Estás desorientado y no sabés, que trole hay que tomar para seguir…
Así empieza Desencuentro, ese tango que Cátulo Castillo escribió hace más de medio siglo sobre las desventuras de un tipo al que no le sale una. Sesenta años tiene el tango y no perdió un gramo de actualidad. Porque aplica, milímetro a milímetro, a la gestión municipal zarateña de hoy.
El arte de gobernar sin gobernar 🎭
Lo venimos diciendo desde hace rato, y no nos cansamos de repetirlo: quienes asumieron el gobierno en diciembre de 2023 lo hicieron sin proyecto, sin equipo y sin la menor idea de qué hacer. Las consecuencias están a la vista. Y la vara, que ya estaba cerca del piso, lograron bajarla todavía más. Mérito, hay que reconocerlo.
La gestión es mala. Los vecinos la padecen. Sin embargo, hay un área donde este gobierno se mantiene a flote: la comunicación. Reels de Instagram para tapar baches. Fotos de funcionarios sonrientes para disimular que las calles se inundan. La inoperancia de tapa, como diría cualquiera que mire un poco más allá del feed.
Esto quedó clarísimo en diciembre pasado, cuando inauguraron, después de dos años de gobierno, su obra insignia. La calle Lintridis. El gran logro. El hito histórico. El momento cumbre de una gestión que, si te descuidás, te lo vende como la construcción del Canal de Panamá.
Lo dijimos entonces y lo repetimos ahora:
‘No entienden, o no quieren entender, que arreglar una calle no es un logro épico: es lo mínimo que deberían hacer.’
Y marcamos cuatro realidades que se escondían detrás del circo.
Las cuatro mentiras del show 🤥
‘Mentira N°1: ‘Es con fondos propios’
Moisés Lintridis no hubiera permitido la mentira. Punto. Y este gobierno miente con naturalidad olímpica.
Primero reconocieron que el financiamiento de la obra era del gobierno nacional, producto de la negociación para utilizar fondos que el Gobierno de Osvaldo Cáffaro había adelantado para obras que nunca se realizaron. Hasta ahí, todo transparente pero turbio, ¿no?
Pero con el tiempo, como buen mago de tercera, fueron diluyendo el argumento. Y en los comunicados oficiales, de repente, las intervenciones empezaron a formar parte del ‘plan de mejoras que el municipio viene impulsando con fondos y personal propio’.
¿Fondos propios? Guita ajena, papá. Pero claro, en la realidad paralela que construyen en las redes sociales, ese antro donde cuentan con un ejército de trolls y obsecuentes que reproducen el discurso oficial como loros amaestrados, como foquitas aplaudidoras, la mentira repetida se vuelve verdad. O eso creen.
Mentira N°2: La transparencia fantasma
Moisés Lintridis no hubiera permitido el manejo turbio de fondos. Él venía del movimiento obrero, donde las cuentas se rendían ante los compañeros, no ante el espejo.
Pero este gobierno municipal no realizó ninguna licitación pública específica para esta obra. Nada. Cero. Y sin embargo, es su obra insignia. O quizás, justamente por eso lo es.
¿Cuánto salió la obra? Misterio. ¿Quiénes fueron las empresas contratistas involucradas? Las mismas de siempre, seguro. Pero bueno, ¿para qué transparencia cuando tenés Photoshop y buenos ángulos de cámara?
Mentira N°3: El homenaje como autobombo
Moisés Lintridis no hubiera permitido la utilización política de un acto de gobierno, y mucho menos el ensalzamiento personal de las acciones de un gobernante.
De hecho, muchos de quienes lean estas líneas probablemente no tenían idea de quién era don Moisés. Y la Gestión Matzkin, pudiendo aprovechar la ocasión para volver a los valores de Lintridis y acercar la cultura y la historia de Zárate a los zarateños, prefirió la autorreferencia y el autobombo.
Porque claro, ¿para qué educar cuando podés hacer propaganda? ¿Para qué honrar la memoria cuando podés inflar tu ego?
Mentira N°4: Circo para la tribuna
Moisés Lintridis no hubiera permitido que un gobierno democrático haga campaña a partir de la necesidad de los más humildes y que se arme un circo con la mejora en la calidad de vida de los vecinos.
Sin embargo, ayer, con mucha asistencia de funcionarios y escasa de vecinos (dato no menor), el gobierno local montó tremendo show para la tribuna. Todo pensado para poder difundirlo en las redes como un ejemplo de gestión.
