Carlos Pellegrini llegó al gobierno nacional en 1890, tras la renuncia de Miguel Juárez Celman, luego de la Revolución del Parque encabezada por Leandro Alem. Entre sus principales logros como primer magistrado estuvieron la fundación del Banco de la Nación Argentina y la eliminación de la censura y el estado de sitio, cuestiones que no se podían prever durante el gobierno de su antecesor. Un verdadero milagro tras la realidad argentina contra la que se alzó la Unión Cívica y mucho menos tras la derrota de los revolucionarios.

En el mismo siglo en que vivió Pellegrini hubo un nuevo milagro que lo involucró. Entre el 27 de marzo de 1991 y el 6 de enero de 2002, un billete con su efigie tuvo una equivalencia a un dólar… un milagro del que aún estamos pagando consecuencias y del que nadie se hace cargo.
Tras 116 años de la muerte de Carlos Pellegrini, hay un nuevo milagro asociado a su apellido, aunque en esta oportunidad en el Municipio bonaerense que lleva su nombre.
Según las Proyecciones de población por Municipio provincia de Buenos Aires 2010-2025 elaboradas por la Dirección Provincial de Estadística, el Municipio de Pellegrini tiene una población de 6.085 habitantes… y según la estadística de la Dirección Nacional de Epidemiología y Análisis de Situación de Salud, con los datos actualizados al 23 de febrero, se aplicaron 6.121 primeras dosis de vacunas contra el COVID-19 a vecinos de Pellegrini. Más primeras aplicaciones que el total de vecinos, aunque parte de los mismos no cuentan aún con vacunas habilitadas, dado que los menores de 3 años no han sido inoculados.
¿Cómo es entonces?
Esto tiene que ver con que el 59,7% de los considerados pellegrinenses se vacunaron fuera de Pellegrini, algo por demás curioso y que contradice las estadísticas del resto de los Municipios del país. Y de este porcentual el 86,6% se vacunó en Zárate. De hecho hay más pellegrinenses que recibieron su primera dosis en Zárate que en Pellegrini.
Parece chiste, pero es tristemente cierto.
En el caso de las segundas dosis la situación es mucho más grave. El 72,3% de las vacunas de los pellegrinenses se aplicaron fuera de Pellegrini, y de estas un 88,7% se aplicaron en Zárate. Para ser claros, en Zárate se aplicaron un 132,2 % más de segundas dosis a pellegrinenses que… en el partido de Pellegrini.
El Estado miente cuando dice que se vacunaron a 6.121 personas que viven en Pellegrini con la primera dosis, básicamente porque el propio Estado afirma que en Pellegrini viven menos personas.
Es real que se han vacunado fuera de Pellegrini, se vacunó supuestos pellegrinenses. De hecho 88 distritos además de Pellegrini aplicaron vacunas a vecinos de allí, 87 de ellos concentraron el 8,0% del total de las inoculaciones de pellegrinenses, Pellegrini aporta el 40,3% del total de aplicaciones, el restante 51,7% se vacunó en Zárate.
¿En serio a nadie le llama la atención? ¿En serio nadie va a hacer nada? ¿Éstas son las estadísticas de los científicos?
¿Cuáles son las consecuencias de esto? La primera debiera ser que Pellegrini deje de recibir vacunas porque ya no tiene a quién vacunar… lo cuál es falso, Pellegrini tiene a quién vacunar, lo que en realidad es falso es el dato estadístico que compartimos porque las bases de datos están fraguadas. En Zárate no se aplicaron 8.033 vacunas contra el COVID-19 a pellegrinenses, en Zárate se aplicaron 8.033 vacunas en el vacunatorio del Club Pellegrini, pero son tan inútiles los responsables de los registros y su control que no supieron completar la información estadística requerida y a partir de su ‘error’ provoca que caigan los porcentuales de vacunación de Zárate, realidad que en estos momentos tiene poco impacto dado el tamaño del Distrito, pero que en el caso de Pellegrini hace que las estadísticas pierdan total vigencia. Falta de responsabilidad y transparencia en lo que se hace.
Lo hemos expuesto en numerosas oportunidades y sin embargo no se ha hecho nada por corregir la situación. Al menos en lo que va de 2022 ya no hay vacunados de Pellegrini en Zárate… ¡ah! Quizás se deba a que tampoco funciona el vacunatorio en el Club Pellegrini.
Porque los milagros no existen.

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