Mucho se habló tras la fallida sesión del pasado jueves y, como canta Joan Manuel Serrat, ‘todos cuentan la feria según como les fue en el frontón’.
La realidad indica que el Bloque Juntos se levantó de la sesión porque el Presidente del Concejo Deliberante, en uso de sus funciones, impuso un orden del día ilógico e irracional y la mayoría del cuerpo votó contra su modificación. Se opusieron a ordenar el Orden del Día para hacerlo lógico y racional, ¿Me entiende? Esta realidad impedía que Juntos pudiera contar en sus filas con todos sus legisladores.
Como bien dijo en declaraciones posteriores Matilla, este proceder es que el que siempre se adopta… pero es lo que él no adoptó en esta oportunidad aunque sí en sesión previa que él mismo presidió. ¿Por qué no lo hizo? Eso no lo explicó. No lo puede explicar.
El cambio de las reglas del juego y el pretendido sometimiento y creación de una mayoría ficticia provocó que la sesión se quedara sin quorum. Pero mienten tanto Yagode, quien no puede hilvanar dos frases coherentes seguidas y Palermo, quien puede un poquito más pero tampoco llega a dos, la sesión no se ‘cae’ por responsabilidad de Juntos, al menos no solo por responsabilidad de Juntos.
Hoy por hoy ningún bloque ni ningún interbloque está en condiciones de garantizar el quorum de una sesión y, en consecuencia, ninguno está en condiciones de impedirlo, es necesaria la combinación de la participación de más actores… para ambas realidades. Esto significa, en consecuencia, que la sesión se quedó sin quorum por más de un factor, entre ellos la retirada de Juntos, pero también la ausencia de Lorena Bustos y Marcelo Torres, este último integrante del interbloque oficialista, quienes no habían anunciado su ausencia, aunque en el caso de Torres, dada su escasa participación, lo que debería anunciar es su presencia porque es lo que rompería la normalidad, y Norberto Toncovich, quien había pedido licencia.
Lo que estaba en discusión era este tema, no la cuestión de género como afirma Tania Caputo faltando a la verdad. Porque la forma de actuar es que para que se pueda discutir la cuestión del reemplazo de los concejales, que es el fondo de la cuestión y no la cuestión de género, es necesario que estén todos los concejales que quieran estar… y cumplan con los requisitos para poder estar. Los que usurpan la banca deberían abstenerse de participar por estar inicialmente inhabilitados moralmente para opinar con lo que no cumplen.
Entonces la cuestión es sencilla por más que la quieran disfrazar, la discusión se centra en si el Concejo Deliberante es un cuerpo donde los representantes del pueblo hacen oír la voz de los vecinos o si es una caja de resonancia para que unos autócratas lo coopten y pretendan utilizarlo en su beneficio.
El problema real que se esconde tras esta discusión, y que Tania Caputo hábilmente pretende esconder, es cuál era la situación del debate del Expediente 160/22 (perdón, se lo debo, pero hace más de un mes que las autoridades del Concejo Deliberante no actualizan los expedientes ingresados al cuerpo) ante diferentes conformaciones del Concejo Delirante, perdón, Deliberante.
Al momento de la votación había 17 ediles, y Juntos contaba con 8 votos avalando el planteo de Mauricio González, posición a la que llegó callando en la primera oportunidad que se violó la ley, sentando posición en la segunda oportunidad, y como la tercera es la vencida, en esta sesión acompañarían el planteo de González. Pero todo hay que decirlo, la posición que hoy defiende Juntos es la opuesta a la que sostuvo, por ejemplo, cuando Matilla fue electo presidente del Cuerpo. Sabrán explicar, o no, el porqué de su vuelta de campana.
El ingreso de Blanca De Guiseppe, que era quien iba a reemplazar a Toncovich planteaba dos cuestiones. La primera de ellas contrariar el criterio de Matilla de actuar al margen de la ley, porque una mujer reemplazaría a un varón, aunque este no era el fondo de la cuestión porque si hubiera convenido a sus intereses habrían hecho la vista gorda como la hicieron siempre… hasta que la banca de Caputo dejaba de ser de Caputo. La segunda, y más importante es que con el ingreso de De Guiseppe Juntos alcanzaba los 9 votos y empataba la votación… siempre y cuando el Frente de Todos votara de manera homogénea. Del Justicialismo no se podía esperar otra cosa porque salvo en la llegada de Matilla a la Presidencia del CD, en todas las restantes votaciones votó junto a Nuevo Zárate, curioso… guiño guiño.
¿Qué haría Micaela Morán? ¿Acompañaría a su interbloque para trampear el sistema o cumpliría con lo que dice la ley?
Es de suponer que el Presidente del Concejo, que hasta el pasado jueves no había honrado su palabra y no había hecho la consulta a la Asesoría General de Gobierno aprovechó el tiempo ganado tras la caída de la sesión para poder tener un dictamen del tema en discusión.
¿Lo hizo o quiere evitarlo porque sabe que el resultado será negativo?
Quizás por eso pretende embarcar a todo el Cuerpo en el apoyo a la decisión que tomó, que sabe errónea, y de la cual no puede desprenderse. Lo dijimos, ‘Matilla pidió la escupidera. Sabe que la cagó y pasó del ‘este presidente decidió porque es su atribución’ a pedir el respaldo del Concejo Deliberante’, pero parece quedar claro que el Concejo Deliberante no ‘ratifica la decisión del presidente del Cuerpo tomada antes de la sesión del pasado 12 de mayo de 2022 que entiende que al haber cesado la licencia del concejal titular Ariel Francisco RIOS cesa el reemplazo del Señor Mauricio Ariel GONZALEZ’, y mucho menos con la usurpadora Caputo sentada en una banca.
¿Cómo se destrabará esta cuestión? No hay muchos caminos, hay que hacerlo respetando la ley, pero pese a ello muy probablemente el oficialismo apele a que la vacunada VIP Lilian Burroni deje de ser asesora por un rato, y por ende no tenga $ 614.089,03 de haberes como tuvo el mes pasado, y busque aglutinar todos los votos del Frente de Todos y garantizar el 50% de los votos que, en el peor de los casos, fuercen el desempate de Matilla, quien, con toda seguridad, no tendrá el prurito de ser juez y parte, como dijo tenerlo sesiones atrás.
En definitiva esa es la cuestión de fondo, SIEMPRE.
Se actúa respetando la ley o se actúa al margen de la ley.
Quizás haya llegado el momento de actuar honestamente y se presente una moción de orden en el Concejo Deliberante para que el Cuerpo decida, soberanamente, si va a actuar dentro de la ley o fuera de ella. Y que cada concejal asuma las responsabilidades del caso.
Mientras tanto, los adalides de la igualdad de género, con Caputo y Matilla a la cabeza, callan cuando en el Consejo Escolar asume una consejera sin respetar el criterio por el que violan toda la normativa vigente. Allí no importó que Fabiana Ceballos reemplazara a Juan Manuel Aolita y no se respetara el reemplazo por género que tanto propugnan. Si hasta aplauden el recambio…
El marxismo avanza a pasos agigantados en el Frente de Todos local. Ellos tienen sus principios, y si no les gustan, tienen otros.

