La última semana epidemiológica de 2021 fue, en términos de COVID-19, una semana compleja para el Partido de Zárate.
Aunque el Intendente putativo dijera de manera irresponsable que ‘hay un leve aumento de casos’, lo cual expone lo perdido que está y lo grande que le queda el cargo, a no ser que mienta a sabiendas y en forma descarada con un tema tan sensible como éste, Zárate tuvo el mayor aumento intersemanal desde el inicio de la pandemia.
Los casos positivos aumentaron un 406,9%, lo que es más del doble del pico de crecimiento más alto hasta el momento. Los casos sospechosos también crecieron mucho, pero sin ser récord y muy por debajo del aumento de casos positivos, puesto que se incrementaron un 113,6%. Esto trajo como consecuencia una explosión del crecimiento de la tasa de positividad, que se ubicó en el 40,47%.
Esta realidad se dio con un día feriado, el 1 de enero, que generó una caída en la cantidad de hisopados, con un día ‘a media máquina’, el 31 de diciembre, y habiendo negado la realidad de domingo a martes, donde informaron un promedio de 10 casos diarios mientras los cuatro días restantes de la semana se informó un promedio de 152,25 casos diarios.
¿Alguien puede creer en un crecimiento de casos positivos de COVID-19 del 638,9% de un día para el otro?
Eso es lo que ocurrió en Zárate el pasado miércoles, y nadie se sorprendió, nadie dio explicaciones ni nadie las exigió. Algo normal.
La cuestión es que si ese crecimiento es real todas las autoridades, TODAS, tienen que pedir disculpas e irse a su casa porque no están al a altura de las circunstancias.
Es cierto que hay una fuerte ola de nuevos contagios a lo largo y ancho del país, pero el salto de casos a nivel nacional en esa fecha fue del 23,9%, y a nivel provincial del 29,4%. En Zárate el crecimiento fue un 1172% mayor que la tasa provincial, que fue superior a la nacional, y nadie hace ni dice nada.
¿Qué estamos esperando?
En nuestra opinión esto se produce porque el Municipio manipula la información y miente a los vecinos, elevando o disminuyendo el número de contagios informados a fin de influenciar en el humor social.
¿Qué se hizo ante esta realidad? Un pequeño paso adelante, se dispuso un nuevo centro de hisopado para que algunas horas al día se pueda conocer cuántos infectados hay en Zárate y que éstos puedan actuar en consecuencia.
¿Qué más se hizo? Nada.
Aunque en su presentación el Secretario de Salud Marcelo Medina, haya afirmado ‘que hayan bajado los casos no significa que tengamos que tener la libertad absoluta como pasó en estas fiestas, donde hay fiestas masivas, donde no hay control de nada’. No se hizo nada al respecto.
El Intendente, el de en serio, no el que juega a ser Intendente, estuvo ‘supervisando en la sala monitoreo de la DPU, lo que sucedía en las calles mientras se desarrollaba la celebración de Año Nuevo. Afortunadamente no hubo ningún incidente para destacar’, porque para ellos es normal que no haya cuidados, al fin de cuentas, luego ‘muestran’ avances y retrocesos de acuerdo a la necesidad de ocasión, y la salud de los vecinos poco importa, puesto que si así fuera se hubiesen seguido los ejemplos de Córdoba y Santa Fe, que con crecimientos porcentualmente menores decidieron suspender los encuentros masivos.
En Zárate sigue la joda.
¿Qué nos encontraremos en los próximos días? Todo indica que habrá un nuevo salto de casos producto de mayores hisopados y más encuentros sin los cuidados adecuados… basta recordar las fiestas que hubo, y cómo las hubo, para imaginar el nuevo escenario.
A día de hoy, por ejemplo, Zárate tiene comunicados a los vecinos 157 casos menos que los ya detectados e informados en por el Ministerio de Salud de la Nación, así que esa es la base para los casos de hoy.
¿El Municipio mostrará la verdad o pese a que nos están meando, Ariel Ríos querrá hacernos creer que llueve?

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