En el país es noticia el crecimiento de casos positivos de COVID-19, pero en la ‘isla’ que es Zárate, que incluye no solo su parte insular sino también su parte continental, nadie habla del tema.
Los pasquines mencionan el tema como una cuestión ajena que no influye en lo local. Es cosas de otros, no de los zarateños.
Las autoridades ni siquiera mencionan la cuestión, aunque justo es decir que no mencionan ninguna cuestión ya que Scafati en una Secretaria sin gloria y con mucha pena.
Pero hagamos lo de siempre, hablemos de lo que el poder, político y mediático, no quiere hablar.
Les contaremos a los vecinos qué pasa en Zárate y qué esconden las autoridades.
Zárate tuvo un crecimiento de casos positivos de COVID-19 en línea con el crecimiento observado en el resto del país, aunque con una particularidad, en general cada semana se nutre de casos nuevos del período concluido y se engrosa la cantidad de la semana anterior, porque los casos se reportan tarde y mal.
¿Tendrá que ver esto con lo que denuncian los responsables de salud local respecto a ‘que está hisopando la administrativa Paola Schatz, que ni siquiera es enfermera’?
Tras la brusca caída de casos reportados desde mediados de año, comienza a vislumbrarse un cambio de tendencia sostenido desde semanas atrás, motivado, en parte por un ascenso en la cantidad de testeos.
Aunque como se ve en el gráfico, esto por sí solo no explica la realidad, porque lo que realmente es preocupante no es el dato abstracto del crecimiento en la cantidad de tests, de hecho la semana anterior cayó la cantidad, ni del incremento de casos positivos. Lo que explica la preocupación de las autoridades, de las responsables no de las zarateñas que no gozan de esa cualidad, es el incremento de la tasa de positividad.
Lo preocupante es que cada vez se encuentran más casos positivos entre los testeados, lo que hace suponer que en realidad la cantidad de casos positivos es mucho mayor, disimulados en síntomas similares a una alergia primaveral o gripe producto de los constantes cambios abruptos de temperatura. ¿Qué ocurriría si hubiese más centros de testeos? ¿Qué pasaría si se testeara a todos quienes quieren ser testeados? ¿Cuál sería el indicador si, como ocurriera cuando nos querían abrumar con casos, hubiera diagnóstico de acuerdo a los síntomas y sin testeos?
En Zárate no se habla de lo que realmente importa y cuando el tema se vuelve inocultable no se dice la verdad.
La realidad es esta, quien quiera oír que oiga.



