Un viejo chiste de gallegos decía sí ‘José pregunta: – “¿Cuánto es dos más dos?” Y Manuel responde rápidamente: -”¡Seis!” José, indignado, le contesta: – “Pero hombre, que estás diciendo… si son cuatro”. Manuel cierra: – “Pues tu que quieres, ¿velocidad o precisión?”’, y algo parecido ocurre con la información en esta época en que todo fluye a velocidad inimaginable y en donde hoy parece mucho más importante tener la primicia que tener la noticia.
En épocas en donde pocos dan explicaciones y un hecho tapa al anterior, es tal el bombardeo informativo que perdemos de vista lo ocurrido (y como muestra dos casos. ¿Qué fue de la malversación de fondos públicos en la que incurrió la Secretaria de Salud Rosana Núñez cuando decidió enviar un auto del Municipio a buscar a su hija a Ezeiza? o ¿Qué ocurrió con la venta de plasma en la Clínica del Carmen donde ni las autoridades del nosocomio, ni los funcionarios del área de salud dieron explicaciones sobre tal hecho?)
Un hecho va tapando otro y así sucesivamente in eternum, la responsabilidad de lo que se hace públicamente tiene que ser mucho mayor. Más si se trata de funcionarios públicos.
Como dijera Gabriel García Márquez, y nos recordara el pie de la página web del portal de noticias ADNInfo ‘La mejor noticia no es siempre la que se da primero, sino muchas veces la que se da mejor’, en consecuencia lo urgente no debe tapar a lo importante y cuando uno abre la boca (o escribe) no tiene que ser solo por hablar sino para decir algo que valga la pena.
Particularmente en estos tiempos de pandemia, la proliferación de medias verdades y mentiras totales ha crecido en tal medida que el propio gobierno nacional, que no hace alarde de hablar siempre con verdades, publica una página web a la que uno puede acceder para detectar noticias reales de lo que se ha dado en llamar fake news, que no es más que el viejos concepto goebbeliano de ‘Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá’. La página en cuestión, obviamente, es de libe acceso y está disponible en https://www.argentina.gob.ar/justicia/convosenlaweb/situaciones/como-reconozco-una-noticia-falsa
Pareciera ser que la Secretaria de Salud Rosana Núñez no revisó dicha página antes de escribir en Twitter, el pasado 12 de septiembre a las 22:34, sobre la muerte por COVID de una médica del Hospital Durand (no reproducimos el tuit porque al no tener veracidad de lo enunciado no queremos contribuir a la desinformación), porque menos de 4 horas después recibió la respuesta de un grupo autodenominado ‘Médicos Autoconvocados de la República Argentina’ que le dice (, textualmente, ‘Cómo militante de la salud pública debería tomar conocimiento de lo que publica porque es DESINFORMACION. Es como poco vergonzoso pero además irresponsable. La colega falleció el 18/08; no es actual su deceso, y por causas NO relacionadas a covid.’ (sic)
No respondió la Secretaria de Salud hasta el momento de la escritura de este texto, pero sí se siguieron sucediendo las respuestas que ponen en cuestionamiento que lo que la Secretaria afirmó carece de veracidad. Habrá seguido Núñez la recomendación de la agencia oficial de noticias TELAM que sugiere cuatro pasos para no reproducir noticias falsas. Estos son: ‘1. Tomate un minuto para pensar. No compartas la noticia inmediatamente. 2. ¿Te causó una reacción emocional grande? Desconfía. Las noticias inventadas se hacen para causar grandes sorpresas o rechazos. 3. ¿Confirma alguna convicción que ya tenías? También es una técnica habitual de las noticias inventadas. Desarrolla el hábito de desconfiar e investigar. 4. ¿La noticia está pidiendo que ‘creas’ en ella o ‘muestra’ por qué desconfiar? Cuando una noticia es cierta cita fuentes, documentos oficiales e incluye enlaces.’ ¿O qué persigue Rosana Nuñez produciendo mensajes de miedo?
Todo parece indicar que en realidad el objetivo del mensaje era el que se encierra en el hashtag con el que Núñez finaliza su mensaje desde su Iphone. Señala la Secretaria de Salud #FrenemosElColapso y sería importante saber a qué se refiere con ese mensaje, que se enlaza con otros del mismo tenor tremendista y generador de miedo como por ejemplo cuando pedía #BotónRojoYA.
¿A qué colapso se refiere Núñez? De la información oficial nacional y provincial disponible no hay un horizonte de colapso de mantenerse la tendencia actual, entre otras cosas, por haberse logrado aplanar la curva que evitó el tan temido pico repentino. ¿Qué quiere decir la Secretaria de Salud? ¿Qué información conoce Rosana Núñez y se la oculta a la ciudadanía? ¿Para quién trabaja en realidad? Porque actualmente carece de credibilidad.
Si en cambio su comentario tiene que ver con la realidad local la situación es diferente. Y quizás entonces su mensaje, que refiere a una profesional que no trabajaba en Zárate, tenga más que ver con otro precepto goebbeliano, aquel que reza ‘Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”’ y entonces antes que dar explicaciones de lo que ocurre en nuestro Distrito, del cual ella es la máxima responsable en cuestiones de salud, pretende desviar la atención a otras cuestiones.
Es necesario entonces que actúe sin tanta velocidad pero con mayor precisión.
Quizás cuando habla de colapso se refiere a que entre el 7 y el 12 de septiembre los casos positivos de COVID-19 en Zárate crecieron un 76,7%, fundamentalmente entre empleados del Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro y posicionan a Zárate, en lo que a este rubro se refiere, un 22,4% por encima de la media provincial. O quizás al hablar de colapso se refiere a los casos de fallecidos por COVID-19 en Zárate, que en términos relativos ubican a Zárate con una tasa de letalidad más alta que el promedio de la Provincia de Buenos Aires, a quien la supera por un 15,5%. O quizás se refiere a otro tipo de colapso… no lo sabemos, porque la información que se da es escasa y falaz.
Por eso es importante menos urgencia y más exactitud.
Cierto es que Goebbels, a quien recuerdan tanto ciertos accionares municipales, afirmaba que ‘Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar’ y algo de eso afirmaba el intendente Osvaldo Cáffaro quien en la declaración indagatoria que prestó frente al juez Adrián González Charvay reconoció que le miente a los vecinos porque ‘lo técnico concreto es esto, lo publicitario es otra cosa […] lo publicitario tiene que hacer que la gente lo pueda visualizar […] la realidad es estas notas firmadas’.
Diría mi abuelo ‘gobierno de farabutes’.
Quizás por eso la Rosana Núñez twittera insista tanto con los hashtag, para posicionar una idea breve, concreta y fácil de recordar, pero la Rosana Núñez funcionaria no puede gobernar con hashtag, debe hacerlo dando explicaciones, y son muchas las que tiene pendientes. Sería bueno que aproveche el tiempo que debe permanecer aislada por haberse contagiado de COVID-19 junto a los principales responsables políticos de la Secretaría de Salud de Zárate para preparar las explicaciones que, sin dudas, el Concejo Deliberante (¿o Delirante?) le exigirá.
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