Se suele recurrir, y nosotros lo hemos hecho, a la imagen de la analogía de la caverna de Platón para explicar como en muchos casos creemos estar viendo la realidad cuando lo que ocurre es que vemos lo que nos muestran como realidad, que no siempre es lo que verdaderamente pasa. Es la imagen de mirar hacia el interior de la caverna y ver la proyección de unas sombras, en lugar de mirar hacia fuera de la misma y ver la realidad.
Hoy este rol lo cumplen, fundamentalmente, los medios de comunicación y cada vez más, gracias al avance tecnológico y la horizontalización de la información, las redes sociales. Así, líderes y gobiernos pretenden mostrar una cercanía falsa en estos ámbitos pero que en muchos casos sirve para romper la distancia entre gobernantes y gobernados.
Para ello, como dijera Platón, recurren a la creación de una realidad, a la proyección de ciertas sombras y no a mostrar la situación tal cual es.
El pasado sábado se realizó en el Anfiteatro Homero Expósito la celebración del Día de la Juventud y así lo reflejaron el Municipio y el Director de Políticas de Juventud municipal en las redes.
Lo que inicialmente pretende mostrarse como un acto masivo que expone como los jóvenes participan de las actividades propuestas por el Municipio, en realidad se explica cuando se combina con el mensaje que se publicó desde la cuenta oficial del gobierno local.
¿Por qué hubo cientos de jóvenes (más allá de lo dudoso del número) participando de la celebración? Porque había ‘una clínica de diseño ecológico como parte del eje “Medio Ambiente” de #CostaJoven13’ y el Reglamento del certamen es muy claro, ‘Las clínicas sumarán puntaje por participación según la cantidad de chicos que asistan, es decir, si participan 2 de 5, sumarán 2 puntos, si participan 4, sumarán 4 puntos.’ (sic)
Es decir que en esta versión local de ‘Feliz Domingo’ el participar de la actividad que organiza el Municipio da puntos para alzarse con el certamen, y cuantos más vayan, más puntos. Forma básica de garantizarle ‘ambiente’ al Intendente. Como en la caverna, lo que vemos no es realmente lo que ocurre sino lo que nos pretenden hacer creer que ocurre.
Como tampoco es real que la competencia de free style que en el Reglamento no aparece y se supone se incluye dentro del apartado canto, sea tan free como se promociona.
Mientras nos muestran las sombras de una organización plural y libre, la realidad difiere mucho de lo exhibido.
Nos muestran esto…
Pero en privado y sin dejar pruebas ‘recuerdan’ esto…
¿Es free el style? ¿Por qué se prohíben ciertos términos? ¿Por qué no se puede nombrar a Cáffaro o a la Municipalidad? ¿Por qué no se puede decir gordo u obeso, pero sí gorda u obesa? ¿Por qué no se puede rapear con la homosexualidad masculina pero sí con la femenina? ¿Por qué (casi) todos los sustantivos prohibidos son masculinos? ¿Están permitidos los femeninos o se olvidaron de poner las x?
¿A la Liga Zarateña de Freestyle también se los prohibieron? ¿Por qué no dejan que los jóvenes se expresen libremente? ¿Por qué pretenden uniformarlos? ¿Para después poder mostrar al Intendente en una foto preparada?
¿Se puede mencionar Tatú, falta de transporte, incumplimiento de palabra, Raffo o Arroquigaray en el rap? ¿Se puede decir mentirosos, traidores, incompetentes, inútiles y cualquier otro tipo de calificativo o también serán censurados?
Si se quiere hacer política en serio con los jóvenes, hay que entenderlos y comprenderlos y no darles puntos en un concurso para garantizar su presencia. Si los jóvenes son incluidos en las propuestas participan sin puntos.
Si se quiere escuchar qué es lo que piensan y siente no hay que prohibirles decir lo que piensan, o ¿Cambia algo si dicen Cáffaro o el Intendente? ¿O el verdadero temor es que el jefe se enoje si lo incluyen en el rap? No importa las palabras que se utilicen, importa el mensaje que se transmite, y eso va más allá de las palabras usadas.
No podemos pretender que nuestros jóvenes repitan nuestros errores. Debemos dejar que cometan, dentro de lo posible la menor cantidad de errores posible, pero suyos.
No debemos decirles qué hacer.
No debemos hacerles decir lo que queremos escuchar.
Que un premio no calle su sentir.
Que no los quieran comprar con un viaje.
Hagan lo que quieran hacer. Digan lo que quieran decir.
Tengan valores y no precio.
Estamos en agosto, mes sanmartiniano por excelencia, sigamos al General, seamos libres, que lo demás no importa nada.






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