Finalmente se supo por qué algunos trabajadores de la salud sufrieron el descuento del bono que habían cobrado el mes anterior, según las autoridades municipales se debió a que no están involucrados en el combate de la pandemia de COVID-19. A eso se debe que mantuvieron el beneficio los empleados que prestan servicios en el Hospital Intermedio Dr. René Favaloro, mientras que quienes desarrollan sus actividades en los CAPS sufrieron el descuento.
Inicialmente hay que decir que esta medida marca una diferencia económica entre los diferentes trabajadores que, curiosamente, desarrollan trabajo similar, lo único que cambia es el lugar físico en el que desarrollan su actividad. En cuanto a los riesgos de la tarea realizada se encuentran en igualdad de condiciones, pero cobran menos.
Imaginemos un vecino que, con algunos síntomas de los cuatro básicos que plantea el Protocolo oficial fijado por la Secretaría de Salud municipal se acerca al Hospital Intermedio, lo atienden los trabajadores de la salud destinados allí, y si por cercanía decidió antes pasar por la sala del barrio, y de esta haya sido derivado ‘al Favaloro’, curiosamente habiendo tratado al mismo paciente, solo algunos de quienes lo trataron son vistos como ‘combatientes de trinchera’… ¿cómo se los verá al resto?
Pero pensemos en otro caso, en un vecino que sin reconocer tener los síntomas que prevé el protocolo se acerca a la sala del barrio para aplicarse una vacuna, por ejemplo, o a un consultorio, y allí el profesional reconoce que es un sospechoso de estar infectado de COVID-19, debe proceder de acuerdo al protocolo enviado por la Secretaria de Salud Rosana Núñez.
Es decir, la propia Secretaría de Salud reconoce que los trabajadores de la salud que trabajan en los CAPS tienen la posibilidad de trabajar con sospechosos de COVID-19, pero a la hora de reconocerlo económicamente dicen que no se les paga porque no trabajan con sospechosos de COVID-19, curioso… e incoherente.
Aunque no es la única curiosidad, tiempo atras hablábamos del comunicado que hiciera el Círculo Médico de Zárate en ocasión de la reunión que tuvieron con el Intendente en donde se acordó, según dijera el colegio profesional, ‘El Hospital Intermedio René Favaloro será un centro de atención y derivación de los pacientes’… pero el Protocolo estipula que se activa ‘ante la presencia de síntomas incluidos en algunos de los 4 criterios de la definición de casa’ (sic), ante lo que ‘se debe dar aviso a la Secretaría de Salud y activar el Protocolo a partir a través de su derivación al Hospital Zonal de Agudos Virgen del Carmen.
Cuando se instaló el triage en el hospital Intermedio la Secretaria de Salud afirmó que ‘El triage sanitario funciona para la clasificación del paciente, lo que nos permitirá agilizar pasos y saber cómo derivarlos, allí las enfermeras al tomar contacto con la persona, sabrán si está febril, si tiene problemas con las vías superiores o presenta síntomas vinculados con el COVID-19’.
Sin embargo en el protocolo firma otra cosa, ¿cuál es la Secretaria que vale, la que habla o la que firma? Sea cual sea, ¿por qué la otra dice algo diferente? O si no hay diferencia entre ellas y lo escrito es posterior a lo dicho, ¿por qué no sale a decirle a los vecinos que las cosas no son como había dicho que eran?
¿El Triage del Hospital Favaloro funciona como derivador y hay que cambiar el Protocolo? ¿o ya no funciona como derivador? La respuesta la tiene la Secretaria de Salud. La respuesta que sí tenemos y no necesitamos de la palabra oficial es que todos los trabajadores de la salud local están haciendo su trabajo frente a la pandemia y, en consecuencia, todos los trabajadores de la salud deben cobrar el bono correspondiente, trabajen donde trabajen.
No pasa nada nada Secretaria, ya lo dijo René, ‘Se equivocaron un par de novatos en la escena, pero se disculparon no hay ningún problema’.

1 comentario
Pingback: Chacarereando – Príncipe del manicomio