Hace unos días cantaba Joan Manuel en el Palau Sant Jordi por última vez después de 56 años de carrera artística que ‘con la resaca a cuestas | vuelve el pobre a su pobreza, | vuelve el rico a su riqueza | y el señor cura a sus misas. Se despertó el bien y el mal | la zorra pobre al portal | la zorra rica al rosal | y el avaro a las divisas. Se acabó, | que el sol nos dice que llegó el final. | Por una noche se olvidó | que cada uno es cada cual. Vamos bajando la cuesta | que arriba en mi calle | se acabó la fiesta.’ Y así los zarateños, tras la Navidad y el fin del Mundial, vamos bajando la cuesta, lo que no tengo en claro es si lo hacemos caminando o rodando.
La realidad local es cada vez peor y nadie se ocupa de lo que realmente hay que ocuparse. Veamos un ejemplo.
Los casos de COVID-19 siguen en aumento y ya alcanzan los casi 50 casos diarios, pero nadie habla de ello. Estamos en un estadio en el que no nos encontrábamos desde principios de año, pero a nadie parece preocuparle. Pero con un agravante, la tasa de positividad sigue en alza y creció un más de un 20% respecto a la semana anterior.
Hoy casi 7 de cada 10 zarateños que se testean en los sitios que registran los casos positivos, son registrados como positivos. ¿Qué opinará al respecto Fiorella Scafati? ¿La dejarán opinar? ¿Qué estará haciendo al respecto? ¿Estará haciendo algo?
Ante esta realidad nadie se ocupa del tema, muy por el contrario, haciendo trampas el Concejo Deliberante aprobó el Presupuesto para el próximo año, en cuyo debate varios concejales repitieron como loros barranqueros lo que habíamos contado leyendo los números que hicimos públicos, la Secretaría de Salud tendrá menos capacidad de acción que en 2022 porque recibirá menos dinero en términos relativos, y el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro verá derrumbado su propio presupuesto.
Los Mayores Contribuyentes que pidieron licencia participan de la Asamblea para aprobar el aumento de tasas a nivel local y a nadie lo sorprende su actitud, demostrando una vez más el uso y abuso de las instituciones en beneficio propio y en desmedro de los vecinos.
Sin embargo, el Intendente Cáffaro se va de vacaciones. Así lo solicitó una semana atrás y volverá a estar a cargo de la Intendencia Municipal de manera putativa el inútil de Ariel Ríos, quien ya demostró no estar capacitado para la tarea encomendada pero se presta solícito a hacer el trabajo sucio en el que Cáffaro intenta no mancharse las manos… aunque hay otros en los que no tiene problemas.
Así comienza en Zárate la última semana del año, desbarrancando más que bajando la cuesta, pero a nadie parece importarle.



