Para los chinos taoístas, y para muchos otros que sin entenderlo en términos filosóficos analizan la realidad desde una perspectiva similar, ‘el Yin y el Yang representa la creencia de que todo en el universo está formado por dos fuerzas que son opuestas pero a la vez complementarias’.
Y desde esta perspectiva podemos analizar los primeros días de aplicación del aislamiento social preventivo y obligatorio que decretó el Gobierno nacional a partir de las 00 horas del 20 de marzo de 2020. Y utilizaremos esta lógica porque esta medida expuso lo mejor y lo peor de nuestra sociedad.
El anuncio se realizó en horas de la noche del día anterior, pero era una verdad a voces que se aplicaría, lo único que estaba en duda era el momento preciso de su inicio.
Frente a esta realidad, la respuesta ciudadana fue dispar.
Por un lado el pésimo ejemplo dado por algunos referentes sociales, y los más explícitos fueron los casos de Cristina Fernández y de Marcelo Tinelli. La vicepresidente, días antes de los anuncios presidenciales y cuando el avance del coronavirus en Argentina era innegable decidió irse del país a visitar a su hija, que lleva un año internada en Cuba, sin asumir su responsabilidad como gobernante. Sin dudas tendrá múltiples justificaciones, pero en realidad son excusas, puesto que el lugar de un líder político, o de quien cree serlo, es estar a la par de quienes pretende liderar. El caso de Marcelo Tinelli es más curioso, puesto que ante la novedad del aislamiento decidió volar al sur a una casa de su propiedad puesto que, en su opinión, era un mejor sitio donde cumplir lo dictado por el gobierno. Una actitud irresponsable y reprochable que fue copiada por muchísima gente que entendió que esta cuarentena era un período de vacaciones y decidió ir a lugares turísticos o a sus casas en barrios privados. Hay quienes no pueden cumplir con la cuarentena de manera estricta, ya sea por sus actividades profesionales o por su realidad cotidiana que se lo impide, en términos económicos, poder realizar un aprovisionamiento de alimentos para afrontar la realidad, pero que quienes incumplen las normas sean quienes no padecen esta realidad, es inadmisible.
Genera bronca e impotencia que mientras la enorme mayoría de la sociedad hace lo que hay que hacer haya quienes, despreocupada e irresponsablemente, violan el aislamiento obligatorio. Escucharlos decir ‘a mí nadie me dice lo que tengo que hacer’ o ‘yo hago lo que quiero’. No, porque no se están poniendo en riesgo ustedes, están poniendo en riesgo a toda la sociedad, y cuando se contagien y la pasen mal, van a correr a pedirle a quienes hoy dicen que no son quienes para exigirles algo, que por favor hagan algo por su salud.
Pero ya decía Serrat, que ‘todo infortunio esconde alguna ventaja’.
Como en el yin y el yang esta pandemia también sacó lo mejor de la enorme mayoría de la sociedad que solidariamente cumple el aislamiento sin necesidad que se lo exijan, que estuvo dispuesto a ayudar a sus adultos mayores, que son la parte de la sociedad más vulnerable, para que puedan cumplir con el aislamiento de la manera más estricta, y fundamentalmente el acompañamiento de quienes deben seguir con su vida de manera ‘normal’ pese al aislamiento.
Profesionales de la salud, policía, bomberos, miembros de las cadenas de fabricación, distribución y venta de medicamentos y alimentos, recolectores de residuos, fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, transportistas y conductores de transporte público, entre otros. Son muchos quienes se ponen en riesgo para que nosotros no corramos riesgo, quienes nos cuidan y lo único que nos piden es que hagamos nuestra parte, que nos cuidemos, que no salgamos de casa.
Nos enfrentamos a una situación desconocida, y debemos dejar en manos de quienes más saben la responsabilidad de trazar los pasos a seguir. La realidad argentina, aún compleja, y que en un principio parecía ser menos mala que la de la mayoría de sus vecinos que tienen más infectados y más muertos, comienza a seguir la misma lógica que en otros sitios. Poco a poco las infecciones se aceleran y ayer se anunciaron más del doble de nuevos casos de infectados que antes de ayer, 67 contra 30.
De esto saldremos, y lo haremos juntos. Sé responsable. Seamos responsables. Cuidate, cuidame, cuidémonos.
#QuedateEnCasa

