Días atrás el radicalismo local distribuyó una gacetilla de prensa que ‘no decía nada’ pero que diligentemente todos a quienes le llegó reprodujeron sin analizar.
En ella afirmaron los afiliados radicales que ‘En el marco de Adelante Buenos Aires, el presidente del Comité Provincia acordó un trabajo conjunto con los correligionarios. El presidente del Comité Provincia, Maxi Abad, continúa con las reuniones con representantes de diferentes Comités bonaerenses con la finalidad de analizar la situación partidaria y provincial, que permitirá establecer pautas de trabajo ante la llegada de un año electoral.’
¿Qué importancia tiene esto para los zarateños? Ninguna. ¿No habría sido más importante dado los interlocutores el analizar la situación local? ¿No sería más importante obtener el apoyo de Abad para la limitada y escasa labor partidaria en el ámbito municipal?
No, el objetivo de la gacetilla era exponer fotos con dirigentes provinciales y lograr presencia en los medios de comunicación, espacio que no logran a fuerza de trabajo.
Así, los participantes del convite ‘concluyeron en proyectar el 2023 a través de un trabajo conjunto, pues la premisa es que la UCR gobierne la provincia y cada uno de los distritos.’ ¿Y para eso tuvieron que reunirse? ¿En serio esa es la conclusión? Sería interesante que si ese es el objetivo lo pongan en práctica en el accionar cotidiano, porque en lo que a Zárate respecta, no parece que estuvieran haciendo mucho por intentar gobernar el Distrito, porque básicamente no están haciendo mucho por modificar la realidad, y sin lograr ese paso previo, lejos estarán de poder ser gobierno. En realidad la ciudadanía percibe que no se hace nada más que la ‘plancha política’.
Y no lo hacen porque el objetivo real del Radicalismo local no es gobernar Zárate, de lo que están sumamente lejos, sino tener un trampolín de cara a la Provincia de Buenos Aires. Por ello lo central de la gacetilla era remarcar que ‘El presidente del Comité Provincia les ratificó su voluntad de ser candidato a gobernador, “estoy convencido de que tenemos que sacarla del atraso y de la decadencia y llevarla al progreso. Nuestra provincia necesita encaminarse hacia el desarrollo y la modernidad. Debemos salir de la penosa situación que padecemos. Los índices de pobreza conocidos en estas horas implican un gran compromiso, porque la mayoría de esos datos surgen del Conurbano”.’
Lo que olvidaron mencionar es que opina Abad y los ‘dirigentes’ locales de la realidad local.
¿Qué opinan de los índices de pobreza locales? ¿Cuáles son esos indicadores?
Días atrás el Intendente Municipal firmó un acuerdo con UNICEF basado en la realidad local, y de acuerdo a la información difundida oportunamente, ‘Al formar parte del programa, los municipios reciben asesoramiento, herramientas y capacitaciones brindadas especialmente por UNICEF, en tanto que asumen el compromiso de la realización de un autodiagnóstico acerca de la situación de la niñez y la adolescencia en cada partido; la articulación con los gobiernos nacional y provincial, la elaboración de un plan de acción integral, participativo y con enfoque en los derechos; e informar anualmente a la comunidad y a UNICEF sobre su progreso’, pero si el autodiagnóstico se hará a partir de ahora, ¿Qué es lo que definió la realidad de Zárate para determinar que participe del programa? ¿O es una cuestión eminentemente político partidaria? ¿Cuál es la realidad de los niños y los adolescentes en Zárate? ¿Cuáles son las estadísticas municipales de pobreza para esta franja etaria? ¿Cuáles son las estadísticas de educación y las de acceso a la salud?
Las políticas municipales específicas para los jóvenes dejan mucho que desear. No se conocen, si realmente hacen algo pasan desapercibidos. Para muestra lo ejecutado del presupuesto 2022 por el Intendente Cáffaro: En el primer semestre del año en Sanidad Escolar, algo central para los niños, se había invertido el 0% de los miserables $218.886,00 presupuestados. En políticas de Juventud el 43,9%, en Cultura, Educación, Deportes, Juventud el 6,7%. Mal puede decir el Intendente Cáffaro que las políticas orientadas a los niños y los jóvenes son su prioridad, lejos estamos de ello, por lo que el acuerdo con UNICEF, del que participan más del 15% de los Municipios de la Provincia, viene a cubrir una falencia propia. Como siempre el Intendente miente.
Los dirigentes radicales analizaron para conocer la realidad local, ¿Cuántos niños viven en Zárate? ¿Cuántos de ellos se encuentran por debajo de la línea de la pobreza? ¿Cuántos no están escolarizados? ¿Cuántos perdieron la escolaridad tras la pandemia? ¿Cuántos beneficiarios de planes sociales que involucran a niños y adolescentes hay en Zárate?
¿Cuál fue el criterio para incorporar a Zárate en el programa de Unicef? Está claro que la situación no es buena, puesto que si las cosas estuvieran bien, Zárate no necesitaría del apoyo de UNICEF, pero ¿Cuáles son los datos estadísticos que respaldan las decisiones municipales?
Sobre eso los dirigentes del Radicalismo local no dicen nada. Solo rescatan la nonata candidatura de Abad. Lo cual los sitúa más lejos de la Intendencia local, lo cual a las claras está, no es su objetivo.
Para un partido político lo importante no es hacer gacetillas de prensa, lo importante es hacer política. Y recordar, por ejemplo, las palabras de Leandro Alem quien nos enseñara que «Nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡no se hace nada!»’
Si son Radicales de verdad, háganle honor a Leandro Alem. Si no, sigan como hasta ahora haciendo gacetillas que para lo único que sirve es para cambiar sus propias vidas, para posicionarse mejor con el poder de turno, pero no para cambiar la vida de los vecinos que es la esencia del trabajo político.
No era esa la idea con la que decían se habían involucrado en política, tienen derecho a cambiar.
Háganse cargo de ser lo que siempre negaron ser. Lo que criticaron. Lo que dijeron combatir.
Vuelvan a hacer política, y entonces sí habrá noticias que compartir.
Si no, seguirán haciendo gacetillas con la no noticia.
