cúneo

      15 octubre, 2019
    • Contacto

    Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

    1
    Scan the code
    Powered by Joinchat
    Hola, gracias por contactarme, soy el Príncipe del Manicomio.
    ¿En qué puedo ayudarte?
    Abrir chat