En general uno hace las cosas por convencimiento, por temor al ‘garrote’ o por la ‘zanahoria’ del premio, y cuando nada de eso existe, directamente no se emprende acción alguna. Algo de eso parece que ocurre con la concejal Tania Caputo y los responsables de las áreas de Recursos Humanos y de Género del Municipio, que pese a las situaciones que se viven en el Municipio eligen guardar un silencio que los compromete puesto que son cómplices por omisión de lo que ocurre.
Tiempo atrás, en octubre de 2021, ‘el Secretario General de Asociación de Trabajadores del Estado Seccional Zárate denunció que hay denuncias de acoso laboral y violencia de género en contra del Director del SEMU Pablo Terrens, y los trabajadores señalan que también las hay contra el Director Médico del Hospital Intermedio Municipal Cristian Fusco, y el ex Subsecretario de Planificación Estratégica de la Salud Julián García. Las autoridades de Salud, el Intendente y la oposición, TODOS callados’.
Sin embargo estas no son las únicas realidades que denuncian, en un prudente off the record para no ser sancionados, los empleados municipales.
Son numerosos los casos que mencionan que no se aguantan las condiciones laborales ni el accionar de los funcionarios que fungen como jefes, que no se limita al ámbito laboral e incluye el control de, por ejemplo, lo que se publica en las redes sociales en sus perfiles personales o el exigir que se siga y se acompañe con likes ciertas publicaciones. Pero ya no aceptan mansamente la ‘obligación’ de ser parte del show para que el Intendente tenga la claque garantizada y la pileta llena para que las focas aplaudan. Poco a poco se resquebraja el monolítico proceder municipal y comienzan a saberse cosas que ocurren dentro del gobierno municipal, aunque este siga recurriendo a las amenazas s útiles y veladas, sobre las consecuencias de no seguir sus órdenes.
Según se pudo saber, la última denuncia es contra el Director General de Cultura Juan Ignacio Álvarez, que curiosamente no figura entre los empleados municipales, tanto por acoso laboral como por violencia de género, pero pese a que Caputo enarbolara el protocolo de acción para estos casos, en esta oportunidad calló sumisamente. Silencio acompañado por Antonella Bettili, quien sigue el mismo modus operandi ante cada denuncia que involucra a funcionarios locales, práctica que se emplea para desalentar las denuncias que cada vez son más complejas y frecuentes.
¿Por qué no se hacen públicas las denuncias contra Álvarez? ¿Por qué el Intendente Municipal no echa a Álvarez ante las denuncias recibidas?
¿Será porque fue profesor de canto y es íntimo amigo de Lucho Caffaro, hijo del Intendente y Patricia Moyano?
¿Porque protegió a Kevin Georgieff cuando esté y otros jóvenes denunciaron acoso de Walter López, quien renunció a su puesto por este hecho… y tiempo después se volvió a subir a la calesita y volvió a ser nombrado?
¿Porque es una persona de confianza de Osvaldo Caffaro? De hecho Álvarez fue uno de los egresaditos que participó del millonario viaje a Bahía Blanca del que nadie aún dio (ni pidió) explicaciones.
¿Porque ese es su forma de actuar siempre? Baste recordar como mantuvieron en diversos puestos a Marcelo Heiz, quien fue llevado a la Justicia por una denuncia de acoso sexual.
Curiosamente la Dirección de Recursos Humanos guarda un (im)prudente silencio. ¿Tendrá que ver que el hermano del denunciado es uno de los Directores del área?
Resulta más que sorprendente la nula sororidad de quienes enarbolan esta bandera a los cuatro vientos. Pareciera que hay acosos repudiables y acosos ocultables.
¿Dónde está Tania Caputo? ¿Dónde está Laura Breglia? ¿Dónde está Cristina Anfolisi?
Decía Carlitos Balá que ‘el movimiento se demuestra andando’, nosotros agregamos que la defensa de las víctimas de acoso se demuestra protegiéndolas.
¿Qué están esperando para hacerlo? ¿Poder salir en la prensa adicta para mostrarse ejecutivos?
No se preparen para salir en las fotos, hagan lo imprescindible para que no haya fotos sobre la temática.
En la Municipalidad de Zárate no se puede trabajar si no se calla todo porque los funcionarios de turno imponen sus propias reglas.
Aunque muchos lo callen, todos trabajan mal en el Municipio. Por el ambiente laboral, por el acoso laboral, por la violencia de género, por la violencia verbal, y quienes deben proteger a las víctimas se pasean del brazo de los victimarios.
¿Hasta cuándo?

4 comentarios
Pingback: Los títeres peronistas – Príncipe del manicomio
Pingback: Caputo, mejor que decir es hacer – Príncipe del manicomio
Pingback: Tiene la palabra Concejal Tania Caputo – Príncipe del manicomio
Pingback: Marcelo Heiz irá a juicio por abuso sexual – Príncipe del manicomio