Dice Joaquín Sabina que ‘Cuando menos te lo esperas, el diablo va y se pone de tu parte’, y lo mismo deben haber pensado los vecinos de Escalada el pasado jueves, cuando les toco ser testigos directos de como a sus visitantes ocasionales les tocaba vivir lo que ellos viven a diario.
¿Y todo por qué? Por una combinación letal, un ignorante todólogo como funcionario, una edil preocupada tan solo en su pago chico y una vecina que le escribió una nota a Matilla.
La historia es así.
Entre los proyectos estaba previsto que se diera ingreso al Expediente 360/22, presentado por el Unibloque LIMA EN CRECIMIENTO (que mal esto de nivelar para abajo y no poner quiénes son los concejales que presentan proyectos y quienes no) ‘solicitando al D.E.M. gestione poda de árboles en el ingreso de Lima’. La concejal es Lorena Bustos. (La imagen la debemos, el Concejo Deliberante lleva más de 15 días sin actualizar su página).
Entre los proyectos que estaba previsto que se debatieran también estaba el Expediente 313/22, que incluía la nota que envió una vecina ‘solicitando intervención del H.C.D. por poda de árboles’. La vecina es Ester Brown.
Con estos dos antecedentes le fueron con el chisme a un Secretario que queriendo mostrar actividad, para ocultar su inutilidad, decidió mandar un camión y personal para que poden árboles… en Escalada. El funcionario es Alejandro Cimiotta.
El Secretario de Servicios Públicos imaginó que con tal acción podría mostrarle al Intendente su capacidad de reacción, menor a la de un 2CV por cierto, y de iniciativa para mostrar una gestión en marcha. Seguramente pensó, ‘si hay una sesión en Escalada, si van a estar los vecinos, si se van a acercar algunos medios, ¿Qué mejor que mostrar al mismo momento acción de gobierno? ¿Qué mejor que enrostrarle a quienes ‘hablan mal de nosotros’ lo bueno que somos nosotros?’ Y mando una cuadrilla en un camión a podar árboles a Escalada.
Lo que no tuvo en cuenta Cimiotta, porque no conoce el Distrito y cree que todo se resuelve detrás de un escritorio es que la sesión se realizaría en la Escuela de Escalada y que ésta está situada en la calle de acceso al pobladío, y como el transporte público hacia allí es más bien escaso, la mayoría de los concurrentes se movilizarían en autos particulares.
Lo otro que no tuvo en cuenta Cimiotta es lo angosto de la calle de acceso a Escalada y las nulas posibilidades de estacionamiento en un predio cercano a la Escuela, y como muchos de los que participaron en la sesión no son muy afectos a respetar las normas, dejarían estacionados los vehículos a la vera del camino en sitios no aptos para tal fin.
Entonces a Cimiotta le salió el tiro por la culata. Quiso montar un show y tendrá que pagar el arreglo de un baúl, una puerta y un vidrio, entre otras cosas, porque el camión municipal chocó dos vehículos de quienes estaban participando en la sesión del HCD.
Lo paradójico del caso es que esto era algo previsible y evitable.
Tengo 47 años y más de 35 años atrás, cuando mi mamá fue la primera maestra del Jardín de Infantes de Escalada, el camino de acceso era igual de ancho y los sitios para estacionar los mismos, por eso cuando se organizaban encuentros para recaudar fondos para la construcción del edificio del Jardín, que por entonces funcionaba en un aula de la escuela primaria, se preveían sitios especiales para dejar los vehículos… y palenques para atar los caballos.
¿Cuál era la diferencia? Quienes organizaban conocían el terreno, las gentes y sus costumbres. En fín sabían de lo que hacían porque convivían con ellos a diario
No se gestionaba a control remoto, desde atrás de un escritorio. No se hablaba sin saber.
En esa época los funcionarios (casi todos) funcionaban.
Con el tiempo (casi) todo cambió. Cimiotta como Secretario de Servicios Públicos es buen guitarrista, y como guitarrista deja mucho que desear.

