En el mediodía de hoy, se conoció la entrevista que algunos periodistas zarateños le realizaron a Gastón Otero, quien en la misma confirmó que ya no es el Secretario de Seguridad del Municipio local, aunque eso no fue lo más interesante de la charla puesto que era una verdad a voces que era así, sino que lo más interesante es que dio una radiografía detallada de la situación de la seguridad zarateña… o al decir de Otero, la inseguridad zarateña.
Luego de ver y escuchar la entrevista lo primero que nos llama la atención es que Gastón Otero no comenzara su alocución indicando como llegó nuevamente al cargo, con qué promesas y con qué conocimiento del estado actual del área. En definitiva con qué programa.
En fuertes declaraciones el ahora ex Secretario afirmó que la realidad del área es acuciante, remarcando un panóptico que va desde la injerencia en la temática de personas legas en la cuestión, habló Otero, entre otras cosas, de la injerencia en la Secretaría de Seguridad de funcionarios y asesores del intendente, falta de pago de facturas de insumos y prestaciones de seguridad, inexistencia de móviles en la Policía Local. ¿Porque aunque no lo reconoció hasta hoy y en las declaraciones que emite el Municipio aparecía hablando sobre la seguridad en Zárate? Hoy nos enteramos que la Policía Local no tiene móviles y debe cumplir sus funciones caminando. ¿Cuál es la cobertura que brinda hoy la Policía Local?
Haciendo un rápido repaso de las palabras de Otero hay que resaltar que, según sus dichos, Zárate contaba en enero de 2020 con ocho móviles y ‘7 u 8 agentes’, lo cual hacía imposible la utilización al máximo de los recursos disponibles y que estuvieran operativos solo 4 o 5 móviles. Esta realidad se suplió con el acoplamiento de agentes de la Policía Local en los móviles de la Dirección de Prevención Urbana (DPU), pero el propio Otero denuncia que no se les pagaba a estos policías en tiempo y forma. ¿Por qué lo denuncia hoy y no lo hizo cuando esos trabajadores no recibían su sueldo por la labor realizada?
Y quita una de las mayores cucardas que se colocaba el Municipio local al afirmar que en 2017 había en funcionamiento ‘más de 300 cámaras’ y que ‘en enero [de 2020] había más de 60 cámaras sin funcionar o funcionando defectuosamente’ y que las licencias de los servidores estaban caducas, lo que impedía que se agregaran cámaras nuevas, lo cual tampoco hubiera sido de utilidad ya que estima Otero que se necesitan ‘no menos de 12 operadores por turno y […] actualmente no hay más de 3 o 4 operadores por turno’ ¿Por qué calló? ¿Por qué fue cómplice?
¿Por qué no denunció cuando el Intendente Cáffaro, ‘hace 20 días, se le bajó el monto del combustible a la policía’? ¿Por qué no denunció ni renunció cuando sin su consentimiento se entrometieron en su área ubicando seis móviles, ‘de los 7 u 8 con que cuenta la DPU’ en Zárate y Lima y otros 3 en otras zonas fijas de la ciudad de Zárate, descuidando la mayor parte del Distrito y sin lograr resolver de manera efectiva una simple suma de cuantos móviles tiene la DPU?
No menciona nada respecto al móvil que en los últimos días se instaló en las proximidades del domicilio de la (¿todavía?) Secretaria de Salud Rosana Núñez. ¿Esa decisión la tomó él o también se la impusieron?
Y se suceden las preguntas, sostiene Otero que las licencias de los alcoholímetros están vencidas, ¿qué hizo al respecto desde enero a mayo? Durante 4 meses calló. Durante 4 meses sometió a los vecinos de Zárate a una realidad virtual que distaba mucho de lo que realmente ocurría, ¿por qué lo hizo? ¿A cambio de qué lo hizo?
O la grave denuncia que realiza al afirmar que los botones antipánico que entrega la fiscalía para los casos de violencia de género estuvieron inactivos durante un período de tiempo, que no precisa, por falta de pago pero que se reanudó el servicio tras un llamado de su parte al dueño de la empresa que presta la asistencia. ¿En qué términos fue la charla que logró torcer la decisión? ¿Qué ofreció a cambio? ¿Realmente se pagó y cambió la prestación del proveedor?
Afirma Otero que tiene documentado todos sus reclamos internos en el Gobierno municipal, dado que esa es documentación pública sería interesante conocer la totalidad de los informes internos que realizó así todos los vecinos toman conocimiento de cuál es la realidad de la (in) seguridad en Zárate.
Dijo Otero que ‘hay una cuestión moral, que no se le puede mentir a los vecinos’, pero sin embargo desde su asunción no se le escuchó crítica alguna a la gestión del Intendente Cáffaro, con lo cual o calló cuando debía hablar, fue cómplice de la situación que ahora denuncia o definitivamente mintió contradiciendo a su moral. Una pena que los valores morales que predica ahora no los haya sostenido desde enero de este año, puesto que muy diferente sería la realidad de los vecinos zarateños.
Nombró especialmente como responsables de su comunicación con el gobierno municipal al Secretario de Gobierno y a la Secretaria Jefa de Gabinete, es decir Juan Manuel Arroquigaray y Florencia Diez. ¿Ellos qué tienen para decir al respecto? ¿Es cierto lo que dice Gastón Otero? ¿Qué hicieron a partir de su comunicación? ¿No es cierto y el ex secretario mintió una vez más? ¿Qué acciones van a tomar a partir de esta entrevista? ¿Los concejales se darán por enterados a partir de esta comunicación pública?
Bienvenidas sean las palabras de Otero porque echan luz en medio del oscurantismo en el que se desenvuelve el Ejecutivo local, pero no hay que olvidar que con su silencio y complicidad de estos meses se puso en jaque la seguridad de los vecinos cuando su labor era garantizárselas, ¿Por qué calló? ¿Por qué habla ahora? Curiosamente quienes lo entrevistaban no se lo preguntaron.
La actitud de Otero puede que desencadene actitudes similares de otros funcionarios, ejecutivos y deliberativos, de manera tal de trasparentar la real situación en que vivimos.
Sirva esta realidad para los concejales, que bailan la música que les ponen. Su tarea es otra señores, fueron elegidos para cumplir con la Constitución y las leyes. No miren para otro lado.
Desde enero se vivía una realidad que, quizás por falta de documentación, no denunciaron públicamente. Ahora está la palabra de quien se desempeñó hasta la semana pasada a cargo del área de seguridad de Zárate. El ahora ciudadano Gastón Otero puede ser citado por los concejales para tomar debida nota y de primera mano sus denuncias.
Esperemos que no vuelva a ocurrir esta inacción cómplice, aunque nos asiste el beneficio de la duda.

2 comentarios
Pingback: Intendente Cáffaro ¿Usted sabe? – Príncipe del manicomio
Pingback: Lo que Cáffaro hace por la seguridad zarateña – Príncipe del manicomio