Es más que curioso el nivel de crítica que tiene Nuevo Zárate para con sus compañeros de bloque del Frente de Todos. Ya no con quienes comparten el Interbloque, sino con quienes constituyen el núcleo más duro del caffarismo en el Concejo Deliberante.
El pasado jueves publicaron una gacetilla en la que, entre otras cosas mencionan que ‘Ya son varias las oportunidades en que salen alegremente a opinar de cualquier cosa. No está mal que lo hagan, respetamos el costado político de sus acciones porque básicamente es el terreno en el que nos movemos; pero dialogar, proponer, gestionar y solucionar están o deberían estar en la cima de las prioridades de la política. Ahora, hay un abismo entre gestionar y ser responsable, y ser solo una opinóloga serial. En todo caso podría ser buena panelista en algún programa de espectáculos o en el programa de deportes preferido. Sin embargo, hay algo alarmante en estas actitudes: si nos refiriésemos a algún personaje del espectáculo pasaría como una gracia más o alguna regla tácita de ese mundillo. Pero en este caso, nos estamos refiriendo a funcionarios, a servidores públicos que perciben una dieta aunque podrían desempeñarse mejor como chimenteros’.
Semejante grado de enjundia contra Tania Caputo no se había visto nunca hasta ahora, ni siquiera de quienes hemos criticado muchas de sus acciones. Tampoco lo tuvieron cuando decidió usurpar una banca y de hecho en Nuevo Zárate fueron colaboracionistas para que Caputo pudiera satisfacer su capricho. ¿Qué habrá pasado ahora que sus ‘compañeres’ son tan críticos de su proceder?
Y paso seguido terminan mezclando temas porque mencionan que una concejal de Juntos, a la sazón Victoria Semería Olmos, ‘nos deleita con la humorada de hacer responsable al Intendente y a la compañera Palermo de un problema que tiene su origen a 100 km de Zárate. No importa que sea un tema de jurisdicción nacional que se está abordando en los ministerios de Economía y de Trabajo para darle solución’. Lo cual es sumamente curioso ya que el bloque al que pertenece Nuevo Zárate, en lugar de discutir temáticas zarateñas en el Concejo Deliberante propone dedicar mucho más tiempo del necesario a discutir cuestiones nacionales e internacionales en las que no solo los representantes zarateños no tienen ningún tipo de injerencia, sino que, además, a los involucrados en esas cuestiones no les interesa en lo más mínimo la opinión que puedan tener los ediles zarateños.
Pero además es llamativa la ignorancia de la gente de Nuevo Zárate, porque el problema en cuestión impacta de manera concreta en Zárate y por más de una razón. En primer lugar porque Toyota redujo su producción producto de la no entrega de neumáticos por parte de las empresas generadoras del lock out, ces´t a dire Fate, Pirelli y Bridgestone, y nadie ignora que la automotriz nipona es el principal empleador del Distrito. En segundo lugar porque la lucha de SUTNA y sus afiliados puede convertirse en un modelo a seguir por muchos otros sindicatos y es ahí en donde entra en acción la concejal Palermo, la misma que estuvo casi cuatro años sentada en una banca sin haber sido electa concejal titular… reemplazando a un varón.
Palermo integró la lista del Frente de Todos en representación del gremio SMATA y el accionar de este gremio durante el conflicto fue ponerse del lado de la patronal. Claramente no es por esta cuestión el reclamo de Semería Olmos, pero no se equivoca en su afirmación, ‘mientras acá en Zárate hay una concejal de Cáffaro que es de SMATA que brilla por su ausencia’, porque Palermo privilegió su rol como dirigente gremial y su fidelidad a Pignatelli, que su representación popular de los vecinos zarateños… y su confraternidad con los trabajadores.
Y por si fuera poco pretenden finalizar el escrito con una humorada, pero como humoristas son buenos concejales… y ya sabemos cómo son como concejales.
Dicen en la gacetilla de Nuevo Zárate ‘El conductor del bloque [en relación a Marcelo Matzkin] debería informarle a sus ediles, que los limites y competencias del Municipio son otros. Así evitaremos que un día nos desayunemos con la noticia de que el Coyote atrapó al Correcaminos y Cáffaro es el culpable.’ Varios comentarios al respecto. El primero denota que no saben de lo que hablan, el Coyote ya atrapó al Correcaminos, y lo hizo a través de un método bastante conocido por Nuevo Zárate, por medio de dinero.
Hubo una primera vez en que el Coyote capturó al Correcaminos, fue en 1989 en el capítulo ‘Soup or Sonic’… pero como lo habían atrapado otros y para otros, en 2009 a petición de un millonario japonés en un capítulo privado sólo para él el Coyote lo volvió a atrapar. Caffarismo puro.
Quizás debieran cambiar las fuentes de información y dejar de instruirse con ‘Hablemos sin saber’.
El segundo, la feroz crítica al accionar del Concejo, porque ha hecho alarde, como hemos dicho, de preocuparse por cosas foráneas en las que no tienen competencia, de hecho se arrogó por ejemplo la capacidad de interpretar la ley y violarla… y ahora ven mal que el Concejo opine sobre esas cuestiones ‘ajenas’. ¿Será que se viene un nuevo Concejo y por eso tiene que ver la crítica a Tania Caputo? ¿Será que Nuevo Zárate está dispuesto a respetar la ley y fomentará la salida de Caputo y el regreso de Mauricio González, quien es el concejal que debe estar sentado en la banca que hoy usurpa Caputo?
Y el tercero, una cuestión lógica. Si todo lo bueno, que por cierto es poco, que ocurre en Zárate es producto del accionar del Intendente, lo negativo también lo es, puesto que son las dos caras de la moneda. Y si Zárate después de casi 15 años con Osvaldo Cáffaro al frente de la Comuna está como está, hay un solo responsable, el propio Osvaldo Cáffaro.
Sorprenden las críticas de Nuevo Zárate, ¿Serán parte de la estrategia de su mutación de partido local a partido provincial?
En todo caso, hay que reconocerles una verdad. Chasman hay uno solo, Osvaldo Cáffaro, ellos son meros Chirolitas, muñecos manejados, sin voz propia y son de madera.
A confesión de parte…

