Según informó Infobae el día jueves, ‘la jefa de Gabinete del Ministerio de Salud de la Nación, Sonia Tarragona, alertó sobre el incremento exponencial de contagios en los chicos de entre 3 y 11 años. ‘Se está notando un crecimiento más grande en esos grupos’, admitió. […] ‘Es tan rápido y tan vertiginoso el crecimiento que todavía no tenemos una conclusión, pero sí se está notando un crecimiento más grande en esos grupos que son los que tiene menos porcentaje de población vacunada’, señaló. La positividad en ese segmento pasó de 2,3 a 20% durante las últimas semanas.’
¿Es eso lo que ocurre en Zárate? No, para los datos oficiales. Veamos.
Para esta tarea vamos a separar la información estadística en dos grupos diferenciados, por un lado el acumulado desde el inicio de la pandemia hasta la semana epidemiológica 50 de 2021 inclusive (mediados de diciembre), y por otro lado las última dos semanas epidemiológicas de 2021 y la semana en curso 2022, que es cuando se evidencia un alza brusca de casos motivados, según se fundamenta, por la aparición de la variante Ómicron.
Como decíamos, lo mencionado por Tarragona no se aplica en Zárate ya que, de acuerdo a los datos oficiales registrados, la participación de los chicos entre 3 y 11 años sobre el total de casos durante el primer período fue del 1,2%, en tanto en el segundo segmento cayó al 0,8%.
El mismo artículo reseña que, nacionalmente, ‘Según los últimos datos oficiales, gran parte de esa población infantil no completó su esquema de vacunación. El 25% (casi 1.600.000 niños) solo tiene la primera dosis y el 35% (poco más de 2.335.000) no ha sido vacunado. Es decir que un 60% de la población pediátrica no se encuentra totalmente protegida’ lo cual sí se verifica en el caso local puesto que tan solo el 30,3% de la población menor de 18 años tiene el esquema completo de vacunación, situación que se agrava en los más pequeños, pero sin poder establecer porcentuales dada la inexistencia de información confiable de grupos etarios tan específicos, pero para tener como referencia baste decir que tan solo 11.048 menores de 12 años tienen completo el programa de vacunación, es decir, solo el 72% de quienes se aplicaron la primera dosis.
Pero entonces ¿Cuál es la realidad de Zárate?
Tomando como eje la misma estratificación etaria, para poder generar bases comparables, dos grupos etarios incrementaron su participación en el total de casos positivos de COVID-19 durante el pico que estamos transitando. El de los menores de 20 años, que pasó del 4,8% al 5,0% del total, y el grupo que le sigue, el de quienes tienen entre 20 y 29 años que fueron quienes tuvieron el mayor crecimiento, pasando del 26,3% al 37,9% del total. De allí en adelante todos los grupos etarios vieron reducida su participación proporcional sobre el total de casos.
¿Y hay relación entre este indicador y el de vacunación? Totalmente relativa.
Como dijimos, entre los menores de 18 años la tasa de vacunación es del 30,3% mientras que entre quienes tienen 18 y 29 años el índice es del 73,8%, notablemente superior, por lo que no existe, al menos en Zárate, una relación directa entre vacunación y contagio como sugiere la jefa de Gabinete del Ministerio de Salud de la Nación quien afirmó que ‘se está notando un crecimiento más grande en esos grupos que son los que tiene menos porcentaje de población vacunada’, en referencia a los menores de 11 años.
Zárate debe atender entonces a otras cuestiones, por ejemplo la que sugirió el Secretario de Salud Marcelo Medina y que no se tomó en consideración durante las festividades de fin de año, como la realización de encuentros masivos sin el respeto de los protocolos vigentes para evitar la propagación de la pandemia.
Los indicadores muestran que, como dijera la funcionaria, ‘no hay ninguna manera de detener la transmisión de Ómicron’, sin embargo el gobierno tiene en sus manos la posibilidad de accionar para determinar cómo se desarrolla esa transmisión. El tema es el aplanamiento de la curva del que tanto se habló a principios de la pandemia, el problema es que no vieron la curva y se la llevaron puesta.
