WikiLeaks, Panama Papers, Cáffaro Papers… y ahora los Graciarena Files. Otro capítulo en la larga historia de filtraciones que incomodan a quienes prefieren gobernar en las sombras.
Buscando: Honorable Concejo Deliberante
En Zárate, la salud mental está en manos del nepotismo y la desidia. Los discursos vacíos reemplazan a las políticas públicas.
La democracia no puede funcionar en la oscuridad. Y Matzkin no puede seguir siendo el intendente invisible.
O da la cara, o que se vaya a su casa. Pero esto, este circo de sombras, esta pantomima de gobierno, esto no puede seguir.
La historia debe cambiar, pero el cambio no vendrá de quienes se benefician del status quo. Vendrá de una ciudadanía que despierte y exija lo que por derecho le corresponde: un gobierno transparente, controlado y al servicio del pueblo.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
En Zárate tapan murales de paz con pintura celeste y el Municipio calla. Nada nuevo.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.Cáffaro fue un experto y Matzkin, como buen alumno, heredó un sistema de contrataciones discrecionales y, lejos de modificarlo, lo ha perfeccionado. La diferencia con gestiones anteriores no está en los métodos, sino en la sofisticación legal para justificar lo injustificable.