El 19 de junio de 2014 el Concejo Deliberante de Zárate aprobó la Ordenanza 4262, una Ordenanza a medida del señor Juan Manuel Ramírez, en representación de la firma Futuro en Construcciones S.R.L., puesto que autorizó el cambio de uso del suelo de una parcela de su propiedad, dando lugar a un gran negocio, puesto que compró una parcela rural y el Concejo Deliberante le otorgó el cambio a una Residencial Baja. ¿Contaba con información privilegiada el señor Ramírez respecto al cambio de utilidad del suelo del terreno que compraba? ¿Contaba con capacidad de lobby para influenciar en la toma de decisiones del gobierno local? ¿O en realidad contaba con la complicidad del gobierno municipal?
¿El terreno era efectivamente de su propiedad? Los damnificados denuncian que no, que ‘Ramírez no era el titular registral del terreno que pidió el cambio de uso, tenía solo un boleto de compraventa’, aunque el Concejo Deliberante en la Ordenanza afirmara que ‘a los fines de acreditar derechos en relación a la misma, acompaña copia de contrato de compra y venta y copia de escritura del vendedor’. ¿Existe la escritura de los terrenos a favor de Juan Manuel Ramírez?
Curiosamente, o no, la sesión se realizó en Lima y estuvo presidida por Aldo Morino, quien hoy busca volver al Concejo Deliberante. ¿Querrá hacerlo para seguir votando Ordenanzas como esa?
El trámite del proyecto fue sin debate y el resultado de la votación, por unanimidad. Tras aprobar sin votar varios de los artículos tal como se ve en el video, el entonces Concejal Da Costa pidió que los ciudadanos tengamos memoria. Le hacemos caso y por ello le preguntamos, a él y a sus colegas como Silvio Zurzolo, Jorge Blanco, Juan Scola, Stella Mendaño, Facundo Ocampo, Leonel Soto, Leonardo Lignazzi, Irene Guehenneuf, Luis Luna, Renato López o Ana Allemann qué piensan sobre lo que votaron siete años atrás y, fundamentalmente, de las consecuencias de sus actos. Nunca escuchamos a los nombrados hablar sobre el tema. ¿Por qué lo ocultarán?
Tras la sesión el propio Ramírez difundió la noticia que contó con el respaldo de muchos ediles locales, por ejemplo el ex concejal Juan Scola manifestaba ‘Me pareció excelente la sección realizada en Lima y mi apoyo y felicitaciones a su emprendimiento!!!!’ (sic), respondiendo al propio Ramírez en el Facebook de Jorge Matilla, quien según la promoción del emprendimiento es quien vende los nuevos terrenos. Sí, señor lector, señora lectora, Zárate tuvo un concejal que no sabía diferenciar entre una sesión y una sección.
Porque la clave fue esa, obtener la aprobación de la Ordenanza, recibiendo un claro apoyo político pese a que en el propio texto se especificara que ‘resulta oportuno dejar sentado que el presente cambio de uso del suelo no implica aprobación de emprendimiento alguno, el que deberá transitar los carriles procedimentales por ante el Departamento Ejecutivo’. Era previsible, era lo políticamente correcto, pero el gesto fue claro hacia Ramírez y muy turbio hacia la población.
Y con él salió a venderse el A. T. Y. F. Li II… pero nunca se entregaron los terrenos.
Los vecinos confiaron y, según denuncian, fueron defraudados.
¿Cuál es el rol del Estado al respecto? ¿Ser el impulsor de los negocios privados o defender a los vecinos?
El compromiso político exhibido hizo que muchos vecinos confiaran, hoy el Municipio se hace el desentendido.
Como en cada ‘mala noticia’ el Gobierno local trata de pasar página y no asume su responsabilidad.
¿Hasta cuándo?


