El 29 de marzo pasado el municipio publicó en su página web el Estado de Situación Económica Financiera del Estado Municipal del año 2021, y su análisis despierta numerosas dudas que, suponemos, podrán ser evacuadas en el seno del Concejo Deliberante durante el debate de la Rendición de Cuentas que, aunque ya ingresó al Cuerpo, aún no se ha hecho pública.
Tampoco se han hecho públicas definiciones sobre la temática por parte de los representantes populares, lo cual hace más llamativa la situación.
El primer dato que llama la atención es que el balance en cuestión es refrendado, entre otros por Ariel Ríos, quien firma como Intendente Municipal Interino, algo que no era, porque la licencia del Intendente Cáffaro en ese entonces era por tiempo ilimitado y por ende el intendente putativo no era interino.
El segundo, que solo hacen públicas 3 de las 6 hojas que componen el reporte de la Situación Económica-Financiera municipal. ¿Por qué? ¿Qué dicen las restantes 3 hojas? ¿Por qué no las publican?
Pero hay más.
Cuando uno observa los números hay cuestiones por demás significativas.
En el transcurso del año 2021 el Municipio tenía presupuestado para el Cementerio de Lima $39.500 y de ello solo devengó $15.703,72… y pagó $7.780,86, bastante poco por cierto, pero no es el único rubro en el que hay una sobre estimación del presupuesto, a fin de disponer dinero que después pueda ser redireccionado de acuerdo a intereses y caprichos.
Modernización del Estado y Políticas Públicas, Capacitaciones de Recursos Humanos, Presupuesto Participativo – Ir a Des Ter e Infr, PROSANE Programa de Sanidad Escolar, Programa de Salud Visual, Programa de Salud Bucal, Programa de Salud y Deporte Alto Rendimiento, y Capacitación, Formación y Gestión para la Prevención tenían asignado $4.065.600 y tienen $0 ejecutado. ¿Para qué se le asigna dinero si después no se lo utiliza? La razón es clara y lo mencionamos antes, es para contar con la autorización de utilizar dinero en áreas que sean acompañadas por el Departamento Deliberativo y luego poder disponer del mismo para otras áreas.
Pero no solo eso, al igual que el Cementerio de Lima, hay áreas donde la diferencia entre lo presupuestado y lo devengado es abismal. En Medio Ambiente se presupuestaron $198.818.408,44… y se devengaron $11.383.191,92… apenas el 5,72%. En Fortalecimiento Institucional y Voluntariado Social se contaba con $2.357.700,00 y se devengaron $26.010,94… el 1,10%. En Discapacidad e Inclusión $3.994.600,00 y se devengaron $3.182,00… el 0,07%. Parece increíble, es real.
En contrapartida, en Políticas de Juventud se devengó $3.694.985,32, cuando lo que tenían presupuestado era de $1.449.300,00… casi un 155% más. ¿De acá habrá salido el dinero que se gastó en el paseo a Bahía Blanca o eso ingresará en el Estado de Situación Económico Financiera del primer semestre de 2022? La Subsecretaría de Asuntos Judiciales contaba con un presupuesto de $3.165.945 y en 2021 devengó $10.025.128… un 216,7% más que lo previsto. ¿Cuáles son los Asuntos Judiciales que enfrenta el Municipio? ¿En qué se gastó ese dinero?
En síntesis, Zárate tenía un Presupuesto de $5.886.875.782,02 y devengado apenas el 67,3%, $3.958.617.122,15, lo que es lo mismo que decir que el Presupuesto se subejecutó en más de un 30%, y totalmente desalineado lo ejecutado, en lo que a rubros se refiere, respecto a lo presupuestado. ¿Alguien dará explicaciones al respecto? ¿El Intendente Osvaldo Cáffaro que envió en 2020 el Presupuesto al Concejo Deliberante? ¿Los concejales que lo aprobaron sin siquiera analizarlo? ¿Se manipulan las cuentas y los dineros en función de los años electorales?
Lo dijimos en Diciembre de 2020 cuando se ‘debatía’ (guiño guiño) en el Concejo Deliberante el Presupuesto para el año 2021. ‘Ahora bien, ¿Qué credibilidad puede tener este Presupuesto? Ninguna. ¿Por qué? Por la Ordenanza Complementaria que se aprobará en paralelo establece en su artículo 34 ‘Facúltese al Departamento Ejecutivo a efectuar los ajustes presupuestarios que sean necesarios dentro del Cálculo de Recursos por ingresos provenientes, tanto de Jurisdicción Municipal como de Otras Jurisdicciones que no estén previstos en el presente presupuesto.’ En consecuencia, ¿De qué sirve aprobar este presupuesto si se le da la potestad al Intendente de modificar partidas a gusto y antojo? ¿Con qué argumento se hacen la asignación de partidas por áreas y programas si la sola voluntad del Intendente la puede modificar?’
Hoy queda en evidencia lo que sospechábamos y es moneda corriente en el Gobierno Cáffaro. Los números están dibujados. Falta esperar contar con la Rendición de Cuentas para saber si hay respaldo de los mismos o no.
¿La presentarán completa? ¿Pondrán a disposición de la ciudadanía y sus representantes toda la documentación a fin de poder analizarla exhaustivamente?
Hasta ahora nunca lo hicieron.



