El 1 de febrero pasado Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) y la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC) firmaron un contrato para la construcción de la central Atucha III en Lima, la Capital Nacional de la Energía Atómica.
Y el hecho dejó numerosas aristas de análisis político por los mensajes no escritos que se enviaron desde el acto.
El primero de ellos es la ausencia de autoridades nacionales, pese a que la temática es clara injerencia federal. Curiosamente mientras esta firma se realizaba el Secretario de Energía de la Nación Darío Martínez y la Presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) Adriana Serquis, dos áreas y funcionarios claramente relacionados con la temática del acto de firma del contrato, estaban visitando las instalaciones del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de la Patagonia Austral (CEMNPA) en la ciudad de Río Gallegos. ¿Por qué no fueron parte de la ceremonia?
Quienes sí participaron del acto fueron los presidentes de la CNNC, Yu Jianfeng; y de la NA-SA, José Luis Antúnez; los embajadores de la Argentina en China, Sabino Vaca Narvaja; y de China en la Argentina, Zou Xiaoli; el director adjunto de la Autoridad de Energía Atómica de China, Huang Ping; y curiosamente el gobernador bonaerense Axel Kicilloff; el ministro bonaerense de Seguridad, Sergio Berni; la diputada nacional Agustina Propato; y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo.
¿Qué hacían Berni y Propato en ese acto?
Es de suponer que estaban como ‘representantes limeños’ que nadie eligió para estar allí más que por la cercanía política con el gobernador, que fue quien les dio un lugar a su lado a cada uno de ellos. Pero llamativa además su presencia ya que no participaron, ninguno de ellos, de debate alguno con la ciudadanía limeña, ni zarateña, acerca de las implicancias que acarreará la construcción de una nueva central atómica en temas de seguridad, medio ambiente o desarrollo local en la zona, por ejemplo. De hecho días atrás Ricardo Runza, un vecino de Zárate, hizo público un proyecto que desarrolló a título personal sobre un ‘Programa de Seguridad Nuclear por Fuera de Planta’, que aún no tuvo debate público, ni por el Ministro, ni por la Diputada, ni por el Concejo Deliberante local.
Porque si hay un gran ausente en este acontecer es la sociedad civil zarateña, que es quien directamente gozará, y sufrirá, las consecuencias del paso que se dio el pasado martes.
Esa ausencia se escenificó en la nula participación de representantes municipales en los actos protocolares. Ni Ariel Ríos, intendente putativo, ni Osvaldo Cáffaro, intendente real, fueron de la partida. La duda es si la ausencia se debe a que fueron excluidos o fueron escondidos. No hay que olvidar la peronización caffarista y las palabras del General quien dijera que ‘Los peronistas somos como los gatos. Cuando nos oyen gritar creen que nos estamos peleando, pero en realidad nos estamos reproduciendo’. ¿Será entonces que Berni y Cáffaro están peleados o los gritos son porque se están reproduciendo?
Y la primera señal la da el mensaje que difundió Cáffaro el mismo martes cuando señaló ‘Desde @munizarate celebramos la firma de este histórico contrato, que generará mano de obra argentina y un gran impacto económico en #Lima, #Zárate y toda la región de nuestra querida Provincia de Buenos Aires. #PlanNuclearArgentino @Kicillofok @Nucleoelectrica’. ¿Por qué habla Cáffaro en nombre del Municipio si, en teoría, no está en funciones? ¿Por qué no se queja de su ausencia? ¿Será que estaba acordada y fue todo una puesta en escena?
Según se anunció, ‘las obras que comenzarán a fines de este año requerirán la creación de más de 7 mil empleos y una integración aproximada del 40% de proveedores nacionales’, realidad que impactará de lleno en la cotidianeidad zarateña, pero las autoridades locales no estaban. Es un salto cualitativo de magnitud para la generación energética nacional, pero las autoridades nacionales no estaban.
Estaba el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, que no tiene injerencia alguna en la seguridad de las Centrales Nucleares, a cargo de Gendarmería Nacional, y una diputada nacional que no ha tenido una labor destacada en la temática.
¿Será que se aprovechó la firma del contrato para la construcción de la central Atucha III para ‘pasar un mensaje’? ¿Será que el kicillofismo quiere hacer pie en Zárate? ¿Será que comenzó la instalación local de la Diputada Propato para procurar obtener ‘desde arriba’ lo que no se consigue ‘desde abajo’? ¿La 20 de noviembre mutará en la 25 de septiembre? ¿El Frente de Todos será finalmente de todos, y no solo de aquellos a los que dejan participar de las PASO e incluirá un reparto más amplio en el que cada uno se lleve algo?
Se escuchan maullidos de gatos…

