Entonces emitieron un comunicado en el que mencionaban que ‘durante las inspecciones realizadas recientemente en la Central Nuclear Atucha II, personal de Nucleoeléctrica Argentina detectó que un componente interno del reactor se había desprendido y desplazado de su lugar de diseño, situación que requerirá una intervención directa para su reparación.
Es importante destacar que el inconveniente en cuestión se trata de una falla mecánica de la central que, por sus características, no implica riesgos para la seguridad de las personas o el ambiente.
Actualmente, desde Nucleoeléctrica Argentina nos encontramos trabajando para determinar las causas del desperfecto y definir el alcance de las tareas a realizar, proceso durante el cual la planta permanecerá en su actual condición de parada segura’.
Una semana después, la propia empresa emitió un altanero comunicado en el que afirmó que ‘Sabemos qué hacer y cómo hacerlo. Ya hemos formulado el diagnóstico de la situación y, más allá de contar con los procedimientos y herramientas previstos por el diseño de la central para este tipo de reparaciones, estamos trabajando en el uso de métodos de ingeniería de última generación para la implementación de herramientas robóticas y tecnológicas que permitan optimizar los tiempos de reparación, con el fin de volver al servicio tan pronto como sea posible. […] Continuaremos informando sobre el avance de las tareas.’, sin embargo pasaron más de 70 días desde entonces y no informaron nada más. Nada de nada. Y aunque digan que saben qué hacer y cómo hacerlo, la realidad es que no han hecho nada y que la Central Nuclear Atucha II Presidente Néstor Kirchner, como su homónima Terminal de Ómnibus zarateña, sigue sin funcionar.
Así informaba ayer el monitor del estado de las Centrales Nucleares argentinas:

Cuando el 25 de octubre pasado Na-Sa informó que ‘personal de Nucleoeléctrica Argentina detectó que un componente interno del reactor se había desprendido y desplazado de su lugar de diseño’, lo que ocultó y omitió decir es que la pieza en cuestión es uno de los cuatro soportes del reactor y que cayó al fondo del mismo.
Hoy el reactor de Atucha II está sujeto sobre el 75% de sus soportes.
¿Cuáles son las opciones a futuro? Según dicen los que saben ‘Hay dos opciones: utilizar un brazo mecánico para retirar la pieza y seguir operando con tres soportes, o abrir el reactor para reparar el cuarto soporte’, aunque esta última opción implicaría, si bien mucha más seguridad, también mucho más tiempo con la Central fuera de operaciones.
Lo más preocupante es la falta de información. ¿Por qué Nucleoeléctrica Argentina no informa cuál es la realidad? Si afirmó públicamente ‘Continuaremos informando sobre el avance de las tareas.’, ¿Por qué no dice nada desde el 1 de noviembre de 2022? ¿Por qué no hay ningún tipo de información desde el 13 de diciembre pasado? ¿En un mes no hay nada para decir sobre el funcionamiento de las Centrales nucleares y la labor de Nucleoeléctrica?
¿Y qué dice al respecto la Autoridad Regulatoria Nuclear, ‘el organismo del Estado argentino dedicado a la regulación y fiscalización de la actividad nuclear en las áreas de seguridad radiológica y nuclear, protección y seguridad física, y salvaguardias y no proliferación’? Nada, absolutamente nada. Todos involucrados en el silencio atronador.
Lo único que, de manera lateral, podría asociarse y esperamos que no haya puntos de contacto reales porque desnudaría la precariedad de la situación, es que el pasado 9 de enero publicaron la búsqueda laboral de un ‘Inspector de Reactores Nucleares – Residente Complejo Nuclear Atucha: para desempeñarse en la Subgerencia Control de Centrales Nucleares en Operación. Lugar de trabajo: Complejo Nuclear Atucha’ que en su job description tiene el ‘Realizar evaluaciones tendientes a confirmar la aptitud para el servicio de los diferentes sistemas, estructuras y componentes importantes para la seguridad en los proyectos de la Gerencia Licenciamiento y Control de Reactores Nucleares.’ ¿Será que después de su contratación se realizará la evaluación del reactor Atucha II y entonces sí los vecinos sabremos qué ocurre dentro de la cofradía?
¿El Concejo Deliberante local volverá a sesionar en el complejo nuclear preocupado por lo que ocurre en él o solo se presta para el circo que plantea Nucleoléctrica Argentina cuando a esta le conviene? Sesión que deberá esperar, claro está, porque muchos concejales y casi todo el plantel administrativo están de vacaciones… porque en enero no hay nada que debatir ni que trabajar.
¿Qué pasa con la energía nuclear argentina?
¿Qué pasa en la Central Nuclear Atucha II?
¡Ah! Esto no es en contra de nadie sino a favor de todos. Todos merecemos tener información clara, transparente y contrastable de lo que ocurre.
Nosotros nos comunicamos y pedimos información a la empresa atendiendo a que, como se autodefinen, ‘Nucleoeléctrica Argentina es una empresa abierta a brindar información a todos aquellos que la soliciten. Nuestra gestión es transparente, responsable y cumple con las normas vigentes.’ Cuando nos respondan y tengamos nueva información la compartiremos, y haremos lo que Nucleoeléctrica Argentina no hace, informar.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
