El Instituto Cervantes dice que la frase del título, éramos pocos y parió la abuela, se utiliza para ‘cuando hay demasiadas personas en un lugar y llegan más. En un sentido más amplio, se aplica cuando hay exceso de algo malo y todavía aumenta en perjuicio de uno.’ Y bien la podríamos utilizar cuando se suma un problema a los múltiples problemas que enfrenta una persona.
En este caso lo podemos aplicar al intendente Osvaldo Cáffaro y el Municipio de Zárate, quien la semana pasada, más precisamente el 11 de febrero, recibió un nuevo revés en la Justicia… y nuevamente no hay difusión sobre esta noticia.
Ese día la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo con asiento en San Nicolás sentenció en contra de la Municipalidad de Zárate en la causa “BONANSEA MARIA CRISTINA Y OTRO/A C/ MUNICIPALIDAD DE ZARATE S/ PRETENSION ANULATORIA”, entre otras cosas porque según el Dr. Marcelo José Schreginger ‘de la lectura de la impugnación deducida, se observa que la demandada se limita a replantear ante esta Cámara alegaciones ya sostenidas en la anterior instancia, sin constituir su escrito una réplica concreta y razonada de las consideraciones del fallo apelado.’, y agrega que ‘los escasos argumentos que esgrime, además de resultar insuficientes en punto a la motivación del fallo, resultan incorrectos a la luz del ordenamiento jurídico aplicable’, o sea que sin entrar a discutir el fondo de la cuestión, la Justicia ya avanzaba en explicar que el Municipio había hecho mal su presentación.
Y de manera contundente, en el último de los apartados de su voto el Juez Schreginger sostiene el ‘rechazo del recurso de apelación intentado, imponiendo las costas de esta instancia a la demandada vencida’. Es decir, no solo no da lugar al reclamo del Municipio sino que, además, debe pagar el costo del proceso judicial.
Se suma a los argumentos el Juez Cebey, y en consecuencia la Cámara de Apelación resuelve ‘rechazar el recurso de apelación interpuesto por la demandada por carecer de crítica concreta y razonada; y, en consecuencia, confirmar el decisorio de grado en cuanto ha sido materia de agravios’.
¿Qué quieren decir los jueces? Que rechazan el reclamo de la Municipalidad respecto al fallo de la jueza que había sentenciado que el gobierno municipal se había apropiado indebidamente de terrenos en la zona de la Costanera que son propiedad de los herederos de María Gilda Noya de Gaya.
Un nuevo fallo en contra del accionar oficial, aunque una y otra vez nos quieran contar que la Justicia desligó al intendente Cáffaro de las irregularidades, que se suma a la elevación a juicio en la Justicia Federal en Tribunal Oral N°5 de San Martín y que viene a ratificar lo que ya se había resuelto en primera instancia, la NULIDAD ABSOLUTA de la apropiación indebida del terreno en la Costanera, de igual manera que en la causa “Tomei c/ Municipalidad de Zárate” (que actualmente está en la Corte Suprema provincial), sin olvidar que existen otras tres causas de similares características que están próximas a sentencias.
Tras estos fallos, los damnificados están en condiciones de demandar al Municipio por daños y perjuicios, con los gravosos perjuicios económicos que esto podría acarrear para los vecinos zarateños… y lo gratuito pasa a ser muy caro.
El Municipio hizo mal las cosas y así se lo hace saber la Justicia, no hay fundamentos que lo justifiquen, las cosas se deben hacer y hay que hacerlo bien. No da todo igual, y la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo con asiento en San Nicolás sentenció en consecuencia.
Quien quiera leer, que lea…
Publicado en El Debate, Zárate.
http://www.eldebate.com.ar/eramos-pocos-y-pario-la-abuela/







































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