‘Las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que, por probarlas menos, hagan menos daño, mientras que los favores deben hacerse poco a poco con el objetivo de que se aprecien mejor’.
NICOLÁS MAQUIAVELO
Cuando el 11 de diciembre 2023 el Intendente Matzkin firmó el segundo decreto de su mandato para anular ‘por razones de ilegitimidad y de competencia, el Decreto 984/2022 de fecha 11 de diciembre de 2023’, que como se ve tiene un grosero error de confección, afirmó que ‘algunas normas de las autoridades de facto mantuvieron su vigencia, estrictamente por cuestiones de seguridad jurídica. Sin embargo, ello no implica que las mismas reúnan las condiciones de legalidad necesarias para ser aplicables, debido a que las mismas son inconstitucionales de origen’, postura que ya había adelantado en su discurso de asunción cuando afirmó ‘a 40 años de la Democracia no podemos permitir que el estacionamiento medido esté regulado por facultades delegadas por la dictadura militar’.
Sin embargo este posicionamiento ético tiene límites, y estos están marcados por la conveniencia. No se cuestiona la falta de legitimidad, apenas la legalidad porque la norma que le dio origen fue derogada tras el regreso de la democracia.
Para ser claros, no se cuestiona que la norma que da sustento sea una norma generada por la dictadura sino que se remita a ella cuando no está vigente, por ello si la norma dictatorial tiene vigencia se recurre a ella sin problema alguno.
Por ello, y en relación al recurso que interpuso la vecina que estaba construyendo en la isla ubicada en la costanera zarateña, en zona del ex Balneario Municipal, el Dictamen de la Subsecretaría de Asuntos Legales a cargo de Axel Cantlon sobre el que Matzkin sostuvo ‘a cuyos argumentos adhiero’ se apoya en la Ordenanza General N° 267/80, promulgada el 22 de febrero de 1980 y publicada el 5 de marzo de 1980, que es la base normativa principal para la elaboración de la documentación administrativa de los agentes municipales.
Así lo consignó en el Decreto N° 570/24 firmado el 18 de julio de este año y publicado en el BOM 18, una semana después, el pasado 25 de julio.
Le preguntamos a ChatGPT ¿Qué son las Ordenanzas Generales de la Dictadura? y nos devolvió ‘Las ordenanzas generales de la dictadura argentina se refieren a una serie de normas y disposiciones emitidas durante el período del Proceso de Reorganización Nacional, que tuvo lugar desde 1976 hasta 1983. Este régimen militar fue conocido por su fuerte represión, violaciones a los derechos humanos y persecución política. Durante este período, las autoridades implementaron diversas medidas legales que buscaban justificar sus acciones y controlar la sociedad.
Las ordenanzas incluyeron, entre otras cosas:
- Restricciones a las libertades civiles: Se limitó la libertad de expresión, reunión y prensa, y se implementaron censuras severas.
- Justificación de la represión: Se promulgaron leyes que buscaban legitimar la detención de opositores, así como la desaparición forzada de personas, bajo el argumento de la lucha contra la subversión.
- Reformas económicas: A través de ordenanzas, se implementaron políticas económicas neoliberales que afectaron la estructura social y laboral del país.
- Controles sobre educación y cultura: Se aplicaron medidas para controlar el contenido educativo y cultural, incluyendo la prohibición de ciertos libros y la censura en universidades.
Estas ordenanzas contribuyeron a la creación de un clima de miedo y represión en Argentina, y muchas de ellas han sido objeto de juicio y condena en años posteriores, en un esfuerzo por recuperar la memoria y justicia por los crímenes cometidos durante ese período.’
Quizás Matzkin no lo sepa pero en 1980 la Provincia de Buenos Aires estaba ‘gobernada’ por el general Ibérico Saint-Jean.
Quizás Matzkin no lo sepa pero Saint-Jean, quien en realidad reportaba como Interventor de la Provincia de Buenos Aires y tenía a su cargo como Jefe de Policía de la Provincia de Buenos Aires al general Ramón Camps, sostuvo en 1977 en una ‘cena de camaradería’ del Ejército Argentino que ‘Primero mataremos a todos los subversivos, luego a sus colaboradores, después a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y finalmente a los tímidos’. Hay que reconocerle a Saint-Jean que fue un hombre de palabra.
Quizás Matzkin no lo sepa pero Saint-Jean unos años después, en una conferencia que dictó en el Rotary Club de Mar del Plata titulada ‘Democracia y ética’ (sic) afirmó que la democracia ‘sirve para imponer la dictadura de la mayoría’, y por ello ‘puede ser mucho peor cuando los tiranos son muchos que cuando es uno solo’.
Parafraseando al Intendente, ‘a 40 años de la Democracia no podemos permitir que el accionar del gobierno municipal esté regulado por facultades delegadas por la dictadura militar’.
Sin entrar en el fondo de la cuestión, sobre el que la mera lectura de lo firmado por Matzkin amerita una presentación judicial de las autoridades actuales respecto al accionar de quienes los antecedieron en la función pública, ya que el propio Intendente Matzkin afirma ‘Que, a confesión de parte relevo de prueba, porque implícitamente está reconociendo que en la anterior administración no tenía problemas para avanzar en realizar una construcción en forma irregular sobre un bien de dominio público, sabiendo que con la nueva administración ya no podía hacerlo’ toda vez que el Intendente afirma en su texto en referencia a la vecina en cuestión que ‘luego reconoce que inició el trámite para la aprobación de los planos en enero de 2024, y en otra parte del escrito dice que estuvo construyendo durante todo el 2023; lo cual confirma lo expuesto por este servicio jurídico respecto a la irregularidad de los trámites y gestiones administrativas en la gestión anterior; que esta nueva administración pretende ordenar’, y que hasta el momento el Municipio no realizó ni pretende realizar, por las declaraciones públicas de sus funcionarios, denuncia judicial alguna haciéndose cómplice de los desmanejos caffaristas.
Los valores se respetan siempre, no cuando conviene. El marximo bueno es el de Carlos, el de Groucho es gracioso.
Es decir Matzkin afirma que hay una ilegalidad y para remediarla recurre, según sus propias palabras, a una norma ilegal e ilegítima. En consecuencia, ¿es ético solidificar una postura en una norma ilegal? ¿El fin justifica los medios? No, no los justifica.
Por eso Matzkin no es maquiavélico. No porque crea que el fin no justifica los medios y obrar en consecuencia, sino muy por el contrario, ya que demuestra que para él el fin si justifica los medios, sino porque Nicolás Maquiavelo nunca dijo dicha frase.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
