(Crónica de un papelón con forma de globo… y fondo de gestión vacía)
Charly García nació en Caballito, anduvo por Palermo, y nunca puso un pie en Zárate. Pero igual -misterios de la genialidad- parece que nos entendió mejor que muchos de nuestros propios gobernantes. Porque eso de ‘la sal no sala, el azúcar no endulza…’ aplica perfecto a esta ciudad donde las promesas flotan en el aire, pero la realidad te hunde hasta las rodillas.
📺 La gestión del humo… literalmente
Durante toda la semana, el Municipio nos vendió un planazo: vuelo cautivo en globo aerostático. ‘Una experiencia inolvidable’, decían. Con imágenes de ensueño, música épica, y hasta hashtags motivacionales. Una postal digna de una agencia de turismo escandinava.
Pero claro… una cosa es el video y otra muy distinta es la vida real. Cuando llegó el sábado, el globo ni amagó con volar. O mejor dicho, rebotó un par de veces como pelota desinflada y volvió al suelo sin pena ni gloria. No hubo cielo. No hubo emoción. Lo que hubo fue una caminata por adentro de la lona. Literalmente.
Sí, se invitó a los vecinos a ‘vivir el globo’ metiéndose adentro de la tela caída, como si se tratara de un túnel inflable para niños.
¿Y las redes oficiales? Obvio, ahí también se cuidaron: publicaron un clip donde el globo se levanta unos centímetros, lo justo y necesario para simular que ‘algo pasó’.
Pero no. No pasó nada. Y lo peor: todos lo sabían. Porque esto no fue un accidente ni un error. Fue, más bien, otra postal de una gestión que prefiere el show a la solución, el relato al resultado.
📸 Un modelo de gestión: mucho filtro, cero profundidad
No es nuevo. Ya nos tienen acostumbrados. Es la típica promo de supermercado: esa que te da un cupón con el ticket para usar “en tu próxima compra”, sabiendo que nadie lo va a usar nunca, pero todos van a recordar que algo les dieron.
En Zárate, la política del globo es exactamente eso: una administración que trabaja más para el algoritmo que para el vecino. El impacto publicitario es todo. Lo demás… queda para más adelante. Si es que queda.
Y si alguien se queja, no falta la explicación de manual: el viento, el clima, la logística. Siempre hay una excusa lista, pulida y servida. Porque en este modelo, la culpa jamás es propia. La autocrítica, menos. En este caso fueron las condiciones climatológicas, total, ¿quién va a cuestionarlo?
🏚️ A metros del show: la ciudad verdadera
Mientras los funcionarios se sacaban selfies junto al globo inmóvil, la ciudad seguía ahí. Intacta. Con sus problemas de siempre. Y a la vuelta de la esquina, el Punto Verde tan promocionado por el Subsecretario de Medio Ambiente, Marcelo Pastore, mostraba una escena más parecida a un basural que a un símbolo de sustentabilidad.
Y eso no es todo. A unas cuadras, en el mismo edificio que aloja al Concejo Deliberante, otra postal del abandono. Un edificio sin alma, sin control y sin oposición real.
Porque eso es Zárate hoy: una ciudad con dos realidades. La de Instagram, con su estética de domingo por la tarde. Y la otra, la cruda, la que los vecinos pisan todos los días, esquivando baches, sorteando basura, encerrándose temprano por miedo o resignación.
🪁 El globo que no voló como símbolo perfecto
Y volvemos al globo. No porque nos encaprichemos, sino porque es demasiado perfecto como símbolo. Un objeto enorme, inflado, diseñado para la espectacularidad… pero que no vuela. O al menos, no vuela en Zárate, donde todo lo que parece avanzar, enseguida cae por falta de estructura, de voluntad o de sentido común.
Porque eso fue: un globo sin vuelo, una gestión sin rumbo, un municipio sin coraje.
🖌️ Demarcación horizontal… vertical
Como si el papelón del globo no alcanzara, el Municipio salió al día siguiente con otro hit: ‘Demarcación horizontal en zona céntrica’. Un título pomposo, técnico, muy de manual de tránsito.
Pero… sorpresa. La imagen que ilustraba la publicación mostraba a empleados municipales pintando una columna. Sí, un poste.
Entonces, ¿demarcación horizontal en un elemento vertical? ¿Es un nuevo método europeo? ¿Un chiste conceptual? ¿Un error de interpretación o simplemente otra de esas jugadas donde lo que importa es la etiqueta, no el contenido?
Y acá está el punto: no es que se equivoquen, es que no les importa un carajo. Porque saben que una foto bien sacada, con un título altisonante, vale más que mil tareas bien hechas. Y así estamos: con postes intervenidos y calles sin marcar, con globos para la tribuna y esquinas llenas de mugre.
🤐 El silencio que aprueba: el Concejo Deliberante y su rol decorativo
Y en este simulacro generalizado, ¿qué hace el Concejo Deliberante? Nada. O peor: hace como que hace. Participa del espectáculo con la pasividad del que no quiere molestar. Acompaña. Avala. Dibuja presencia institucional en un escenario que necesita, desesperadamente, controles reales.
En www.principedelmanicomio.ar ya lo documentamos varias veces: el Concejo se ha convertido en una sucursal del Ejecutivo, sin repreguntas, sin pedidos de informes, sin indignación genuina. Los temas graves no se discuten, se encajonan. Los papelones se archivan.
🤯 Y mientras tanto, ¿qué pasa con lo urgente?
Mientras el globo no volaba, en Zárate seguían sin resolverse cosas tan elementales como:
- Vecinos sin recolección de residuos adecuada.
- Personas durmiendo en la calle sin atención del Estado.
- Subsidios entregados sin trazabilidad ni criterio claro.
- Contrataciones sospechosas, y un presupuesto que crece donde conviene y se achica donde duele.
🧩 ¿Y la oposición?
No es todo culpa del Ejecutivo. Porque si enfrente hubiera una oposición firme, coordinada, que se plantara en cada sesión y marcara la cancha con propuestas, controles y denuncias… esto sería distinto. Pero la oposición también flota a la deriva, sin liderazgo ni estrategia, con más silencio que reacción.
🧠 Ideas que podrían cambiar el tablero
Algunas ideas mínimas para que esto no quede en puro desahogo:
- Crear un Observatorio Ciudadano de Promesas Incumplidas.
- Auditar con participación vecinal los eventos pagos o contratados.
- Abrir un registro público y accesible de contrataciones y gastos de publicidad.
- Convocar sesiones extraordinarias con vecinos como oyentes activos.
- Difundir todas las respuestas (o no-respuestas) del Ejecutivo a los pedidos de informes.
🎤 Cierre
Charly no vivió en Zárate, pero si lo hubiera hecho, probablemente habría reformulado su frase y escrito algo más cercano a esto: La sal no sala, el azúcar no endulza, el globo no vuela, el gobierno no gobierna… y los zarateños pagan tasa municipal igual.
Porque sí, en este Municipio estamos pagando por una gestión que no nos lleva a ningún lado, o peor aún, nos lleva a estar al final de su mandato en una peor situación que cuando asumió. Un globo atado a la tierra. Un Municipio que edita clips mientras la calle arde. Y una política que, por momentos, parece escrita por guionistas de comedia negra.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
