Dicen los que saben que el castellano es uno de los idiomas más difíciles de aprender para quienes no es su lengua materna, dada la cantidad de sinónimos y polisémicas con los que cuenta, es decir, que varias palabras significan lo mismo o que una misma palabra signifique varias cosas, por eso muchas veces quienes no conocen el sentido en el que se utilizan las palabras pueden equivocar el sentido del mensaje.
Incluso se puede dar el caso de palabras que, por cambiar solo una letra, cambian diametralmente el sentido de lo que se quiere decir. Por ejemplo las palabras cuenta y cuento, no es lo mismo, claro está, aunque haya quienes pretendan contarnos cuentos en lugar de hacer cuentas, pero está claro que las cuentas no son un cuento, aun cuando en ambos casos lo haga un contador.
Las estadísticas de salud de Zárate son un caso en el que no queda claro si se trata de cuentos o de cuentas, es decir, no sabemos si el contador Julián García, quien de acuerdo a la red social que se consulte (ya que no hay organigrama municipal disponible para saber qué ciudadano ocupa qué lugar de la estructura municipal) se presenta como Subsecretario de Planificación Estratégica de la Salud o como Director de Administración y Estadísticas de la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Zárate, nos exhibe los números de la realidad de la salud en el Distrito o nos cuenta un cuento sobre las atenciones de salud del Municipio.
La primera razón para no tener en claro esto tiene que ver con que el Municipio no posee o no exhibe estadísticas sobre salud municipal propias, por lo que para conocer la realidad de la salud en Zárate es preciso recurrir a las estadísticas provinciales, que se nutren de lo que cada Secretaría de Salud municipal informa a las autoridades de la Región Sanitaria correspondiente y éstas al Ministerio de Salud Provincial.
Como siempre, y a fin de entender procesos que generan estar donde estamos, privilegiamos el ver la ‘película’ en lugar de observar la ‘foto’.
Si uno ve la información provista por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires observa, en términos generales, como la participación del Distrito en el total de atenciones que se dan en el seno de la Región Sanitaria V, que integran los Municipios de Campana, Escobar, Exaltación de la Cruz, General San Martín, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Tigre, Vicente López y Zárate, disminuye de manera sostenida, pasando del 3,87% del total de las atenciones en 2011 al 1,95% en 2018. Prácticamente se redujo a la mitad.
Esta caída también se observa en términos absolutos, puesto que las 485.840 prestaciones que hubo en 2018, fueron 19,4% menores que las de 2011, que fueron 595.315.
Es decir, en Zárate hay cada vez menos prestaciones médicas y paramédicas, y a su vez cada vez tiene menos incidencia en la región, puesto que mientras las prestaciones, entre 2011 y 2018, crecieron 162% en el conglomerado de los 13 municipios que integran la Región V, en Zárate se redujeron casi un 50%.
Evidentemente la salud local no está lo bien que pretenden mostrarnos las autoridades, puesto que los zarateños se siguen atendiendo pero ya no lo hacen en el Distrito. Un claro ejemplo de ello es el relevamiento que se hace, aun con enormes falencias que pese a las advertencias que hicimos en varias notas, el Municipio no tiene intenciones de corregir. Por ejemplo y respecto de los casos sospechosos de coronavirus de ciudadanos zarateños, se acumulan los casos de zarateños que, creyendo ser portadores del virus, se atienden en nosocomios fuera del Distrito, incluidos funcionarios públicos locales.
Así fue la evolución de la cantidad de prestaciones generales en la Región V y Zárate desde 2011 a 2018 en términos porcentuales, tomando el valor de entonces como la base sobre la que compararse.
Claramente la situación de la salud en Zárate genera dudas, al menos da para preguntarse ¿Por qué cada vez hay menos prestaciones? ¿Por qué cada vez menos zarateños se atienden en Zárate?
A diferencia de esta realidad, al analizar hacia el interior de las prestaciones municipales se ve que Zárate tiene un comportamiento similar al del resto de la Región, donde se observa una fuerte municipalización de las prestaciones. En el caso regional la participación de las entidades provinciales, que en términos generales se han mantenido constantes, en la Provincia pasó del 12% al 6%, es decir, se redujo a la mitad.
