El 8 de agosto comenzó la campaña electoral para las elecciones PASO que se realizarán el próximo 12 de septiembre de manera oficial, aunque muchos de quienes participarán como precandidatos en ella ya habían comenzado la campaña un tiempo antes.
Y en ella los ciudadanos esperamos mucho, esperamos que quienes se presentan de precandidatos nos cuenten por qué quieren resultar electos, por qué acordaron con quienes acordaron y por qué no lo hicieron con quienes no lo hicieron, cuáles son sus propuestas para mejorar la vida de la comunidad, más allá de sus intereses personales. ¿Por qué quieren ser reelectos quienes buscan su reelección? ¿Por qué se involucran en política los que no han tenido participación previa? Que todos los que se proponen por la oposición cuenten qué propuestas tienen para resolver los problemas cotidianos y cómo harán para lidiar con un Ejecutivo de otro color político. Si propondrán algo diferente a las ideas que lleva adelante el Intendente. Por qué tanta competencia interna y cómo harán para compatibilizar diferentes propuestas tras las PASO o por qué no hay competencia interna y se niega la democracia hacia el interior de la coalición.
No esperamos mucho, que es bastante poco por cierto.
Nos contentamos con que nos muestren propuestas y que no todo se reduce a una cuestión de nombres.
Nos contentamos con que no se justifique la incapacidad propia en otro impersonal en quien se depositan las frustraciones personales.
Nos contentamos con que hagan las cosas bien.
Pero arrancamos mal.
No conocen la lista por la que se presentan.
No respetan las reglas básicas estipuladas para evitar la propagación del COVID-19, que sí le exigen al resto de la ciudadanía.
Realizan spots con groseros errores y horrores ortográficos.
Confunden ciudad y Municipio.
El oficialismo incorpora, para mostrar, a candidatos en los actos de gobierno en una clara actitud reñida con la ley. No dan explicaciones de lo que hicieron y, fundamentalmente, de lo que no hicieron.
Por eso no esperamos mucho.
Nos basta con que no nos mientan.
Con que asuman sus errores.
Con que nos vengan de frente.
Nos basta con que recuerden qué es lo que los motivó a ser candidatos, y que actúen en consecuencia.
Sin grandes campañas ni discursos de ocasión, simplemente haciendo lo que deben hacer, trabajar para que cada vecino viva cada día un poquito menos mal, porque vivir mejor es algo por lo que hasta el momento no han hecho nada.
