La Declaración de Principios de un partido político establece los valores fundamentales que dan razón de ser a la organización, y resume las cuestiones morales que guían el accionar de quienes participan en él.
Este tipo de textos tuvieron central importancia a finales del Siglo XIX cuando surgieron la Unión Cívica, la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista, porque establecían las reglas del juego y los límites que se podían esperar de quienes formaban parte de esas agrupaciones.
Así, la Declaración de Principios del socialismo afirma que ‘mientras una minoría de parásitos vive en el lujo y la holgazanería, los que trabajan están siempre en la inseguridad y en la escasez, y muy comúnmente en la miseria’, por lo que uno podría imaginar que quienes se dicen socialistas y quienes forman parte del Partido no van a fomentar la acentuación de una realidad reflejo de lo enunciado sino, muy por el contrario encarará su combate, aunque claro está no con las mismas armas y herramientas que 125 años atrás.
Cuesta entender cuando los hechos no van alineados con las ideas que se dicen defender.
El 30 de marzo de 2020, varios días después de haberse decretado la emergencia sanitaria, el Intendente Municipal, acompañado por la entonces Secretaria de Salud Rosana Núñez, dispusieron, a través del Decreto número 234, ‘la suspensión de todas las licencias anuales del personal perteneciente a la Secretaría de Salud’ para poder hacer frente a la pandemia. En la realidad esto significó la suspensión de todas las licencias del personal de salud, pero curiosamente o no, de no todo el personal de salud, porque menos de un mes y medio después hubo novedades al respecto.
El 4 de mayo de 2020 la Jefa de Gabinete Florencia Diez y el Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro le concedieron una ‘licencia por el término de treinta (30) días, desde el 05/05/2020 al 03/06/2020, ambos inclusive, a la Señora Secretaria de Salud, Dra. NUNEZ, ROSANA ESTER’. Las mismas licencias que Núñez le negaba al personal a su cargo, Núñez la pedía para sí… y Cáffaro se la otorgó. Una vez más se aplicó lo que dijera la Declaración de Principios socialista cuando afirmaba que ‘la clase rica mientras conserve su libertad de acción, no hará sino explotar cada día más a los trabajadores’, y ello ocurrió en la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Zárate.
Pero no solo eso, en el mismo decreto, el número 296, se designó ‘en forma interina para cumplir las funciones de Secretario de Salud, al señor JULIAN ALBERTO GARCIA’, de quien no hay constancia que esté a la altura de las circunstancias para hacerse cargo de tal responsabilidad, y menos en medio de una pandemia. Pero Cáffaro se lo impuso a los zarateños… y lo negaba públicamente.
En mayo del año pasado nos preguntábamos al respecto ‘¿Brindará las informaciones del caso o seguirá jugando a las escondidas como hasta ahora?’ Eligió jugar, aunque se escondió mal porque aquí fue descubierto.
¿De qué otros juegos nos seguiremos enterando?
Por ejemplo de cómo se apropiaron de dinero público violando la normativa vigente y con el único objetivo del beneficio personal ‘disponiendo de todas las fuerzas del Estado para defender sus privilegios’, como reza la Declaración de Principios del Partido Socialista. Eso será tema de análisis en un próximo escrito.
Mientras haya quienes se escudan en el discurso para hacer todo lo contrario, nosotros creemos en el para todos todo y lo llevamos a la práctica compartiendo la información con que contamos… que es mucha más que la que hemos publicado hasta el momento.
Eso sí, no hagan cazas de brujas, está mucho más cerca de lo que ustedes creen.




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