Soy de aquellos que creen que en el Estado tienen que estar los mejores de cada área porque se encargan de administrar lo que es de todos, por eso estoy convencido que tienen que tener buenas retribuciones porque compiten contra el mercado privado. ¿Cómo tentar para que trabaje en el Estado a alguien que en la esfera privada puede cobrar más y ya tiene una vida organizada en función de ello? El misticismo de épocas pasadas se terminó. El sistema capitalista no entiende de vocaciones, y a menores ingresos, menor capacidad de compra.
Esto trae aparejado que uno busque los mejores en todos lados. No creo que uno deba circunscribirse a Zárate para que los más capacitados participen del gobierno local. Un foráneo, si conoce la realidad local y está involucrado en ella, bien puede ser de la partida para la construcción de un distrito mejor.
Esta política fue la que siguió, en parte, el gobierno local, que reclutó funcionarios empleados en Zárate y en todos lados, y no me parece mal. El tema es que no siempre trajeron a quienes saben de las materias que deben gestionar, y hubo casos en los que quienes saben de los temas a administrar no conocen la realidad local.
Un ejemplo de esto son Yanina Vázquez, a quien ya hemos dedicado una columna, y María Belén Gobbi, quien es Licenciada en Turismo en la Universidad de La Plata.
Desde el área de Turismo publicaron en la web municipal, en un sitio de difícil acceso ciudadano, como buscando incongruentemente que no se difunda, una Guía Turística 2022 con numerosos, demasiados, errores.
Inicialmente al ver la información institucional de la Secretaría de Turismo:
Más allá de mencionar dos veces el río que baña sus aguas en las riberas de Lima y Zárate, y no mencionar el nombre de la isla ubicada frente a la ciudad cabecera del distrito, se informa que la Dirección de Turismo está en la esquina de las calles Pinto y Esmeralda, pero cuando uno busca la calle Esmeralda en el mapa… no está.
Haga el intento.
¿No la encontró, no? Es que no está. Quienes trabajan en Turismo, incluidos los superiores que aprobaron el trabajo, no conocen Zárate, confundieron la calle Esmeralda con la calle 7 de julio.
Aunque no es el único error, ni siquiera el peor. Confundieron la calle Julio A. Costa con la inexistente Julio Acosta, militares que pierden su grado, costaneras que pierden su nombre, avenidas que dejan de serlo misteriosamente, calles que desaparecen pese a que se hayan abierto durante esta gestión, etc. Hay errores por doquier y a gusto de cada lector.
Pero hay uno que es muy grosero.
Entre los puntos de interés de la ciudad está marcado el Arsenal de Artillería (fundado por Sarmiento).
En el Arsenal, como lo conocemos los zarateños, funcionó un Centro Clandestino de Detención durante la última dictadura militar. Así lo consignó la Directora de Derechos Humanos del Municipio, Lidia Biscarte, ante la CONADEP bajo el Legajo N° 5604, en el que relata su secuestro tal como quedó reflejado en el informe Nunca Más.
En el informe consta que ‘La dicente oye por la radio que se encontraba en la comisaría de Zarate. Que, sin preguntarle nada, le aplican la picana, la desnudan y le vuelven a aplicar la picana en el ano, en la vagina, en la boca y en las axilas. Le echan agua y la atan a un sillón de cuero. Tenía toda la cabeza cubierta con la sábana atada. Se acerca un sujeto que empieza a retorcerle los pezones, lo que le produce un intenso dolor, ya que también le habían aplicado picana en los pezones.
En la misma habitación había otros dos hombres secuestrados. Entra un sujeto y le dice al otro que la deje, “que los van a llevar a pasear”.
(…)
La dicente sabe que es la Prefectura de Zarate el sitio donde fue trasladada a posteriori junto con las otras dos personas, ya que ésta vivía a una cuadra y media, y por la forma en que la barca atracaba, se sentían los gritos del amarrador y la barca chocando contra el puerto, la vibración.
Los bajan en una barranca de piedra, en el Arsenal de Zárate. Allí los llevan y los dejan en el campo. Llovía, el piso era de tierra. Clavan estacas y los estaquean dejándolos todo el día ahí, aplicándoles picana eléctrica. Al entrar la noche los suben a un barco, los esposan unos a otros, es decir el brazo de la dicente esposado a otro brazo.’
Pero el Municipio ni lo menciona.
Está claro que no es un sitio turístico, porque además no hay nada preparado allí para el turismo, pero es un lugar emblemático de la peor historia zarateña.
Sin dudas es un sitio de interés, de interés histórico, porque allí se escribió parte de nuestra historia reciente.
Y no basta con poner una placa o hacer un mural si después no hay una consecución en hechos concretos que señalen ante cada persona que tenga acceso a la guía, que allí funcionó un Centro Clandestino de Detención.
Hay errores que uno puede dejar pasar, horrores ante los que aunque cueste uno puede hacer la vista gorda, y situaciones como la del Arsenal de Artillería ante las que uno no pude ni debe mirar para el costado ni cerrar los ojos.
No hay problema en que si saben colaboren para que haya un mejor gobierno. Pero si no saben, si solo vienen a cobrar el sueldo, mejor que hagan como Nicosia que solo viene a Zárate de visita. Mejor aún si ni siquiera cobran del Municipio de Zárate, realidad que no es la de Nicosia.
La Ciudad de Buenos Aires tiene un ‘Recorrido por la memoria’.
Qué distintas se pueden hacer las cosas cuando se quiere.
Conociendo a la China sabemos que alzará la voz y pedirá las explicaciones del caso, ¿Se las darán?