La puesta en escena como eje de gestión. Esa es la jugada. Porque en Zárate, la realidad importa menos que el relato. Y el relato se construye en ese universo paralelo de las redes sociales, donde los trolls y obsecuentes oficialistas se encargan de reproducir el discurso oficial y pretender acallar las críticas con el objetivo de generar un ideario diferente al que se vive día a día.’
Cuando la realidad toca el timbre 🚪
Pasó el tiempo. Y el discurso cayó como piano desde un quinto piso.
El 31 de marzo pasado, Nora Palavecino, vecina zarateña y autoridad del Partido Justicialista local, envió una nota a las autoridades municipales denunciando una serie de irregularidades detectadas en la obra. Fisuras en el hormigón, desconocimiento de quién estaba ejecutando los trabajos… en línea con lo que nosotros habíamos señalado tres meses antes.
La respuesta oficial del Ejecutivo llegó ‘apenas’ tres semanas después. Puntual como siempre. La del Deliberativo, la ignoramos, porque si bien Palavecino envió su nota a ambos departamentos del gobierno local, la opacidad con la que proceden los representantes del pueblo impide darle cualquier tipo de trazabilidad al reclamo ciudadano. Que alguien les explique qué es la rendición de cuentas.
Pero volvamos a la respuesta del Ejecutivo, que vale la pena leer con calma.
Todo es cuento, todo es vil… 🐍
Lo que Mariana Arce, subsecretaria del área, afirma no es original. Pero es novedoso, y en cierto punto hasta valiente, en el peor sentido, que abiertamente asuman que le mintieron a los vecinos.
Sostiene la funcionaria que ‘la obra mencionada fue ejecutada con financiamiento de origen nacional, siendo su construcción realizada mediante contratación a cargo de la Nación’. En menos de una oración, echa por tierra todo el discurso oficial que sus propios superiores construyeron a lo largo de meses. Maquiavelismo puro: el bien por mano propia, el mal por mano ajena. Mientras todo era fiesta y fotos, las autoridades municipales se subían al escenario; cuando se da vuelta la taba, mandan una notita burocrática y desaparecen.
Curiosamente, la funcionaria agrega que la obra se encuentra dentro del período de garantía y que ‘en este marco, se ha tomado vista del Acta de Recepción Provisoria, en el cual se detallan los defectos constructivos señalados’. Los mismos defectos que, claro está, las autoridades ocultaron a los vecinos durante meses de festejo mediático.
Pero lo mejor, o lo peor, según cómo se mire, estaba por venir.
Se rieron de tu abrazo y ahí nomás te hundieron con rencor todo el arpón 🔱
En el último párrafo de su nota, Arce señala que ‘se hace saber que este Municipio no dispone de mayor información, en virtud de no haber intervenido en la ejecución ni en la contratación de la obra señalada’.
Leé eso de nuevo. Despacio.
El municipio no intervino en la ejecución ni en la contratación. O sea: ni siquiera la obra de la calle Lintridis hicieron. Simplemente se subieron a una obra ajena y pretendieron apropiársela. Mejicanearla, en la jerga popular. Hacerse los dueños del asado que pagó otro.
En definitiva el municipio reconoce que, como la obra es pagada y administrada por Nación a ellos no les interesa saber quién está haciendo obras en el Partido de Zárate ni como las hace. Y lo reconocen por escrito. Los propios funcionarios municipales. Ni siquiera los de adentro ‘bancan’ la mentira oficial.
¿Qué dirán ahora quienes montaron el show en diciembre pasado? Quiénes aplaudieron, postearon, compartieron y pusieron corazoncitos en Instagram. Silencio, seguramente. Que es la respuesta habitual cuando la realidad hace un ruido demasiado fuerte.
La religión del relato 📲
La verdad es que esto no es nuevo. Es un patrón. Construir una realidad paralela en las redes, instalarla como verdad, y rezar para que nadie levante la alfombra. El problema, su problema, es que debajo de la alfombra zarateña hay cada vez más suciedad acumulada y a medida que pasa el tiempo es más difícil de ocultar.
Es más fácil hacer de la mentira un hábito y de la puesta en escena una religión. Es más cómodo privilegiar la realidad paralela que construyen en las redes, con su ejército de trolls aplaudiendo cada movida, que enfrentar la realidad real: esa donde las calles se inundan, los fondos desaparecen, y la política se volvió un negocio más.
Poco a poco, sin que sepan evitarlo, la mentira sigue quedando al descubierto. Y cada vez que intenten taparla, alguien va a estar acá para señalarla.
Por eso en tu total fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
