Cuando se analiza la Rendición de Cuentas enviada por el Departamento Ejecutivo al Concejo Deliberante, que no está completa ni es pública, aparecen numerosas cuestiones llamativas que arrojan un cúmulo de sospechas sobre la rigurosidad con la que se realizó y refleja, efectivamente, la realidad de lo que ocurre en el Municipio.
Tomemos el ejemplo de la Dirección de Turismo, que hoy lidera la conductora del programa de televisión del Intendente Municipal, Yanina Vázquez. A propósito, ¿No sería más prudente e importante que la Directora de Turismo de Zárate se dedique a fomentar el turismo en Zárate y no en la Ciudad de Buenos Aires?
Pero volvamos al tema de la nota. Para 2021 la Dirección de Turismo tenía un presupuesto de $3.162.458,12, divididos en $1.420.458,12 en Gastos de personal, $538.660,00 en Bienes de consumo y $1.203.340,00 en Servicios no personales.
Pero curiosamente, o no, durante el transcurso del año se le quitaron los fondos dispuestos para Bienes de consumo y Servicios no personales, mientras que en los Gastos de personal los fondos aumentaron un 49%. ¿Para qué aumentar en personal si le sacaron todos los fondos para poder realizar acción alguna?
De hecho en el archivo con la Ejecución Física Trimestral de Metas no hay ninguna acción del área.
¿Y cuántos empleados tiene asignados la Dirección de Turismo? Uno. El director o directora.
Es decir la Municipalidad de Zárate, o sea todos los contribuyentes zarateños, gastaron en 2021 $2.189.349,99, o lo que es lo mismo, $182.445,83 mensuales para que no se haga nada en el área de Turismo. Porque no hay acciones en el área turismo, porque no hay ’cosas’ con las que realizar acciones en el área de turismo.
Un fraude.
Otro ejemplo, el programa de salud bucal.
El área tenía presupuestado $671.900.00 para todo 2021, repartidas en 17.000 controles, a razón de $38,52 cada prestación, número inusitadamente bajo y de arranque un dibujo porque con ese importe es imposible cubrir ningún tipo de acción en el área.
Como en el caso de Turismo, al Programa de Salud Bucal se le quitaron todos los fondos que se le habían asignado, vaya uno a saber con qué criterio y bajo qué argumento, pero la realidad es que el Municipio no puso dinero para el control de la salud bucal de sus vecinos.
Con esta realidad cabría esperar que sin dinero no hubiera habido controles, pero falló el análisis serio previo. Pensamos que era poco el dinero invertido en el control de salud de los zarateños y sin embargo era una enormidad, puesto que sin presupuesto, es decir habiendo gastado $0 en todo 2021, hubo 5.761 controles bucales.
Con poco más del 33% del volumen presupuestado ejecutado y sin haber dedicado a ello dinero alguno, el Programa de Salud Bucal es un ejemplo más de la farsa que es el Presupuesto, puesto que sin dinero se pueden realizar controles de salud, y el dibujo producto del relato que es la Rendición de Cuentas, puesto que sin dinero no se pueden realizar controles.
Es increíble la desvergüenza del Departamento Ejecutivo para con el Concejo Deliberante y como menosprecian su trabajo como contralor del accionar del Intendente y su equipo ya que la Rendición de Cuentas es impresentable e inaprobable. Por otro lado es despreciable que los concejales no reaccionen ante la falta de respeto con que se los considera y están dispuesto a tratar algo que debería ser rechazado de plano hasta tanto cumpla con la legislación vigente. ¿Dónde quedaron aquellos discursos grandilocuentes hablando de la importancia de la institucionalidad? Este es el momento de llevar a la práctica lo enunciado.
¿Qué harán los concejales zarateños?
¿Asumirán su responsabilidad y rechazarán de plano el informe que recibieron?
¿Se expedirán públicamente denunciando de manera contundente el accionar de Osvaldo Cáffaro y Patricia Fernández, quienes firmaron la presentación y el vergonzante reporte del Departamento Ejecutivo?
Las pruebas están a la vista.
¿Seguirán cerrando los ojos?









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