Es cierto que después de tantos años de gobierno debe ser difícil diferenciar estos dos conceptos que en la Argentina moderna se encuentran tan emparentados por los usos y costumbres, y el intendente sienta que el Municipio es su casa, y que el gobierno es él, como una suerte de Luis XIV zarateño moderno, pero mal que le pese Zárate tiene un sistema republicano de gobierno y el Estado no es él, apenas es un servidor público que ocupa el puesto de mayor responsabilidad en la dirección municipal… pero solo eso.
Unos minutos antes que el Intendente comunicara que está enfermo, aunque hasta donde sabemos no se tomó licencia por enfermedad, Osvaldo Cáffaro anunció que habría un Secretario de Salud interino, el titular del Círculo Médico del Partido, Marcelo Schiavoni. Lo curioso del caso es que el anuncio se haya hecho a través de una red social personal, y el Municipio no haya informado, ni en su página web ni en las redes sociales oficiales, que hay un nuevo Secretario de Salud.
El Municipio que permanentemente pide informarse a través de las fuentes oficiales municipales, no informa a través de sus fuentes oficiales, qué paradoja.
Es muy importante que quien informe oficialmente sea el Gobierno, y no quien lo encabeza, al menos por dos cuestiones.
La primera y fundamental es que el funcionario que se incorpora no lo hace al séquito del intendente sino al gobierno municipal y por lo tanto debe informarlo el Gobierno. La segunda, es que en las cuentas personales de las redes sociales el funcionario puede decidir que vecinos puedan acceder a lo que comparte allí. De hecho estoy bloqueado por varios funcionarios que creen que cerrando los ojos la realidad desaparece. Lamento decirles que no es así, lo único que cambia es que dejan de verla, y por eso nos va como nos va.
La página web del Municipio es de acceso democrático e igualitario para todos quienes quieran y puedan hacerlo, la cuenta personal de un funcionario no. Por ello es importante que el Municipio informe siempre a través de su página web y en este caso la información no se encuentra en la página web oficial del municipio.
El Municipio que ya censura las opiniones de quienes no pensamos como ellos en las redes sociales y que en la página web no están habilitadas las opiniones, ahora también suma que para poder saber qué ocurre en su seno hay que leer las cuentas personales de los funcionarios que permiten que se lea.
Confunden Gobierno y Estado, confunden Partido y Gobierno, y ahora también suman la confusión de no saber qué cosas comunica un funcionario en su rol de ciudadano y qué en su rol de funcionario.
Quizás tanto tiempo en el mismo lugar los haga creer que es su lugar, pero no es así.
Quizás sea el hacer lo que quiere sin que nadie cuestione su accionar.
Quizás sea el violar las normas sin que esto tenga consecuencias.
Pero sea lo que sea, los funcionarios tienen que aceptar que no toda la ciudadanía comparte sus opiniones, celebra sus acciones y le hace la claque como están acostumbrados. Hay quienes piensan que las cosas no se están haciendo bien, y se lo quieren decir a los funcionarios, eso no debería incomodarlos.
Que el intendente bloquee a una ciudadana porque le pide, aunque quizás no con las mejores formas, que se dedique a la cuestión de la inseguridad está mal.
Que el Municipio no informe lo que ocurre en el Municipio está mal.
Que quien lo informe sea un ciudadano que ocupa circunstancialmente un puesto de gobierno también está mal.
Puede ser que para muchos sea un tema menor esta cuestión dada la enorme cantidad y calidad de los problemas que enfrenta Zárate, pero si hay una cuestión que nunca debemos perder de vista es la libertad de expresión y el derecho a peticionar ante las autoridades.
Si se hicieran bien las cosas el Intendente no informaría acciones de gobierno en sus redes y los vecinos no lo criticarían allí, por lo tanto, el intendente no debiera bloquear a nadie. El hacerlo es un infantilismo atroz que lo único que demuestra es la inseguridad de quien no puede sostener la discusión política, porque en el fondo lo que le molesta al intendente es que le marquen lo que está haciendo mal.
Y en Zárate hay muchas cosas que se están haciendo mal. La seguridad, la salud, la seguridad, el acceso al agua potable, la seguridad, la limpieza del espacio público, la seguridad, el mantenimiento de la infraestructura urbana, la seguridad.
El problema es que no quiere hablar de la seguridad porque está seguro que los ciudadanos están inseguros y tiene la seguridad de ser criticado por ello, y cree entonces que acallando voces se acalla la crítica, sin comprender que poco a poco los gritos son cada vez más ensordecedores, incluso para quienes se tapan los ojos y los oídos.
Escuche y resuelva, intendente, para eso lo eligieron. Y hágalo junto a su equipo y para todos los vecinos.
Sé que no le va a gustar lo que le voy a decir, pero ¿sabe qué?
El Estado no es usted.
