Mientras en la noche del sábado ardían los grupos de WhatsApp con las novedades políticas del cierre de listas, que si Berni presentaría lista local o la bajaba a cambio de la candidatura de Propato como Diputada Nacional; que si Cáffaro había entregado todo y se quedaba solo con la cabeza de lista para Morino a cambio de algo que nunca llegó; que si CERCA se alejaba presentando una lista renga a la que le faltaba una pata del acuerdo; que si Juntos estaba más separado que nunca y se presentaban cuatro listas para las PASO, dos por el Radicalismo y dos por el PRO, encabezadas las listas ‘oficiales’ por quienes fungieron los dos últimos años como presidentes de los respectivos bloques, Gallea y Matzkin, por lo que los Partidos están muy de acuerdo con su gestión y los premian para que busquen la reelección encabezado una lista, y las restantes listas por vecinos sin ninguna actividad política conocida en el Distrito, Finkel y Ranelucci; que si una zarateña, Mendaño, acompañaría a Randazzo como primera legisladora provincial; que si los liberales tienen interna o no en Zárate a partir del realineamiento de sectores que hubo; que si tal que si cual, la vida real seguía transcurriendo en paralelo al micromundo en el que están convencidos que viven nuestros dirigentes.
Porque mientras todo esto pasaba en el Salón de la Justicia, en Ciudad Gótica transcurría la vida real, la de los ciudadanos de a pie, la de aquellos que sufrimos el accionar de los superhéroes y de quienes creen serlo sin llegarles a los talones.
Porque el sábado en la noche se conocieron los datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación sobre los casos de COVID y nadie habló al respecto, porque todos estaban mirándose el ombligo en cuestiones que, indudablemente, le interesaban más. Porque les interesan más las cuestiones personales que las cuestiones colectivas.
Y los números no fueron para nada alentadores.
En la última semana epidemiológica aumentó el promedio de casos diarios por primera vez en el último mes.
En la última semana epidemiológica aumentó la tasa de positividad por primera vez después de más de un mes.
En la última semana epidemiológica se registró el porcentual de casos niños y jóvenes en edad escolar contagiados de COVID-19 más alto de 2021. En plenas vacaciones de invierno.
En la última semana epidemiológica cayó la cantidad de tiempo que pasan internados quienes fallecen por COVID-19.
En la última semana epidemiológica, pese a todo esto, Zárate pasó a fase 4, el Municipio miente respecto a qué se puede hacer y callan los dirigentes políticos, callan los concejales, callan los legisladores provinciales, callan los medios de comunicación. Porque todos son cómplices de la mentira.
En a última semana gran parte de Zárate siguió sin agua.
En la última semana la inseguridad siguió siendo abrumadora.
Nadie habla de los problemas de los zarateños, los políticos hablan tan solo de sus problemas que no son los de los vecinos. Solo piensan en resolver su situación personal y de la claque que tienen alrededor.
¿De qué hablarán a partir de hoy? ¿De los acuerdos logrados con fórceps? ¿De los personalismos extremos que provocaron esta inflación de ofertas electorales?
Vaya uno a saber de qué hablarán, lo que sí es seguro es que no hablarán de los problemas que nos aquejan diariamente.
