Desde estas mismas líneas muchas veces hemos criticado las políticas llevadas adelante por el Intendente Osvaldo Cáffaro, sin embargo es preciso hacer esto a un lado cuando se trata de cuestiones humanas como las que está atravesando por estos días.
El pasado 2 de diciembre se anunció que Cáffaro había ‘elevado al Honorable Concejo Deliberante un pedido de licencia como intendente […] para dejar el cargo que ejerce actualmente […] porque desarrollará funciones junto al ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación Jorge Ferraresi, donde asumirá la coordinación de programas de hábitat.’
Si bien el pedido de licencia ni su aprobación nunca se hicieron públicos ni están disponibles en el sitio del Concejo Deliberante pese a que, quien está usurpando la Presidencia afirmara que ‘tenemos a tener toda la predisposición para trabajar, para tener la apertura suficiente, tener siempre la puerta abierta a los bloques políticos y también el Concejo para los vecinos, por supuesto’ (sic), entendemos que por cuestiones éticas el pedido de licencia fue formulado sin goce de sueldo, por lo que Osvaldo Cáffaro hace más de un mes y medio que vive de ahorros, ya que no fue nombrado en el gobierno nacional pese a haber sido convocado, según sus propias palabras.
Efectivamente, si uno repasa el Boletín Oficial de los últimos 45 días no encontrará ningún acto normativo que determine la incorporación de Cáffaro a las huestes del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, y confiando en su palabra de un llamado genuino para aportar al proyecto nacional y popular desde otro ámbito, dado que en su opinión le propusieron trabajar en ‘una temática que conozco desde hace mucho tiempo’, solo queda imaginar que fue estafado.
A cualquier persona que lo hacen irse de su trabajo para pasar a una nueva oportunidad y esa oportunidad no se plasma en hechos concretos pese a la insistencia, solo puede ser catalogado como una trampa, un embuste, porque dijo el Intendente que ‘lo evaluamos con mi equipo y esta posibilidad estuvo hace un año atrás, pero no lo creía conveniente en plena pandemia […] por eso no era oportuno [pero] el planteo siguió estando, por eso creo que ahora es el momento de tomar esta decisión’, pese a haberla adoptado no se concretó.
Sin embargo, según se supo de fuentes extraoficiales, esta realidad no tiene muy turbado a quien más cantidad de tiempo estuvo al frente del Ejecutivo local, quien desempleado y todo decidió tomar un descanso en la Patagonia para que el aire cordillerano pueda ordenar sus pensamientos.
Quizás sea una lealtad desmedida al proyecto lo que le haga ocultar la trampa que le tendieron.
Quizás sea la necesidad de ocultar un fracaso lo que le haga callar.
¿Será que alguien está trabando su llegada al gobierno nacional? ¿Habrá quién quiere competir con él desde ahora? ¿O será que tal convocatoria nunca existió?
Sea lo que sea, la realidad es que Osvaldo Cáffaro no es Intendente Municipal de Zárate ni ocupa el puesto de ‘coordinador de planes habitacionales’ en el Ministerio Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, porque asumimos que, si son prolijos, habiendo pasado tanto tiempo no aparecerá ya un nombramiento extemporáneo y retroactivo que busque ordenar lo que está desordenado.
¿Se dará la situación que se viviera en el Ministerio de Desarrollo Productivo con Débora Giorgi quien ‘cansada de diversos “destratos” de carácter burocrático provenientes de la conducción ministerial [renunció porque] a diferencia de otros funcionarios designados por Feletti al llegar a la Secretaría de Comercio Interior, la ex ministra no tuvo todavía nombramiento en el Boletín Oficial’ o no tendrá esa honestidad intelectual?
En cualquier caso lo que le ocurrió a Cáffaro es repudiable, y en esta queremos acompañarlo.
Lo que le hicieron a Osvaldo Cáffaro no se hace.
Ojalá él haga lo que tiene que hacer, aclare la situación y ponga las cosas en su lugar. Al final de cuentas, visto lo que fue el gobierno municipal en el último mes y medio, es mucho más necesario con aciertos y errores en la Intendencia Municipal de Zárate que en el Ministerio Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación.
Con las personas no se juega, con los sueños colectivos tampoco.

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Si, la verdad que su no incorporación al gobierno nacional puede resultar una » injusticia » o un acto repudiable. Será que los movimientos circulares de la actividad política lo llevaron a esto. Solo hay que remitirse a la historia de sus mandatos plagados de decisiones injustas con familiares de víctimas de la delincuencia, la caída institucional del Hospital Regional, el desalojo de la Policía Ambiental en una ciudad plagada de empresas y contaminación, la total indiferencia demostrada por el progreso social, el cierre de la Casa del Adolescente, el Hogar de Ancianos, la Guardería Municipal, etc., etc., etc. y además por sus actitudes camaleonícas de putear publicamente por años al peronismo, despedir Trabajadores del municipio por ser peronistas y despues sentarse sin ningún escrúpulo en un plenario peronista como si fuera su conductor natural, es cierto por obra y decisión de todos los alcahuetes y arlequines que siempre lo rodearon hasta hoy. Como dijo Cristina: » Todo tiene que ver con todo «y si Ferraresi no lo incorporó , seguramente ha decidido no comprase un quilombo más al pedo, como si no los tuviera en cantidad y complejidad. Caffaro es o será victima de su propia historia.
Analizando la no incorporacion a la secretaria de Habitat,queda por entender que fue una jugada mal intencionada de alguien que esta en el gobierno nacional,alineado a Cristina,y que tiene a su esposa militando en nuestra zona
Aca se puede haber intentado desequilibrar psicologicamente al ex Intendente,y restarle protagonismo hasta el 2023.Sere muy mal pensado? O esta ausencia hasta el 2023 lo beneficia aun mas?