No, aunque la mayoría no lo crea y las canillas demuestren lo contrario, en Zárate no falta agua, en Zárate sobra desidia e improvisación. En Zárate sobran problemas y faltan funcionarios preocupados por resolverlos. En Zárate faltan ideas y sobran negociados.
Si uno transita la calle Rómulo Noya al 2900 y le pregunta a los vecinos le dirán que en sus casas no tienen agua, pero en la calle encontrará que como hay más pozos que calles, cuando llueve el barrio se convierte en una verdadera Venecia zarateña. Y por allí deben transitar los chicos para ir a la escuela y los adultos para ir a sus trabajos, pero pareciera que los funcionarios no saben que Rómulo Noya al 2900 es parte de Barrio Orsi, un barrio de Zárate, bueno para ser sinceros muchos ni siquiera conocen Zárate y un ejemplo de ello es Enjuto que no sabía que la calle que divide ambas costaneras es Hipólito Yrigoyen, son ignorantes, y demuestran no saberlo porque el Estado presente allí está ausentísimo…. y sin aviso.
Lamentablemente no es el único lugar donde el agua abunda en el barrio. También tienen ‘show de aguas’ como en la Plaza Mitre, aunque a diferencia de la fuente caffarista, el color no se lo dan las luces sino los desechos, porque las aguas servidas corren al aire libre contaminando y generando un foco de posibles infecciones sin que a nadie le preocupe solucionar el problema.
Los vecinos han hecho numerosos reclamos al Municipio procurando encontrar una solución a este problema y a otros, aunque ahora hemos puntualizado éste, y lo único que reciben de las autoridades es inacción. ¿Qué más hace falta para que solucionen los problemas? ¿Qué vayan los concejales feisbuqueros?
Seguramente a esta altura de la lectura habrá quien diga que el título es engañoso porque lo central del reclamo del agua en Zárate es respecto al agua potable, o bueno, el agua que sale de las canillas suponiendo que es potable, y la nota no habla sobre eso, pero llegó el momento de hablar de eso también, porque la SAPEM Aguas de Zárate se ocupa del agua potable y las cloacas, y son malos en ambas áreas.
Porque también hubo problemas con el agua potable. En el Barrio Saavedra. Durante toda la semana pasada hubo pérdidas en la bomba del tanque de agua por falta de mantenimiento. Hasta que la bomba se rompió e inundó propiedades de los vecinos que viven junto a la estructura municipal.

Así pasaron los vecinos que viven junto al tanque de agua en Barrio Saavedra el día de ayer. El descanso dominical lo dedicaron a sacar agua de su propiedad por la ignominia de quienes deben evitar que estas cosas ocurran. Durante más de una semana hicieron reclamos que fueron desoídos, cuando lograron entender la problemática era tarde.
Si esto ocurre donde los depósitos funcionan como tal por la falta de inversión municipal en el mantenimiento, ¿Qué se puede esperar de los tanques que pretenden volver aponer en funcionamiento después de décadas sin funcionar?
Lo único que se puede esperar es que las cosas funcionen mal. Por eso Cimiotta sigue escondiendo el informe del análisis que se realizó en el tanque de Villa Fox. Por eso Cimiotta se sigue escondiendo y no va al recinto del Concejo Deliberante. Por eso el oficialismo pretende una reunión a escondidas y para pocos a espaldas de la sociedad. Temen a lo público porque tienen el culo sucio.
¿Qué hará la ‘oposición’? ¿Participará de la reunión si no se cumplen los requisitos de transparencia y publicidad que exigieron?
Mientras tanto, mientras los funcionarios que no funcionan siguen jugando al Antón Pirulero los vecinos siguen sufriendo las consecuencias de su inoperancia.
En Zárate no falta agua, en Zárate sobra desidia e improvisación. En Zárate sobran problemas y faltan funcionarios preocupados por resolverlos. En Zárate faltan ideas y sobran negociados.
En el Gobierno municipal de Zárate hay muchos con precio y pocos con valores, las consecuencias están a la vista y la padecemos todos los zarateños.
Algunos sin agua, otros con agua de sobra. Todos padeciendo la realidad zarateña.









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