Como dijera el filósofo peronista que trabaja de Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Axel Kicillof, recuperando una frase de su líder Cristina Fernández, ‘Si tiene cuatro patas, tiene cola y ladra ¡es perro!’, con lo cual con los antecedentes que se venían observando estaba claro que el devenir de los acontecimientos sería el que finalmente fue.
El pasado 6 de julio un grupo de docentes de instituciones limeñas elevaron una nota a las autoridades locales en la que, entre otras cosas, exponían ‘las necesidades y el estado de vulnerabilidad en el que los niños y jóvenes, en particular, se encuentran frente a la falta de atención del sistema de salud local’. Nosotros días después, al comentar esta presentación, contamos que ‘hoy Lima se enfrenta a un grave problema de atención de salud de sus vecinos.
Aunque hablen de Hospital Intermedio de Lima, apenas hay una sala de salud con cada vez menos prestaciones.
Aunque hablen de cobertura de salud, Lima hace más de un año y medio que no cuenta con la ambulancia que le entregara el presidente Néstor Kirchner’.
Días después fue el Concejo Deliberante el que se hizo eco de la presentación de las docentes y el 21 de julio en el Orden del Día de la 10ma. Sesión Pública Ordinaria, porque el Concejo Deliberante puede reunirse extraordinariamente para violar la ley y garantizar la covacha a la usurpadora de Tania Caputo pero no para resolver los problemas de los vecinos. Y hasta el momento el Concejo Deliberante no tomó acción alguna emprendida sobre el tema.
De hecho deberían haber actuado aunque sea por vergüenza, porque ya el título del Expediente es tristísimo, en el que se expresa que los vecinos ponen ‘en conocimiento del H.C.D. falta de atención en sistema de salud en Lima’. ¿En serio se enteraron por los vecinos? ¿Ningún concejal estaba al tanto? A partir de esto ¿Qué se hizo desde aquella reunión en Lima a hoy? NADA.
Pero el Presidente del Concejo Deliberante Leandro Matilla está orgulloso del funcionamiento del Concejo Deliberante porque de vez en cuando se reúne alguna Comisión, y decimos de vez en cuando porque no siempre tienen quórum y hay algunas que se han reunido muy poco, casi nunca. A propósito Matilla, ¿Cuántas reuniones de Comisión hubo en los últimos 15 días? ¿O varios concejales aprovecharon el receso invernal de clases para tomarse unos días de descanso (guiño guiño)?
Además esta semana, en un zafarrancho general, se publicaron los datos estadísticos de prestaciones médicas de Zárate en 2021, y se observa un repunte de atenciones en la Unidad Sanitaria de Lima (aunque a Cáffaro le guste llamarlo Hospital Intermedio no es un Hospital Intermedio) aunque sin alcanzar los datos estratosféricos que se presentaban cuando estaban al frente del área Rosana Núñez y Julián García.
También por estos días se conoció la nueva escala salarial de los empleados municipales tras las migajas que el Municipio acordó con los gremios. No se entiende aún la sumisión sindical a los dictados del Ejecutivo, que somete a los empleados municipales a tener haberes básicos por debajo de la línea de pobreza.
Y por si fuera poco el ex responsable de la Unidad Sanitaria Javier Vulich denunció la falta de médico de guardia en la Unidad Sanitaria, Vulich que ahora que es ex funcionario recuperó el habla, ya que cuando tenía que hablar callaba de manera disciplinada.
Como dijera la filósofa platense Cristina Fernández en la inauguración de Tecnópolis en 2016, y de quien el gobernador tomó la frase, ‘Sí tiene cuatro patas, mueve la cola y ladra y, sí, es perro’.
Y el perro tomó forma de carta.
Y el viernes pasado los médicos limeños presentaron una nota informando que ‘nuestro petitorio de mejora de honorarios por guardia de 24 hs. no fue satisfactorio y que el aumento de un 10 por ciento (determinado por representantes de la Municipalidad de Zárate), no cubre nuestros gastos por inflación ascendente, por lo tanto en consenso de la mayoría de los médicos de guardia, se decidió no asistir a las guardias médicas a partir del lunes 01/08/2022’.
Es decir Lima hoy no tiene médico de guardia.
No sirven de nada los fastuosos sueldos de los funcionarios si los que resuelven realmente los problemas de los vecinos no son bien pagos.
No sirve de nada organizar shows (electoral y musical) en Lima si los limeños no tienen resueltas sus necesidades básicas.
No sirve de nada grabar videos en Tik Tok (y borrarlos) con danzas sensuales si se es cómplice del estancamiento y la decadencia.
Porque aunque pretendan presentarlo como otro espécimen, el perro no deja de ser perro.
Y no se trata de amputarle una pata, hacer que deje de mover la cola ni que deje de ladrar, ni siquiera cambiarle el collar, lo importante es dejar de ser perro, y para ello es imprescindible que el Estado haga lo que tiene que hacer, y esto es, que invierta los dineros públicos donde se tiene que invertir.
Ah! Y que los vecinos hagan su parte, no sirve quejarse por estar en la mierda y seguir votando gente con diarrea… o que lo disimula para las elecciones para seguir cagándolos después.



