Una de las principales características del gobierno municipal es el oscurantismo con el que manejan las cuestiones públicas, desde la sistemática violación de las leyes a no tener disponible en su página web una versión digital del Boletín Oficial, lo que impide que los ciudadanos sepan y conozcan cuáles son las normas a las que deben ceñir su accionar, o la no presentación pública de los funcionarios que rigen los destinos del Municipio.
Ana Laura Allemann es la subsecretaria de Medio Ambiente, y nunca se anunció su nombramiento, lo mismo ocurrió con los responsables de la Secretaría de Salud, que fueron anunciados antes en los medios de comunicación que oficialmente por parte de las autoridades o quienes están a cargo de la Secretaría de Seguridad, inicialmente con el reiterado paso en falso de Sebastián Retamozo y finalmente con la llegada del Pastor Gustavo Maidana al área.
El Municipio oculta. El Municipio esconde. Fundamentalmente porque su accionar no tiene la transparencia como para poder exhibirlo públicamente, y entonces evitan tener que exponerse para explicar el porqué de sus quehaceres.
Pero el municipio, y sus funcionarios, tienen que explicar a los vecinos qué es lo que ocurre.
En noviembre pasado alertábamos sobre las propuestas que había acercado el nuevo responsable de la SAPEM Aguas de Zárate, Marcelo Heiz, respecto a volver a utilizar los viejos tanques de acopio de agua y el peligro que ello conllevaba. Decíamos hace tres meses ‘La ‘propuesta Heiz’ no tiene un futuro venturoso porque el problema del suministro de agua potable en Zárate es grave y no se basa en la falta de agua sino en la red de distribución. Llenando los tanques de agua, si se pudiera, se va a generar que las pérdidas existentes pierdan más agua y que se generen nuevas pérdidas por la mayor presión que deberán soportar los viejos caños’.
Decíamos entonces que eran ‘Viejas respuestas para los problemas de siempre´ porque no era la primera vez que se proponía la reutilización se estos tanques, ya se había intentado tal acción cuando la Cooperativa Eléctrica se había hecho cargo del servicio y como entonces los resultados no fueron los esperados. Pero sin embargo, haciendo lo mismo pretendían obtener resultados diferentes y así lo hizo saber el todólogo Alejandro Cimiotta hace más de diez días atrás.
En una repetición constante de ‘alley oops’, Cimiotta fue ‘entrevistado’ por Carlos Riedel para Enlace Crítico y afirmó que ‘estamos trabajando con estructuralistas que nos aseguren un 100% que estas instalaciones están en condiciones óptimas para poder ser puestas en funcionamiento’, y como no les bastaba con la opinión de los profesionales a los que el Municipio les paga todos los meses, dato curioso saber que los funcionarios locales no creen en sus propios técnicos, menciona Cimiotta que ‘avanzamos en la contratación del estudio del Ingeniero Carretero, que es un estudio que hace más de 30 años que se dedica a la cuestión del análisis estructural de las construcciones’.
Y remarcó que ‘pueden desprenderse dos cosas del análisis que haga el estudio del Ingeniero Carretero. Que estamos en condiciones de poner en servicio el tanque, y en ese caso será muy buena noticia para todos los vecinos y las vecinas de Villa Fox porque mejoraremos el servicio, y puede ser que el tanque no esté en condiciones estructurales y que se tengan que realizar reparaciones para ponerlo en condiciones o puede ser que no esté en posibilidades de volver a poner en servicio […] y por supuesto una vez que esté finalizado, nosotros tenemos un expediente de los vecinos de Villa Fox solicitando el informe estructural y una vez esté concluido este informe por supuesto que lo vamos a poner a disposición’ y en referencia a los plazos Cimiotta estimó que ’estamos en alrededor de una semana por lo que venimos charlando’. ¿Será público todo el estudio estructural o el Municipio lo tergiversará como tantos otros documentos?
Pasó más de una semana desde las palabras de Cimiotta y los trabajos en el tanque de Villa Fox se hicieron. Empezaron a llenarlo y perdía por varios lugares. Los vecinos escucharon pérdidas de agua durante toda la noche. Según los trabajadores, debieron parar las pruebas ‘porque se reventó un caño de bajada’.
Sin embargo Cimiotta aún no compartió con los vecinos ‘el estudio del Ingeniero Carretero’.
No era necesario ser Ingeniero hidráulico para sospechar de los enormes riesgos que trae consigo poner en marcha una infraestructura abandonada por tantos años, sin ningún tipo de mantenimiento y que ya había sido intentado recuperar años atrás por parte de la Cooperativa Eléctrica y habían fracasado en el intento.
‘Hace ya bastante tiempo que los tanques de agua municipales fueron desactivados como tales y sin embargo décadas después pretenden ser repuestos en su actividad lo cual no es más que un parche a la dramática situación que se vive en Zárate en lo relacionado al agua potable.’, decíamos tiempo atrás y hoy se torna realidad, aunque el Municipio se empeñe en esconder la realidad.

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