Un mes atrás, el Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro anunciaba, en conferencia de prensa y a través de sus redes sociales lo siguiente: ‘Queridos vecinos he sido convocado a formar parte del Gobierno Nacional en el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat. En este nuevo desafío tengan la plena seguridad que voy a dar lo mejor de mí trabajando como siempre para el bienestar de nuestro pueblo. #Zárate #MiCiudad’.
Pasó un mes desde entonces y aún no hay ningún movimiento del gobierno nacional que avale tal anuncio. No hay publicación en el Boletín Oficial. No hay información en las páginas web del Estado. No hay ninguna labor realizada en su primer mes al frente de un puesto que nadie, ni él, conoce, de hecho en ningún momento se especificó cuál era el cargo que iba a cubrir, solo se menciona un genérico ‘coordinación de programas de hábitat’. ¿Qué coordinó hasta el momento? NADA. ¿Habrá cobrado sueldo? Si el nombramiento sale tarde y retroactivo, ¿Le pagarán este mes en que no hizo absolutamente nada?
En su anuncio Cáffaro afirmó que ‘Hay toda una serie de programas nacionales que hoy no tenemos implementados y que seguramente ahora va a ser mucho más viable, por una cuestión de cercanía, los podremos implementar acá. Hay mucho por hacer: Licitamos programas de lotes con servicios, pero también hay PROCREAR, estamos planteando 200 viviendas para Zárate y así otros tantos programas de los que vamos a estar más vinculados para poder beneficiar a nuestros ciudadanos.’, pasaron 32 días y nada se supo de los programas ni de las viviendas ni de nada. ¿Existe el puesto para el que Cáffaro dijo que fue convocado?
No se equivocó, sin embargo, cuando sostuvo ‘Siempre voy a estar presente en Zárate.’, y eso quedó claro porque en su primer mes como desempleado realizó anuncios de construcción de playones deportivos en Zárate y Lima, lo cual trajo tranquilidad a los vecinos puesto que no tendrán agua para refrescarse e hidratarse ni para bañarse tras la práctica de deporte, pero sí tendrán un aro donde ir a tirar un rato la pelota. También estuvo de visita en el polideportivo con empleados municipales que hicieron las veces de extras en el video caffarista y hasta fue protagonista del video institucional con el que el
Municipio saludó a los vecinos por fin de año y hasta firmó la tarjeta que, impúdicamente, agregaron a las cajas navideñas que el gobierno de la Provincia de Buenos envió para repartir en Zárate y que, por ejemplo, uno puede encontrar publicaciones en las redes sociales donde ofrecen en venta dichas cajas. En esta tarjeta Cáffaro firma abajo a la derecha, donde siempre firma la autoridad máxima que refrenda el escrito.
Y por si fuera poco, el primer día del año (¿La madrugada del primer día del año? Mmmmmm) se dedicó a supervisar desde la sala de monitoreo de la DPU, lo que sucedía en las calles mientras se desarrollaba la celebración de Año Nuevo. ¿En calidad de qué ingresó allí? Si él está de licencia, ¿Por qué se maneja en las dependencias municipales como si estuvieran a su cargo? ¿O lo están?
Hasta hay quienes dicen que sigue teniendo una oficina en el Municipio en la que lee toda la normativa que emana del Ejecutivo y que da el visto para que pase a la firma del Intendente putativo, quien solo firma si lo antecede el viso oficial, y no deja de firmar nada que lo contenga.
¿A qué se dedica Osvaldo Cáffaro entonces?
Sin puesto en el gobierno nacional, con licencia en el gobierno local, ¿Qué hace de su vida?
Ya tiene cubiertas las espaldas y garantizado que podrá volver a presentarse como candidato a intendente, si lo quisiera, en 2023, porque hubo quienes borraron con el codo lo que escribieron con la mano justificándose en que se habían equivocado y habían legislado de forma retroactiva. Para corregirlo legislan de forma retroactiva. Un oscuro e indefendible acuerdo de cúpulas políticas en su propio beneficio. Cambalache, ‘en el mismo lodo…’
Ya consiguió lo que buscaba. ¿Qué hará ahora?




