¿Recuerdan cuando Matzkin prometía escuchar a todos? Bueno, aparentemente lo que escuchó no le gustó. Así que ahora censura a todos.
Buscando: Honorable Concejo Deliberante
Este incumplimiento de la Ordenanza 5054 es apenas un episodio más en la larga saga de la opacidad administrativa. No es el primero, lamentablemente no será el último.
‘La implementación del Plan Verano 2026 tiene como eje rector la incorporación de nueva infraestructuras de captación, el fortalecimiento de los sistemas de auditoría y control, y la planificación técnica de mediano y largo plazo para lograr un esquema sostenible y moderno de prestación del servicio de agua potable y saneamiento.’
¡Qué calidad retórica! Qué manera de decir zonceras.
Privilegios para los poderosos, moralina para los vecinos. Marketing, fotos, conferencias, placas de ‘seguimos trabajando’ y un municipio cada vez más pobre en recursos y más rico en relatos.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguiremos pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
La democracia no puede funcionar en la oscuridad. Y Matzkin no puede seguir siendo el intendente invisible. O da la cara, o que se vaya a su casa. Pero ésto, este circo de sombras, esta pantomima de gobierno… ésto no puede seguir.
¿Alguien en el poder municipal está dispuesto a abrir la caja negra? Spoiler alert: no. Porque cuando te acostumbrás a la opacidad, la luz te quema. Y en Zárate, parece que hay muchos que prefieren las sombras.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
The show must not go on. Pero lamentablemente, en este Distrito donde el gobierno vive en su propio mundo y el Concejo Deliberante hace de comparsa muda, el espectáculo continuará. Hasta que los vecinos digan basta. Hasta que la realidad termine por imponerse sobre la fantasía municipal.
Hasta entonces, seguirá sonando la música del Titanic.
La próxima vez que un funcionario o concejal te hable de ‘transparencia’, ‘honestidad’ o ‘compromiso con la gente’, recordá esta nota. Y después reíte. O llorá. O las dos cosas.