La muerte suele ‘abuenar’ a las personas y quienes la sobreviven destacan sus buenas acciones para recordarla buscando dejar a un costado sus malos procederes.
Algo de esto sucedió durante el pasado domingo tras la muerte de Sandra Graf, quien hasta hace poco tiempo fuera la Directora de Atención Primaria de la Salud.
Repentinamente se recordó parte de su historia, y lo curioso del caso es que no se fue al fondo de la cuestión. Se recordó el tiempo que Graf dedicaba a su trabajo pero no lo que hacía en él, algo por demás curioso porque muchas de las cosas que realizó allí son, cuando menos, reprochables.
Lo escribimos en su debido momento porque muchos de los hechos turbios que se desarrollaban en la Secretaría de Salud local, al menos muchos de los que conocimos, la involucraban.
Lo dijimos en su momento y el Municipio no hizo nada.
Cuando había un apriete a un empleado de salud, Sandra Graf estaba involucrada.
Cuando se trasladaba trabajadores entre las salas, Sandra Graf estaba involucrada.
Cuando hubo reparto de vacunas vencidas, Sandra Graf estaba involucrada.

Cuando no se vacunaba al personal de salud, Sandra Graf estaba involucrada.
Cuando montaron el vacunatorio VIP, Sandra Graf estaba involucrada.
Cuando se descartaron vacunas por la pérdida de la cadena de frío, Sandra Graf estaba involucrada.
No coincidimos con que cuando una persona muere se ‘abuena’, sostenemos lo que dijimos en su momento, Graf fue útil para el poder de turno, no lo fue ni para los vecinos ni para el sistema de salud local.
Como se ve, estuvo involucrada en muchos accionares turbios del Municipio, y nunca habló. Privilegió la fidelidad laboral, a la lealtad al juramento del que hablaba ATE. Privilegió el funcionariado a la salud.
Pero las autoridades no tenían la misma opinión, porque ante cada hecho que denunciamos le dieron cobijo, salvo el problema de la cámara de conservación de las vacunas, hecho sobre el que tenía responsabilidad funcional aunque no operativa, y sin embargo fue ‘el pato de la boda’. ¿A qué se habrá debido la caída en desgracia?
Aunque lo peor estaba por venir, muy enferma y en un rápido desenlace, Sandra Graf murió el domingo pasado.
Más de 24 horas después, quien supo darle abrigo y recibir a cambio fidelidad absoluta ni siquiera se pronunció en las redes sobre su deceso… este solo llegó más de 26 horas después de su muerte.

El Intendente Cáffaro, que entre otras cosas fue vacunado por Sandra Graf de manera fraudulenta, fraguando la información y consignando otra fecha de vacunación en el registro oficial, tan afecto a recordar en sus redes a sus personas cercanas que fallecen demoró su recuerdo sobre Sandra Graf.
Esto demuestra cuán reemplazables son los irreemplazables. Al igual que, pese al discursito y la palmadita en la espalda, todos son fusibles del motor de otros.
Graf actuó al margen de la ley para vacunar al Intendente Cáffaro. Graf murió, y Cáffaro demoró más de 26 horas en tener un recuerdo público de ella. Mientras fue útil se le dio cobijo, cuando ya no lo era ni siquiera el velorio, que en principio iba a ser sufragado con aportes de sus compañeros y solo por la intermediación de una colega se consiguió que el Municipio se hiciera cargo tras las gestiones realizadas por la Secretaria Jefa de Gabinete Florencia Diez desde el extranjero, donde está disfrutando de unas vacaciones.
A reina muerta, reina puesta.

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Eduardo Rivas no pasaron ni diez minutos que enterramos a mi hermana y publicaste todas esas cosas sobre ella , que sabrás vos , ,se nota que nunca trabajaste como empleado , cuando te mandan hacer algo tenés que hacerlo o directamente renunciar , yo te dije hoy x mensajes que te mandé ,en algún momento nos vamos a conocer o te vas a dar a conocer ,xque te escondes detrás de un facebook sin fotos ni nada que te identifique , pero te prometo x mi vida que te voy a encontrar y no voy a parar de hacerlo hasta que charlemos de este tema
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