Mientras que en Zárate esta conducta fue más pronunciada, puesto que mientras en 2011 el 30% de las prestaciones se hacían en el ámbito provincial, en 2018 el mismo índice alcanzó apenas el 12%, no se debió fundamentalmente por la apertura de nuevos centros de atención en el ámbito local, sí tuvo que ver el traspaso de la provincia a la esfera municipal de la UPA14 de Zárate.
Veamos entonces sobre qué se basa la municipalización de la salud zarateña. La primera aproximación nos hace creer que esto puede deberse a la apertura del Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro, pero no es así, ya que el mayor salto no está dado por la puesta en marcha de este nosocomio, cuyos primeros indicadores nutren el año 2016, sino por otro factor.
Es real y obvio que la cantidad de prestaciones que brinda el Hospital Intermedio se va incrementando año a año, pero eso es en desmedro de las diversas salas barriales que ven como, sistemáticamente, van teniendo año a año menos prestaciones, con la excepción de Lima.
Esta es la evolución, entre 2011 y 2018, de la participación de las prestaciones de cada entidad dentro del Partido de Zárate.
Como se ve, todas las salas de atención de salud primaria, menos dos, van perdiendo prestaciones, fundamentalmente en los últimos dos años. Los dos casos que van contra la mayoría de descensos son el Hospital Intermedio Dr. René Favaloro y la Unidad Sanitaria de Lima, devenida hoy en Hospital Intermedio.
El caso zarateño es más fácil de entender, puesto que el Hospital Intermedio comienza a absorber prestaciones que hasta entonces se prestaban en las diferentes salas, algo previsible dada la aparatología y complejidad del nosocomio como así también que está abierto las 24 horas, a diferencia de las salas barriales. Algo parecido podría pensarse del caso limeño, la cuestión es que no tiene ninguna sala de la cual nutrirse porque es la única unidad municipal de salud que presta servicio en dicha localidad.
En 2011 la Unidad Sanitaria de Lima brindaba el 18% de las prestaciones del Distrito, y era el centro que más porcentual tenía, seguido de San Martín de Porres y COVEPAM. En 2018, era la segunda, detrás del Hospital Intermedio Favaloro, con el 25% de las prestaciones. ¿Cómo fue que creció tanto? ¿Por la creación del Hospital Intermedio de Lima? Aparentemente no sería ésta la cuestión central ya que su inauguración fue a finales de 2018. Quizás, la falta de información hace que uno desconozca cuáles son esas prestaciones que hacen que, en menos de un año, el nosocomio gane 4 pp de las prestaciones del Distrito y que hoy un cuarto de las prestaciones del Municipio se brinden en Lima. Un número por demás llamativo. ¿Serán correctos los datos que se proporcionaron?
También es llamativo que la Secretaría de Salud no brinde estadísticas oficiales, y que cuando pretende hacerlo mienta.
Ya hemos expuesto como mintió en ocasión de la Campaña de Vacunación contra el Sarampión y la Rubéola, por lo que no sería una novedad si en esto también miente. No lo sabemos. No lo conocemos. Nos guiamos por lo que dice la provincia.
Julián García, que sabemos que es contador pero no sabemos si por los cuentos o las cuentas, aunque como se autoproclama como Director de Administración y Estadísticas de la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Zárate debiera ser un sargento garante de la información hacia los ciudadanos, debiera ser el Sargento García zarateño… pero dado su comportamiento servil y callado, más bien se parece a Bernardo.
Y puesto a explicar, bien podría explicar por qué, siendo empleado municipal, no tiene presentado hasta julio del año pasado aportes de obra social ni de seguridad social… ni siquiera una contribución patronal de la obra social. No se entiende, ¿era empleado municipal y el Municipio de Zárate no le hacía aportes o aunque se presentaba como empleado municipal no lo era?
O quizás también pueda explicar su práctica de invitar a sus subalternos a hacer la claque de su jefa y del jefe de su jefa, que más que invitación es adoctrinamiento, porque el margen para incumplirlo es nulo. Evidentemente el contador sabe más de cuentos que de cuentas, porque o no hay estadísticas o, si las hay, no se publican.
Aunque sus propios chats son una respuesta más que clara a nuestra consulta.
A toda hora, el Sargento está siempre listo de manera servil, quizás pueda ayudarnos con las cosas que no quedan claras de este informe.
En la ciudad de la Z ya tenemos varios personajes de historieta, solo falta que aparezca el enmascarado… aunque haya quien pretenda serlo con apenas un tapabocas.









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